martes, 12 de noviembre de 2019

La Justicia esconde su espada y su balanza para que no le roben



Ni el Poder Judicial se salva de los ladrones. En Caaguazú, la Dama de la Justicia debe guardar sus elementos tras haber sido despojada. En Luque y Encarnación también hubo robos.


Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

Si usted pasa uno de estos días frente al coqueto Palacio de Justicia de la ciudad de Caaguazú, en la esquina de las calles Carlos Antonio López y Coronel Manuel Godoy, podrá ver a la clásica estatua de la Dama de la Justicia montando guardia.
Si acaso su visita se registra en días feriados o en horas no laborales, advertirá un detalle pintoresco: La mitológica mujer no lleva consigo ni la espada ni la balanza, los símbolos universales de su autoridad y de su necesario equilibrio al impartir sentencias.
De este modo, la pose de sostener apenas el aire con la mano izquierda o de apoyarse en el vacío con la mano derecha, lejos de infundir respeto, mueve a risas.
–¿Qué pasó con la espada y la balanza? –le preguntamos a Don Julio, el solícito vendedor de frutas que se aproxima a ofrecernos sus doradas mandarinas.
–¡O ñe monda pa ko! –responde, en su expresivo guaraní–. Unos motochorros le robaron. Ya te podés imaginar, si a la propia Justicia le roban todos sus elementos… ¿qué seguridad podemos tener nosotros, los humildes ciudadanos?

RECUPERADO. Lo llamativo es que si usted pasa por el lugar en horas laborales, de 7.00 a 13.00, de lunes a viernes, la estatua de la Justicia si exhibe una reluciente espada y una balanza de color plateado, pero apenas llega la hora de cerrar las oficinas y los despachos judiciales, dos guardias de seguridad se aproximan al lugar, sacan los elementos distintivos y los llevan a guardar en un estante con llave en el interior del edificio hasta la jornada siguiente.
“Es cierto, la espada y la balanza de la Justicia fueron robados en una ocasión, pero la policía logró recuperarlas. Desde entonces, se decidió que dichos elementos sean guardados en un lugar seguro mientras no hay actividad laboral en el Palacio, por temor a que los ladrones vuelvan a sustraerlos”, explica el abogado Fulgen Torres Godoy, vicepresidente del Colegio de Abogados de Caaguazú.
El robo se produjo hace un par de años, en horas de la noche. La señora Justicia –a la que muchos identifican como la diosa griega Astrea, pero en realidad es la representación de su madre, la diosa Themis– simplemente amaneció sin espada y sin balanza. El episodio despertó todo tipo de burlas y hasta memes en las redes sociales en internet: “En el Paraguay ni siquiera la Justicia puede protegerse a sí misma”.
Para escapar del bochorno, la Policía local desplegó un fuerte operativo de búsqueda, logró identificar a los ladrones y capturarlos. La jueza María Ignacia Franco estuvo a cargo del proceso. “Varios jóvenes resultaron imputados por el delito de hurto y sustracción”, confirma el abogado Torres Godoy. Intentamos conocer más detalles del hurto, pero en el archivo del Palacio de Justicia caaguaceño nos dijeron que, lamentablemente, el expediente fue extraviado.

MÁS ROBOS. El caso del robo en Caaguazú no ha sido el único. Un primer hecho similar conocido sucedió en la ciudad de Luque, en diciembre de 2016, cuando otra estatua de la Dama de la Justicia, la que se encuentra frente a la sede del Juzgado de Primera Instancia también amaneció sin su espada y su balanza. Los autores del robo luqueño no pudieron ser individualizados y la señora Justicia se quedó con las manos en el aire durante un largo tiempo, hasta que le pudieron comprar de nuevo sus herramientas.
En Encarnación ocurrió un episodio aún más pintoresco. Una noche del 2017, varios ladrones descendieron de un auto y le robaron la espada y la balanza no solo a la estatua más nueva que está en frente del Palacio de Justicia, sino también a otra más viejita, que se encuentra en la parte de atrás.
Lo llamativo es que nadie se dio cuenta del robo, hasta que un ciudadano le preguntó a uno de los guardias el edificio: “¿Qué pasó con la estatua y con la balanza de la Diosa Astrea?”. El guardia salió a mirar y comprobó la sustracción. Revisaron las filmaciones de las cámaras de seguridad de semanas anteriores, hasta encontrar la escena de los ladrones. Lamentablemente no se registraron con claridad los rostros ni la chapa del auto ni otros detalles para identificarlos.
Recién un año después, en octubre de 2018, el caso se divulgó en un reportaje del medio digital Itapúa en Noticias. Las estatuas seguían sin espadas y sin balanzas. Marisol Ferreira, funcionaria del Poder Judicial explicó que debido al costo, los elementos no se podían comprar de caja chica, por lo que había que prever una disponibilidad presupuestaria en los rubros de mantenimiento del edificio. “Cuando las intentábamos comprar, el rubro ya se había gastado todo y seguimos sin que nuestra Diosa Astrea tenga su espada y su balanza”, explicó.

SÍMBOLO. Probablemente nada resulta tan simbólico para la inseguridad ciudadana que ni la propia Dama de la Justicia esté a salvo de que le roben las herramientas que deben garantizar una justicia justa.
Por disposición de la Corte Suprema, todas las sedes importantes del Poder Judicial deben tener una estatua de “Astrea, la Diosa de la Justicia”, pero basta indagar en los sitios especializados sobre mitología griega para percibir que la mujer con túnica al cuerpo, ojos vendados (imparcialidad), balanza (ecuanimidad) y espada (autoridad) no es Astrea, sino su madre Themis, hija de Urano (cielo) y Gaia (tierra). Themis es la Diosa de la Justicia y Astrea es su hija, con quien comparte la responsabilidad de proteger a los jueces y los magistrados, pero a Astrea se la representa originalmente como un ángel con alas en la espalda y una antorcha en la mano.
Probablemente en este equívoco esté la explicación de muchos defectos de la Justicia paraguaya.

 En Caaguazú - Fotos: Desirée Esquivel.
La estatua frente al Palacio de Justicia de Encarnación (Foto: Itapúa en Noticias).

martes, 22 de octubre de 2019

El incómodo viaje de Joselo


Pasó por los controles de la terminal área de Guarulhos, São Paulo, Brasil, con anónima celeridad. Su elegancia milenial de traje oscuro a medida y camisa de marca sin corbata lo convertía en uno más entre la muchedumbre que transita por esa globalizada arca de Noé del siglo veintiuno, hasta que pasó la puerta de embarque para el vuelo Latam LA1300, que partía a las 22.42 con destino a Asunción, Paraguay. Era la noche del miércoles 16 de octubre.
Respondió con una sonrisa a la bienvenida de la azafata, buscó su asiento en las primeras filas, acomodó la elegante mochila en el compartimiento. Fue entonces cuando un par de voces femeninas sonaron con estridencia desde los asientos de atrás:
—¡Vendepatria...!
—¡Traidor...!
—¡Ladrón...!
El abogado José Rodríguez González, popularmente conocido como Joselo, puso cara de piedra e intentó disimular que los gritos y los insultos eran para él, pero el coro de voces se hacía cada vez más grande. Otros pasajeros se sumaban a los exabruptos de las dos mujeres.
—¡Bandido...!
—¡Ase-sorete...!
—¡No te queremos...!
—¡Que se baje del avión...!
Se cubrió la cabeza con el portafolios, pidió permiso a dos pasajeros que estaban en su misma fila y se sentó casi hundido en el banco junto a la ventanilla. Si hubiera tenido a mano la puerta de emergencia y la pudiese abrir, probablemente, hubiera saltado por allí, pero ya las puertas estaban cerradas, el interior se había presurizado y la aeronave empezaba a corretear... pero los gritos no cesaban.
Martín Fernández, un conocido periodista deportivo brasileño de la Rede Globo, viajaba en el mismo vuelo para cubrir la reunión del Consejo de la Conmebol en Asunción, que debía decidir las próximas sedes de los campeonatos de fútbol Libertadores y Sudamericana 2020, y le llamó la atención ese singular escrache en pleno vuelo de 150 pasajeros. Hizo indagaciones y empezó a reportar a través de su cuenta de Twitter @mart_fern: “Traidor fue la cosa más leve que los pasajeros paraguayos le gritaron”.
Martín compartió un informe del diario O Estado de São Paulo, con el apunte: “Este es Joselo Rodríguez”. El largo artículo dice en su primer párrafo, en portugués: “El ex asesor de la Vicepresidencia del Paraguay José Joselo Rodríguez, apuntado como lobista en la tentativa de venta de energía de la usina de Itaipú para la empresa brasileña Leros, dijo que el empresario Alexandre Giordano hablaba en las negociaciones en nombre del Gobierno brasileño” y agregaba más adelante que la empresa Leros, según Giordano, estaba estrechamente vinculada a la familia del presidente Jair Bolsonaro.
A más de 10.000 pies de altura, los insultos desde los asientos de atrás contra Joselo habían cesado, pero el abogado podía escuchar cómo los demás pasajeros, que en principio desconocían el tema, preguntaban con interés quién era él y de qué se trataba el caso tan cuestionado. Cuando un turista brasileño se enteró con detalles cómo el joven abogado milenial estuvo envuelto en un presunto negociado contra los intereses del país, con la evidente complicidad del propio vicepresidente de la República, Hugo Velázquez, y al menos el conocimiento o posterior aval del presidente Mario Abdo Benítez, el turista le preguntó en portugués a su vecino de asiento, un empresario paraguayo:
—¿Y por qué Joselo está viajando tranquilamente y no se encuentra preso con los demás responsables?
El empresario paraguayo se encogió de hombros y bajó la mirada.
El vuelo Latam LA1300 aterrizó en el aeropuerto Silvio Pettirossi a las 00.43 del jueves 17. Con ventajas de viajar en primera fila, Joselo bajó apurado, antes de que sus escrachadores lo puedan alcanzar y se perdió en la noche. Los videos del acto de justicia moral ya empezaban a circular por las redes en internet.
Al menos eso.


martes, 8 de octubre de 2019

La máquina de escribir que dejó Augusto Roa Bastos



Muy cerca de donde ahora escribo en una funcional notebook, Augusto Roa Bastos escribía hace casi 70 años en una metálica y ruidosa Remington, en el segundo piso de la casona de Benjamín Constant casi 15 de Agosto, cuando un obrero subió a avisar que unos matones estaban destruyendo la imprenta en el taller de abajo, a golpes de hacha y martillo.
Era una tarde gris de marzo de 1947. La guerra civil estaba en ebullición y Roa no era todavía el celebrado novelista, apenas el joven secretario de Redacción de El País, el diario dirigido por Policarpo Artaza, pero sus columnas satíricas, firmadas como El viejito del acordeón, ya provocaban enojos entre los dueños del poder, sobre todo en J. Natalicio González, entonces ministro del dictador Higinio Morínigo, quien envió a una horda del Guión Rojo –grupo paramilitar del Partido Colorado– a destrozar el diario y a traer maniatado al irreverente escriba ante su presencia.
Los periodistas huyeron corriendo encima de los techos de las casas vecinas. Cuando llegaron a buscar a Roa Bastos a su casa de Villa Morra, él tuvo que ocultarse dentro de un tanque de agua, para luego buscar asilo en la Embajada brasileña, iniciando el largo exilio que lo llevó primero a la Argentina, donde empezaría a convertirse en nuestro escritor más universal.
Hay quienes aseguran que la antigua máquina de escribir que dejó en aquella Redacción asaltada por los Guión Rojo, es la que hoy se exhibe en la recepción de Última Hora como una pieza de museo. No creo que sea exactamente la misma, aunque sí es de la época, pero es reconfortante creer en ese símbolo.
En esta antigua casa editorial, que aún conserva el histórico nombre de aquel combativo diario El País, se han editado muchos diarios y semanarios. No hay otro edificio que guarde tanta historia periodística –que en gran parte aún falta rescatar y contar mejor– desde que se imprimió por primera vez el vespertino La Tarde, dirigido por Ernesto J. Montero, el 9 de marzo de 1903. Le siguieron El Tiempo, El Orden, El Estudiante, La Lucha, La Mañana, otra vez La Tarde y varios más, hasta que el 8 de octubre de 1973 apareció por primera vez Última Hora, impreso con las mismas máquinas de la época de Gutenberg, bajo la dirección de Isaac Kostianovsky, el recordado Kostia.
Esa gloriosa época de diarios casi artesanales quedó atrás. Ahora ya no hay matones destrozando imprentas, ni periodistas obligados a huir sobre los techos ante paramilitares enviados por algún gobierno, pero sí hay sicarios narcos que disparan ráfagas de muerte o arrojan granadas sobre los informadores, así como policías y políticos cómplices, fiscales y jueces corruptos que traban cualquier acción de justicia.
Última Hora celebra hoy 46 años de vida. En lo personal y profesional, he compartido 40 años de esa historia y me gusta creer que la misma máquina de escribir que dejó Roa Bastos nos recibe a todos quienes cotidianamente ingresamos a esta remozada casa periodística, como un desafío para que la sigamos haciendo funcionar con la misma actitud de valentía, claridad y dignidad de aquellos duros años de trinchera.

Andrés Colmán Gutiérrez

domingo, 1 de septiembre de 2019

El avión de Stroessner duerme sobre los cerros de Pirayú



El Electra C de LAP llevó en 1973 al dictador a Europa y África. Antes de volverse chatarra, fue rescatado por un ex miembro de su tripulación.

Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

Fotos: Desirée Esquivel

La larga estructura cilíndrica aparece de pronto, en medio de un claro de bosque, al final de un serpenteante camino de tierra que sube por las laderas de verdes cerros, desde la ruta entre Pirayú y Caacupé, en la compañía Cerro Verá, no muy lejos del humilde rancho donde nació el héroe guerrero José Eduvigis Díaz.
La escena parece salida de una película de Werner Herzog, un barco varado en medio del desierto o de la selva, en este caso, los restos de un enorme avión sobre los desolados cerros de Pirayú. Sobre su estructura polvorienta y despintada alcanza a leerse: Líneas Aéreas Paraguayas, la legendaria aerolínea que fundó el régimen del general Alfredo Stroessner (1954-1989) y que con sus luces y sombras es considerada la etapa más consistente de la aviación en el Paraguay.

LEYENDAS. ¿Cómo llegó el avión hasta aquí? Lacú Ramírez, poblador campesino, prefiere compartir un relato mítico en guaraní: hace años la aeronave tuvo que aterrizar de emergencia en el descampado y desde entonces nunca más pudo salir. Él no lo vio, pero así le contaron.
La versión real es menos fantástica. Mario Medina, concejal municipal de Pirayú, directivo de la academia PZ Flight, formadora de pilotos y tripulantes de vuelo, vio un día de 2017 que un grupo de obreros estaba empezando a cortar el fuselaje de un viejo avión Electra C de LAP, tirado en inmediaciones del aeropuerto.
“Ya le habían cortado las alas e iban a convertirlo en chatarra. Ese avión era el ZP-CBY, que en julio de 1973 llevó al entonces presidente Stroessner y varias personas de su gobierno a una gira oficial por Europa y África. Planteé que nos permitan usarlo para ejercicios de adiestramiento de nuestra academia y me lo permitieron”, relata Medina.
El concejal conoce bien al avión, porque fue parte de su tripulación, llegando a ocupar el puesto de comisario a bordo. “Le tenemos mucho cariño a esta verdadera reliquia de la aviación paraguaya”, dice.
Tuvieron que partirlo en dos para trasladar el fuselaje hasta la propiedad de su familia, en Cerro Verá, donde planea reconstruirlo, tanto para ejercicios de supervivencia en la selva, como para instaurar un sitio de atracción turística.

HISTÓRICO VUELO. El Lockheed L-188C Electra, con capacidad para 84 pasajeros, perteneció primero a la aerolínea norteamericana Eastern. La empresa LAP lo compró en 1969. Con matrícula ZP-CBY empezó a operar realizando vuelos a São Paulo, Brasil, con tres frecuencias semanales.
El 14 de julio de 1973 llevó al dictador Alfredo Stroessner y gente del Gobierno a una de las más grandes giras en busca de apoyo internacional. En España fue recibido por el dictador Francisco Franco.
Stroessner buscó ser recibido oficialmente en Alemania, la tierra de sus ancestros, pero solo pudo ser invitado oficioso en el estado de Baviera por el ministro Alfons Gopel, donde además conoció a sus primos Heinz Stroessner y Gustav Unger. El Gobierno alemán ya le requería que entregue al criminal de guerra nazi Josef Mengele, que obtuvo la nacionalidad paraguaya, pero el dictador se hacía el desentendido.
En cambio, sí pudo ser recibido por el presidente italiano Giovanni Leone en Roma y por el papa Pablo VI en Castelgandolfo. Además, el avión estuvo en Portugal, Francia, Marruecos, Cabo Verde, Islas Canarias y Recife.
Ahora el fuselaje todavía bastante deteriorado es admirado por excursionistas que montan campamentos juveniles a su alrededor y se hacen selfies, recreando un escenario que parece de posguerra nuclear.
Entre los hierros retorcidos duermen las historias.











Curso de sobrevivencia para futuros pilotos y azafatas, usando la estructura del avión rescatado. (Foto gentileza: Mario Medina. PZ Flight).

El avión Electra C de Lap ZP-CBY, en el aeropuerto de Munich, durante el viaje de Stroessner a Europa y África (foto gentileza del historiador aeronáutico Tony Sapienza).




jueves, 22 de agosto de 2019

Arde, Paraguay, arde



El Paraguay está seco y en llamas. 
Los bosques y los campos se incendian ante el menor descuido y componen un dantesco escenario que parece calcado de la película Apocalipse now.
Imparables murallas de fuego se alzan en la noche, a los costados de las rutas, devorando pastizales, acorralando a rebaños de animales y asentamientos humanos.
La poca lluvia no basta para aplacar la tremenda sed acumulada que tiene la tierra, ni para contener los infernales corredores de fuego. 
El heroico esfuerzo de los bomberos resulta insuficiente o vano ante el gran número de estallidos.
Al momento de escribir este artículo hay 1.626 focos de incendios detectados en todo el país, principalmente en San Pedro, Concepción, Amambay y Presidente Hayes. 
En este infierno no solo se consumen pastizales ganaderos o campos improductivos, sino también lo poco que queda de nuestros valiosos bosques y de nuestra siempre amenazada fauna, devorando valiosas reservas naturales.
Las causas son variadas, pero todas surgen de la ignorancia, de la inconsciencia social, de la viciada "cultura del fuego".
- Alguien que al pasar arroja una colilla de cigarrillo en brasas entre los arbustos.
- Vecinos que queman alegremente su basura en los terrenos baldíos.
Cazadores de apere'a que usan las hogueras para obligar a los roedores a salir de sus madrigueras.
- Ganaderos que quieren ahorrar dinero y les prenden fuego a sus pastizales resecos, pensando que es la manera natural de renovarlos.
- Agricultores a quienes les parece más práctico y barato quemar sus "rozados" para abrir nuevas áreas de cultivo en el monte.
Todos aparentemente inocentes ciudadanos, a quienes el fuego se les va de las manos "por accidente", hasta volverse un infierno incontrolable.

Es un momento de detenernos a preguntar qué nos pasa.
¿Será que en cada paraguayo o paraguaya hay un pirómano latente?
¿Acaso odiamos tanto a este país, que tenemos que quemarlo en la hoguera, como a la princesa india Anahí, como a Juana de Arco, como a las brujas medievales?
¡Arde, Paraguay, arde...!
El crimen que estamos cometiendo es inexcusable. 
Cada humareda es veneno tóxico que contamina el aire. 
Cada foco de incendio es una acción que calcina y empobrece la tierra, un daño ecológico del cual no podrá volver a recuperarse en montones de años. 
Cada especie vegetal y animal que muere bajo el fuego es también una parte de nuestra propia vida que se acaba.
Estas formas de ecocidio están penadas por la Ley, y quien le prende fuego a un campo o a un bosque puede ser castigado hasta con cinco años de cárcel. Pero... ¿sabe usted de alguien que esté preso por haber iniciado una quemazón? ¿Al menos uno solo de los 1.626 casos?
Ya lo dijo alguna vez el maestro Augusto Roa Bastos: Los paraguayos y las paraguayas hemos nacido en una tierra que se parece a un paraíso, pero hacemos todo lo posible para que se parezca a un infierno.

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(Publicado originalmente en el diario Última Hora el 8 de setiembre de 2007. Es uno de los artículos que la profesora magister en Ciencias del Lenguaje, Celeste Fleitas Guirland, eligió para analizar en su libro Discurso y pragmalingüística. Bases teóricas y análisis de textos desde los nuevos enfoques lingüísticos, editado en 2011).

martes, 20 de agosto de 2019

¡Chake los terroristas...!



El reciente decreto del Gobierno paraguayo en el que reconoce a Isis y a Al Qaeda como “organización terrorista global” y a Hamas y Hezbolá como “organización terrorista internacional”, además de convalidar el libreto que viene repitiendo el Informe anual del Departamento de Estado de los Estados Unidos desde hace más de una década, sosteniendo que existirían bases de algunas de estas organizaciones infiltradas en el seno de las comunidades árabes migrantes en la Triple Frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina (sin que se haya exhibido hasta ahora pruebas convincentes, más que algún envío de remesas de dinero), es una evidente concesión por parte del presidente Mario Abdo Benítez a su actual nuevo protector, el expresidente Horacio Cartes, para favorecer a sus relaciones políticas y comerciales con el Estado de Israel.
Se produce de este modo el inicio de un brusco viraje en la política exterior del actual Gobierno, que había empezado anulando la mudanza de la embajada paraguaya de Tel Aviv a Jesuralén, dispuesta por Cartes en sus últimos meses de Gobierno (con clara intromisión paraguaya en el conflicto palestino-israelí), que había provocado el enojo y el retiro de la Embajada de Israel en Asunción, y había abierto nuevas relaciones diplomáticas con países del mundo árabe.
Acerca de este tema, habíamos escrito en setiembre de 2018 el artículo “Adiós, Israel; hola Palestina” en Última Hora. (Lo puedes leer aquí). 
Más allá de la percepción que cada uno tenga acerca de cuál de las medidas (la de Cartes primero, la de Marito después, la de Marito ahora) sea la más correcta para el país, lo que ahora queda en evidencia es que Cartes ya ha empezado a cobrar por su actual apoyo a Marito para salvarlo del juicio político, lo cual demuestra que el argumento de que ese generoso apoyo a su hasta hace poco principal adversario político es solo "por la patria" y a cambio de nada... es una soberana mentira.
La comprensión de los conflictos en el Medio Oriente resulta compleja para quienes manejamos distintas percepciones políticas, culturales y religiosas desde la distancia. Algunas de las organizaciones de violencia armada que actores políticos gobernantes de Estados Unidos e Israel consideran abiertamente como organizaciones terroristas, son vistas sin embargo por ciudadanos palestinos –el caso de Hamas- y libaneses –el caso de Hizbolá-, como movimientos armados de resistencia ante lo que consideran una invasión de sus antiguos territorios, y desde ese punto de vista, muchas familias islámicas migrantes consideran incluso un “deber patriótico” contribuir a estas causas, enviando remesas de dinero. Ignorar este sentimiento que anida en algunos miembros de las colectividades árabes establecidas en la zona de la Triple Frontera es ver solo una parte del problema, principalmente cuando se ignoran enormes operaciones de tráfico ilegal (narcotráfico, tráfico de armas, tráfico de personas, mega-lavado de dinero, contrabando de cigarrillos y productos electrónicos) por parte del crimen organizado transfronterizo que tienen consecuencias mucho más directas en la realidad social, política y económica de nuestros países.
Probablemente en los próximos meses veremos que todos los avances de contactos con países del mundo árabe que había iniciado el entonces canciller Luis Castiglioni, van a empezar a cortarse nuevamente y se reanudarán los lazos con Israel. Son opciones diplomáticas, solo que los referentes del actual Gobierno tendrán que asumirlos, con sus inevitables consecuencias. Esperemos que una de ellas no sea el aumento de la estigmatización y criminalización de las comunidades islámicas migrantes que habitan en el Este del país, mientras no existan pruebas concretas de que hayan cometido algún delito.

P.D.: El abogado José Alejandro Sánchez agrega: “La Organización de Naciones Unidas ubica al movimiento palestino Hamas como Parte Beligerante en un conflicto colonial (Resolución Consejo de Seguridad 2334/2016) Es un estatus legal internacional, no mi opinión. En cuanto a Hezbolá, este partido político armado del Líbano representa actualmente al 55% del parlamento libanés (en su alianza con los cristianos católicos maronitas) Ambos movimientos políticos armados son aliados tanto de Turquía como de Siria e Irán, así que en este punto puede haber consecuencias económicas para el recientemente abierto mercado turco a la carne paraguaya”.




viernes, 2 de agosto de 2019

Une con flecha: Las conexiones Velázquez - Seprelad - Cartes


Tras la aparentemente diluida crisis política, existe un punto sobre el que hay que avanzar en las indagaciones: la conexión Hugo Velázquez - Seprelad – Horacio Cartes.
La ministra de la Secretaría de Prevención del Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad) hasta el miércoles 31 de julio a la mañana era María Epifanía González, madre del joven abogado José ("Joselo") Rodríguez González, el mismo que -según el expresidente de la Ande, Pedro Ferreira- operó como supuesto "asesor jurídico" del vicepresidente Hugo Velázquez para lograr que se saque del acta secreta firmado con Brasil sobre la compra de energía de Itaipú el ahora famoso Punto Seis, en contra de los intereses de Paraguay.
El padre de Joselo es Miguel Ángel Rodríguez Maidana, quien fue funcionario del Banco Nacional de Fomento hasta 2016, donde llegó a tener un cargo de gerente. Según confirmó este año a la prensa Carlos Pereira, ex titular del banco y actual ministro de la Secretaría de Técnica de Planificación de Desarrollo Económico y Social (STP), Rodríguez Maidana era gerente comercial cuando Darío Messer abrió cuentas en el BNF. Aunque el vicepresidente lo ha querido negar, hay muchas evidencias de conexiones políticas y de amistad entre su familia y la de Joselo Rodríguez. (Léanlo aquí)
Ese miércoles 31, cuando tras el reportaje de investigación publicado por el diario ABC Color estalló el escándalo que involucra a Velázquez y a Joselo, la madre del joven abogado renunció a su cargo como ministra de la Seprelad. En su lugar, el presidente Mario Abdo Benítez nombró como nuevo ministro al abogado y exfiscal Carlos Arregui, conocido por su trabajo investigativo sobre hechos de corrupción.
El nombramiento de Arregui provocó el enojo de los referentes del movimiento Honor Colorado, liderado por el expresidente Horacio Cartes y así lo hicieron saber en los medios de comunicación. ¿Por qué Cartes le tenía tanto miedo a Arregui?
A la tarde, cuando se supo que el "doleiro" y "hermano del alma" Darío Messer, principal buscado por el caso Lava Jato, había sido "coincidentemente" apresado en Brasil, el enojo creció en filas del cartismo. ¿Era una mano salvadora de Bolsonaro a Marito y a la vez un "apriete" a Cartes?
Fue en ese contexto cuando, en horas de la noche, el movimiento Honor Colorado, a través de un tuit del diputado Basilio Bachi Nuñez, anunció sorpresivamente que habían decidido apoyar la iniciativa de juicio político contra Marito y Velázquez, que hasta entonces estaba motorizado sin muchas chances por el PLRA y el Frente Guasu. La cantidad de votos que agregaba HC cambiaba drásticamente la situación y hacía que el juicio fuese una amenaza real. La suerte de Marito y Velázquez estaba sellada. (Léanlo aquí)
La noticia causó mucha sorpresa, porque Velázquez era considerado un hombre también cercano y funcional a Cartes -y eso se comprobó a la tarde, en Diputados, por la manera en que lo defendían los cartistas-. ¿Acaso había decidido Cartes sacrificar a su aliado, con tal de tumbar también a Marito? Sin embargo, el tercero en la línea de sucesión era el presidente del Congreso, el liberal disidente Blás Llano, también considerado aliado y funcional a Cartes. Sacrificaría un peón en el juego de ajedrez, pero conservaría una jugada ganadora.
Algo pasó en esa noche de intensa negociación, en que muchos no durmieron. El periodista Santiago González contó en la mañana del jueves a su colega Luis Bareiro ( y a toda la audiencia de Radio Monumental) que Carlos Arregui estaba en el set de Noticias Paraguay en la noche del miércoles, esperando ser entrevistado en el programa televisivo "Algo Anda Mal", cuando recibió una llamada telefónica y pidió disculpas para retirarse. "Me llaman urgente desde Mburuvicha Róga, están pidiendo mi cabeza", le confesó Arregui a Santi.
En la mañana del jueves, cuando ya todos esperaban que se inicie el proceso para el juicio político en la Cámara de Diputados, los legisladores cartistas dieron otra sorpresa. El presidente de Diputados, Pedro Alliana comunicó que, debido a que se había anulado el polémico acuerdo con Brasil, retiraban su apoyo al juicio político, lo cual lo volvía inviable. Varios de sus propios colegas de bancada se desayunaron con la novedad.
¿Fue la posible remoción de Carlos Arregui al frente de la Seprelad una pieza de negociación entre Marito y Cartes? La diputada liberal Celeste Amarilla cree que sí. (Léanlo aquí).
Durante gran parte del jueves, la pregunta estuvo flotando, hasta que fuentes de Palacio indicaron que Arregui sigue al frente de la Seprelad.
Esta relación de hechos introduce elementos a considerar y profundizar:
¿Era la ministra María Epifanía González una funcionaria que respondía al sector político interno del vicepresidente Velázquez? De ser así, ¿había alguna indicación para no avanzar en indagaciones sobre lavado de dinero y otras pistas que puedan ligar al expresidente con los negociados de su "hermano del alma" Darío Messer? ¿Por eso les enojó tanto que se saque a María Epifanía y se ponga en su lugar a Carlos Arregui? ¿Temen que Arregui avance en las investigaciones que su antecesora no realizó?
¿Será que Marito aceptó hacer rodar la cabeza de Arregui a cambio de la ayuda cartista para frenar el juicio político, pero al destaparse el caso en forma pública, decidió mantenerlo? ¿Hasta cuándo...? ¿Cómo influirá esto en el cartismo?
¿Qué hará Carlos Arregui desde la Seprelad ante esta situación...?
Como solemos decir.... pasen y busquen su mejor ubicación... ¡esto recién comienza! 
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Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

Joselo Rodriguez (a la derecha) con el hijo del vicepresidente Velázquez, Totelo (a laizquierda). 
El polémico decreto que nombra a Arregui en la Seprelad.



Las denuncias de Pedro Ferreira y la confirmación del propio presidente Abdo Benítez.

martes, 16 de julio de 2019

Desde cajones a heladeras viejas, todo sirve para incentivar la lectura



 En plazas y veredas de Itauguá, Lambaré, Asunción, Oviedo o Pilar, brotan pequeñas bibliotecas en cajas, heladeras o casitas de pájaro. Una quijotesca cruzada por despertar el amor a los libros.

Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

–¡Mirá, mamá! ¡Una casita de pájaros…!– grita Melissa, de siete años, mientras cruza la plaza Juan de Ayolas, de Lambaré, de la mano de su madre.
María Luisa sonríe y la acerca al curioso artefacto, un caño de acero que soporta una caja de metal con forma de casita, de color amarillo, con techo de chapas y revestimientos de vidrio. La puertita está abierta y deja ver muchos libros en el interior.
–Es una casita, no de pájaros, hija, pero también permiten volar…– explica la mujer.
Ante la mirada expectante de la pequeña, María Luisa hurga hasta hallar un colorido libro de cuentos. Luego se sienta con Melissa en un banco y deja que la niña se sumerja en la historia mágica. La mujer planeaba ir al supermercado; sin embargo, decide aprovechar ese momento único y quizás irrepetible. Bajo la luz radiante de la mañana, frente a la pequeña Biblioteca Callejera de la Plaza Ayolas de Lambaré, Melissa y su mamá leen una historia de animalitos traviesos y aventureros.
Las páginas bailan en el viento, como si fueran alas de pájaros.

 Biblioteca con motocarro en la Plaza Solares de Lambaré
CRUZADA. Las bibliotecas callejeras nacieron como esfuerzos aislados de personas que buscan despertar la pasión por la lectura y contribuir a la calidad de la educación, en un país en donde cada habitante lee solo la 0,25 parte de un libro al año, según datos de la Cámara del Libro Asunción Paraguay (CLAP).
Así se ha creado una red que se extiende a distintos lugares del país, originando una pequeña revolución cultural.
Un primer proyecto se registra en el 2016, en Itacurubí de la Cordillera, cuando la Municipalidad habilitó un espacio de lectura al aire libre en el balneario Itakoty. Instaló un mueble lleno de libros, con bancos y mesitas, creando un agradable ambiente.
En el verano de 2016, educadores y vecinos del barrio Ykua Naranja, de Itauguá, crearon una biblioteca al aire libre en la placita Félix Fernández, utilizando cajones de frutas pintados, en donde ubican los libros recibidos en donación.
También en Itauguá, desde el 2018, la empresa Iris promovió la creación de casitas–bibliotecas, la primera para sus propios empleados, otras dos en la plaza central de la ciudad y en el local de la Municipalidad.
La cuarta biblioteca se instaló en agosto de 2018 en una plaza de la compañía Guayabity, en un trabajo conjunto con la comisión vecinal 23 de abril.

Biblioteca de heladera en Lambaré
Biblioteca con cajones de frutas en Itauguá.
EN LAMBARÉ, CON AMOR. La cruzada más exitosa de las bibliotecas callejeras nació en 2017, a iniciativa del escritor paraguayo Aníbal Barreto Monzón, quien durante un viaje a Estados Unidos, vio en el pueblo de Clifton, Virginia, un buzón con libros en una plaza.
–Me llamó la atención cómo las personas retiraban libros y depositaban otros, o se sentaban a leer allí. Tomé una foto y la publiqué en Facebook, comentando que sería lindo hacer algo similar en Paraguay–, relata Aníbal.
Pryscila León, otra apasionada por los libros, ofreció financiar la construcción de la casita. Tras una resistencia inicial de funcionarios de la Comuna, el intendente de Lambaré, Armando Gómez, apoyó la iniciativa. Así, en octubre de 2018, se inauguró la primera biblioteca callejera con libros donados por muchos amigos, en la Plaza Ayolas, frente a la Municipalidad, una experiencia que a ocho meses funciona con éxito.
–Cada vez que paso por aquí veo a grupos de jóvenes y a personas adultas leyendo –destaca Aníbal–. Esto está siempre abierto y los libros se mantienen, se reponen y se intercambian con frecuencia. Mucha gente me dijo: “no va a resultar, en Paraguay nadie quiere leer, te van a robar todos los libros para venderlos”, pero ya ven que sí funciona.

Jóvenes leyendo en la Plaza Ayolas, de Lambaré.
INGENIO. A la cruzada de Aníbal y Pryscila se unieron otras personas, como Carlos Brañas o el joven Álvaro Giménez. El ejemplo se expandió y se crearon más casitas de pájaro en Lambaré, en Asunción (Marcelino Noutz y Sargento Gauto), en Coronel Oviedo (frente al local cultural Clemente Róga) y otras que se habilitarán en el barrio Trinidad de Asunción y en la ciudad de Pilar.
Lo llamativo es que también se despertó el ingenio para construir las pequeñas bibliotecas al aire libre. En el predio de la Capilla Virgen del Carmen, en Valle Apu‘a, Lambaré, se utilizó una vieja heladera. En la Plaza Solares, también de Lambaré, se recicló un motocarro en desuso.
–De a poco estamos derribando el mito de que a los paraguayos no les gusta leer– dice Aníbal Barreto. Solo hace falta sacar más libros a las plazas y a las calles.

Biblioteca callejera en Coronel Oviedo.
Chicos leyendo en Itauguá.

sábado, 1 de junio de 2019

Cuarenta años de periodismo...


Me cuesta recordar con precisión cuando empezó está historia...
Podría haber sido allá por 1974, cuando con un grupo de compañeros y compañeras del Colegio Nacional Salto del Guairá editábamos un periódico estudiantil con un viejo mimeógrafo...
O quizás en 1975, cuando a la edad de 14 años empecé a conducir un breve programa radial al mediodía en ZP 27, Radio Mbaracayú, en la ciudad de Salto del Guairá, que me llevó a ser demorado por primera vez en la Delegación de Gobierno porque a las autoridades no le gustaron mis críticas contra el entonces dictatorial gobierno...
Lo que sí tengo bien presente es que, tras haber llegado a Asunción para estudiar periodismo en la UNA, el 1 de junio de 1979, con sólo 17 años de edad, empecé a trabajar en la vieja Redacción de Última Hora, sobre la calle Benjamín Constant 658, en una estrecha sala poblada de veteranos románticos, entre el humo de los cigarrillos y el tecleteo incesante de las máquinas de escribir. Sé que ese fue el momento en que se inició mi carrera profesional de periodista, por tanto hoy, sábado 1 de junio de 2019, se cumplen exactamente 40 años.
Me hubiera gustado conmemorar esta fecha con ustedes con un libro que recopile algunos de los artículos, reportajes y crónicas más rescatables de lo que públiqué en todos estos años, matizado de anécdotas, historias, revelaciones... pero el intenso trajín de estos últimos meses no me permitió realizar una selección satisfactoria. Les sigo debiendo ese libro para más adelante.
Así que hoy, al cumplir 40 años de periodismo en el Paraguay, sólo me queda agradecer a todos los lectores y lectoras que me han acompañado y me siguen acompañando desde el otro lado de las páginas o de las pantallas, a quienes perdonan mis errores y multiplican los logros, a quienes me dan señales de que esta tarea sigue siendo necesaria como un servicio social para construir y defender cotidianamente la libertad y la democracia.
A pesar de que nuestro oficio atraviesa una época de crisis y de necesaria revisión ética, el periodismo me ha permitido sentirme parte de un pueblo, de una nación, de una colectividad en proceso de búsqueda de un mejor destino. Si tuviera que volver a elegir una profesión, elegiría la misma, porque como pocas permiten conocer profundamente la naturaleza humana, las luces y sombras de la vida, el sentido de ser habitante de una patria llamada humanidad.
¡Muchas gracias por estos 40 años y salud...!