sábado, 29 de septiembre de 2012

¿Quién le teme a Anonymous?

Una máscara que evoca a Guy Fawkes, el rebelde católico que en 1605 intentó volar el Parlamento inglés, ícono creado para el cómic "V de Vendetta", de Alan Moore y David Loyd, se convirtió en el rostro de Anonymous, universalizado personaje tras el cual se escudan los activistas que combinan la piratería y la guerrilla virtual en internet.
La primera vez que el rostro de Anonymous apareció pintado en la pared del Congreso en Asunción, los legisladores lo confundieron con el Che Guevara y con el entonces mediático líder izquierdista Camilo Soares, a pesar de que la máscara ya era un ícono popularizado por Hollywood.
Desde entonces, y especialmente desde la destitución por juicio político exprés del presidente Fernando Lugo, Anonymous demostró su eficacia en el mundo virtual paraguayo, hackeando sitios webs de instituciones del Estado, incluyendo al de la propia Presidencia de la República.
Aunque no haya sido reivindicado con este nombre, el golpe más emblemático fue el de esta semana, cuando crearon en la web una plataforma falsa que plagia y parodia a la edición digital del diario ABC Color, permitiendo que usuarios anónimos puedan crear libremente sus propias noticias falsas, en algunos casos con clara intencionalidad política, y en otras simplemente como un -hasta ahora- impune divertimento.
El fenómeno despertó un enriquecedor debate en las redes sociales y en los medios, acerca de los límites de la libertad de expresión, y a la vez convocó al fantasma de la censura, cuando las dos principales empresas proveedoras de telefonía celular y servicios de internet bloquearon arbitrariamente el acceso al sitio, en un acto que violó abiertamente el principio de neutralidad de las redes. La protesta fue tan fuerte, que tuvieron que levantar el bloqueo y atribuir la censura a problemas técnicos.
Todo podría haber quedado en su lado rebelde y divertido, si no fuera porque también esta semana se difundió impune y masivamente por internet un video que muestra a dos adolescentes escolares manteniendo sexo, en un hecho que fue calificado por la Fiscalía como abierta difusión de pornografía infantil. Y como yapa llegaron los videos propagandísticos del grupo armado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

sábado, 22 de septiembre de 2012

En el ojo de las tormentas

 
Hay que hacerse a la idea: las tormentas llegaron para quedarse entre nosotros, con toda su furia destructiva.
Lo que antes veíamos solo en películas o informes de televisión ocurriendo en lejanas zonas tropicales, lo sentimos cada vez más en carne propia. Torrenciales lluvias con vientos huracanados que dejan a centenares o miles de familias sin hogar. Barrios enteros inundados por las aguas desbordadas. Techos acribillados por granizos de gran tamaño. Paredes arrancadas desde los cimientos.
Hasta ahora convivíamos con el mito de que el Paraguay está a salvo de las grandes catástrofes naturales que azotan a otros puntos del planeta.
A fines del siglo XIX, un sabio suizo se internó en el corazón de las tinieblas a desentrañar los secretos de la madre naturaleza. En su selvático rincón sobre el río Paraná, Moisés Santiago Bertoni elaboró un calendario climático que durante más de una centuria fue capaz de predecir con precisión casi milimétrica los días de lluvia, y cada campesino paraguayo se guiaba por él para programar los ciclos de siembra y de cosecha, o hasta para organizar las fiestas populares.
Pero en las décadas del 60 y 70, cuando la dictadura del general Alfredo Stroessner regaló las mejores tierras fronterizas a los grandes fazendeiros brasileños, la era de la sojalización arrasó con casi todo el Bosque Atlántico, dejando vastos campos pelados como mesa de billar.
El clima se alteró radicalmente: calor insoportable, tormentas irascibles, y hasta fenómenos nunca antes vistos, como colas de tornado, o remolinos de nubes.
El vendaval apocalíptico que hirió a varias regiones del país, y especialmente a la ciudad de Mariano Roque Alonso, en la noche del martes -que dejó al menos 4 muertos y unas 10.000 familias damnificadas- nos muestra cómo la naturaleza nos está pasando la factura de todo el daño irracional que le causamos.
Y además nos revela la manera frágil, vulnerable e improvisada en que seguimos actuando.
No hay buenas políticas de Estado ni infraestructura adecuada para prever y enfrentar los azotes del clima. No hay un organismo estatal especializado, como en otros países, y aunque se ha asignado a la siempre precaria Secretaría de Emergencia Nacional la facultad de coordinar a otras instituciones, ello no ocurre en la práctica. No hay capacidad de reacción rápida, y ya hemos visto cómo poblaciones enteras se quedan sin agua y sin luz, abandonadas a la intemperie, por largas horas o días.
Casi todo es asistencialismo de emergencia, limitado a repartir víveres y chapas el día después de mañana. Puro parche o aspirina sobre la herida profunda. Correr a apagar incendios, antes que prevenirlos. O un espectáculo aun más triste: autoridades e instituciones que compiten en llevar su ayuda con su aparato de márketing electoral, en lugar de trabajar coordinadamente.
 
(Publicado en la columna "Al otro lado del silencio", diario Última Hora, edición del sábado 22 de setiembre de 2012).

viernes, 21 de septiembre de 2012

Ser joven en el Paraguay


Ser joven en el Paraguay es comenzar a ser adultos o ancianos antes de los 15 años. Es crecer a golpes de realidad. Hipotecar el futuro a cambio de un puesto de vendedor en un shopping. Empacar los sueños dentro de una ajada maleta de cuero y salir a enfrentar al mundo sin pasaporte.
Ser joven en el Paraguay es archivar los libros y las ilusiones en el ropero, para resignarse a subsistir en la chacra, en un taller, en una carpintería. Es esperar pacientemente en largas colas frente a una agencia de empleos: Certificado de buena conducta. Antecedentes policiales. Experiencias laborales. Referencias comerciales. ¿Sabe hablar inglés? ¿Conoce el Window XP? ¿Tiene nociones de márketing? Vuelva el lunes. Nosotros le vamos a llamar. Lo sentimos mucho, pero el puesto ya ha sido ocupado.
Ser joven en el Paraguay es vivir bajo la constante sospecha de estar cometiendo un delito que nadie sabe explicar cuál es. A ver, documentos. Contra la pared. De dónde viene, carajo. Les tienen que venir a buscar sus padres. ¿Por qué tenés los ojos colorados?, seguro que estuviste fumando marihuana. ¿Estudiando toda la noche, quién te va a creer?
Ser joven en el Paraguay es vivir la vida a ritmo de video-clips. Es morirse por un jean prelavado o una campera de cuero. Es llorar con una película de Leonardo Di Caprio. Es creer que Dios tiene el rostro de un cantante de rock and roll.
Ser joven en el Paraguay es soñar que se llega al paraíso desfilando a través de una pasarela. Es matarse de hambre por parecerse a Gisele Bündchen, Angelina Jollie o Kate Moss. Es vivir desmayándose como los poetas del romanticismo.
Ser joven en el Paraguay es creer que se puede apagar con mucha cerveza la sed de tantas preguntas. O que se puede tapar con el sonido al máximo del iPod el molesto y estruendoso ruido de la realidad.
Ser joven en el Paraguay es creer en todo y no creer en nada. Es ser feliz y hundirse en la depresión sin sentido aparente. No entender nada y de pronto comprenderlo todo. Odiar a los políticos y amar a los actores de telenovela. Ser ingenuo y cínico a la vez. Creer que la felicidad está al alcance de la mano o del lado oscuro de la luna. Querer cambiar el mundo o desear que estalle en pedazos.





* * *
Palabras para los jóvenes

–No te metas, mi hijo. No es tu problema.
–Sos muy joven todavía, no podés entender.
–¡Sacate ese arito, parecés un maricón!
–¡Estás loca...! ¿Cómo vas a estudiar esa carrera? ¡Te vas a morir de hambre!
–Vas a estudiar ingeniería, como tu papá. Así tenés el futuro asegurado.
–¡Apagá esa música horrible!
–Dejá de escribir boludeces y hacé algo productivo.
–Esa chica no te conviene.
–Tenés que volver antes de la una.
–Esos amigos no te convienen.
–Vos andás en algo raro.
–¿Cómo vas a salir vestida así a la calle?
–¡Cortate el cabello, parecés una mujer!
–¿Por qué te cortaste el pelo tan cortito? ¡Parecés un tipo!
–Cuando seas grande vas a poder decidir.

¿Les suena conocido...?
Son algunas de las características frases con las que los adultos solemos "orientar" la vida de los jóvenes.
Les hablamos desde la distancia. Desde atrás de una muralla. Desde el otro lado de los barrotes de una cuna. Creemos que todavía no han crecido, cuando en verdad quienes no hemos terminado de crecer somos nosotros.
Nunca les hablamos sobre el sexo. Será porque nosotros mismos no sabemos lo que es.
Los cuidamos de las drogas, pero no de los malos gobiernos, ni de esa otra droga que es la mala televisión. Les reprochamos que el trash metal no es música sino ruido para drogadictos, olvidando que nuestros padres nos decían lo mismo cada vez que escuchábamos a Los Beatles.
Ellos se juntan en el shop, a la salida del cole. Beben cerveza como si tuvieran toda la sed del mundo. Ponen el volumen del rock o del reguetón al máximo, pero no les alcanza para aturdirse.
Quieren votar, pero no saben a quién. La palabra política les produce náuseas. Sueñan con un país diferente, pero no saben cómo...
A veces quisieran estar lejos, muy lejos.
Han nacido en nuestros brazos... y de pronto parecen extraños. Ya no los conocemos, o tenemos miedo de conocerlos.
A lo mejor no hay que buscar entenderlos.
A lo mejor solo hay que quererlos.

sábado, 15 de septiembre de 2012

El Arte de Vivir (de espaldas al pueblo)

 
 
En la misma sesión ordinaria en la que 55 diputados mandaron al basurero la propuesta de modernizar el transporte público con el proyecto metrobús, condenando a la ciudadanía a seguir sufriendo el calvario cotidiano de viajar en ómnibus chatarras, la Cámara Baja otorgó la Medalla al Mérito de los Comuneros al líder espiritual indio Sri Sri Ravi Shankar, investigado por evasión fiscal en la Argentina.
Parecería que una cosa no tiene nada que ver con la otra, pero a quienes nos sentimos seducidos por las simbólicas ironías de la realidad, nos parece sugestiva la contradictoria presencia en el estrado legislativo de un santón internacional que se ha hecho millonario predicando un método de sanación espiritual denominado "El Arte de Vivir", el mismo nombre de su fundación, sospechada de evadir impuestos, y que según un reportaje investigativo publicado en la última edición de la revista argentina Noticias, soporta además acusaciones de manipulación sicológica, comercialización de la espiritualidad y oscuros vínculos con la política.
A la Argentina, Ravi Shankar llegó de la mano del conservador gobernador de Buenos Aires, Mauricio Macri. En Paraguay, la propuesta de que sea condecorado partió del diputado Carlos Soler, de Patria Querida, quien junto a los demás integrantes de su bancada, Orlando Penner, Sebastián Acha y Olga Ferreira, fueron los únicos que se abstuvieron de votar en el proyecto del metrobús, como si el tema no fuera con ellos. Ni en contra, ni a favor. ¿Viajarán en micro, alguna vez?
Los que votaron en contra son 32 colorados, 13 liberales, y 10 oviedistas. Y los que estuvieron a favor, 13 liberales, 1 del PDP y 1 del MPC.
Probablemente el proyecto del metrobús no sea la panacea para esa cotidiana odisea sadomasoquista que algunos humoristas llaman "transporte público". Probablemente detrás de este proyecto, o de otros con los que se busca sustituirlo, existan poderosos intereses económicos empresariales que mueven sus tentáculos en el mundo político pata seguir lucrando.
Pero lo que se percibe, una vez más, es que a una gran mayoría de los legisladores les importa un comino la suerte de los ciudadanos y ciudadanas, a quienes en pocos meses les volverán a pedir el voto, y probablemente los saldrán a arrear el día de las elecciones en los mismos ómnibus chatarra que los transportistas pondrán gratuitamente a su disposición, a cambio de que les sigan manteniendo sus mafiosos privilegios.
"El Arte de Vivir" se llama el método de respiración de Ravi Shankar. "De espaldas al pueblo", podrían agregar la mayoría de los legisladores.
 
(Publicado en la columna "Al otro lado del silencio", diario Última Hora, edición sábado 15 de setiembre de 2012. La foto del ómnibus chatarra que ilustra este posr fue tomada por el colega Francisco Espínola, de ÚH CDE, en la zona de San Cristóbal, Alto Paraná).

sábado, 8 de septiembre de 2012

El día que Serrat bajó a los infiernos del stronismo



“Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones
tienen doble vida, son sicarios del mal
entre esos tipos y yo hay algo personal.”
Joan Manuel Serrat, Algo personal.

Como el poeta Dante Alighieri, llevado de la mano por su amigo Virgilio a un estremecedor recorrido por los círculos del infierno, el afamado cantautor Joan Manuel Serrat aceptó que Martín Almada y Antonio Pecci lo condujeran esta semana a un viaje a través del tiempo, para visitar el Museo de las Memorias y conocer de cerca los horrores represivos de la dictadura stronista.
Parado en la “sala de interrogatorios” del que fuera el siniestro centro de torturas conocido como “La Técnica”, sobre la calle Chile de Asunción, al contemplar la manchada bañera en que los prisioneros eran sometidos a la cruel “pileteada”, en la que muchos dejaron la vida, el catalán universal sintió “escalofríos y angustia”, como él mismo lo confesó.
Y luego, tras abrazar y besar a la luchadora Elsa de Goiburú, viuda del asesinado médico Agustín Goiburú, Serrat dejó su claro mensaje de tributo a las víctimas de un perverso sistema totalitario:
“La gente no muere nunca, hasta que no se la olvida. Nosotros mantendremos la memoria, para mantener su presencia y su ejemplo”.

Un artista comprometido y solidario

Como relata Martín Almada, la visita de Joan Manuel a las exmazmorras de la dictadura tiene su historia. Desde que se supo que el artista iba a regresar al Paraguay para ofrecer un recital, los organizadores recibieron un aluvión de propuestas e invitaciones para que asista a cenas, reuniones, encuentros y actos de todo tipo, pedidos de entrevistas y concurrencias a programas de televisión.
El artista rechazó todos ellos, incluyendo actividades que le planteó la propia Embajada de España, e indicó que deseaba manejar su presencia en Asunción con un perfil discreto, sin contactos con la prensa. Solo aceptó un diálogo informal con unos pocos periodistas elegidos, el lunes, minutos antes del concierto.
Pero Serrat ya tenía un objetivo definido. Tal como habían convenido con Almada por teléfono desde Bueno Aires, su visita al Museo iba a ser su única actividad pública en Paraguay, además del recital. Una actividad claramente política en el buen sentido, coherente con la línea de conducta que el catalán ha mantenido siempre como artista solidario y comprometido con las justas causas humanas.
Es lo que diferencia a Serrat de tantos otros artistas consagrados. ¿Quién se imagina a Luis Miguel, Cristian Castro, Chayanne, Shakira, incluso al supuestamente “progresista” Ricardo Arjona, arriesgándose a mirar a los ojos a una sufrida y tenaz mujer que sigue reclamando justicia por su marido desaparecido durante el siniestro Plan Cóndor? ¿Quién de ellos sería capaz de dejar de lado las poses de superestrella, para animarse a descender hasta el infierno del dolor y dejarse contaminarse con las lágrimas, los abrazos, los sueños de quienes aún creen que otro mundo es posible?
Solo Joan Manuel, El Nano. El mismo que en los años duros de la dictadura argentina dedicó su canto a las Madres de Plaza de Mayo. El mismo que un día subió a un avión de exiliados para descender en Santiago de Chile, a desafiar al régimen del dictador Augusto Pinochet. El mismo que condena por igual los atentados terroristas de ETA o el ajusticiamiento de Sadam Hussein. El mismo que en sus versos acompaña la suerte de los inmigrantes ilegales en España. El mismo que decide cantar en guaraní “Che pykasumi” para reivindicar la resistencia cultural del Paraguay.
Caminante, no hay camino. Se hace camino al andar.

(Por Andrés Colmán Gutiérrez, publicado en El Correo Semanal, diario Última Hora, edición del sábado 10 de febrero de 2007).
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LAS PALABRAS DE SERRAT EN ASUNCIÓN:
“Búsqueda de quién fuimos y dónde queremos ir…”.

 “Hola, qué hay, buenos días...
Quiero aprovechar esta visita a Asunción para visitar esta casa de la memoria. Era, de alguna manera, una parte obligada de mi presencia.
Es un lugar que por una parte provoca escalofrío y angustia.
Por otra parte, es un lugar que nos sirve a todos como punto de reflexión, como punto de partida, como punto de búsqueda de quién fuimos y dónde queremos ir.
Mantener la casa de la memoria es mantener la memoria. Y en eso, creo que todos debemos reflexionar: que la memoria es fundamental para que todos aquellos que dejaron su vida en los caminos de la búsqueda de la libertad, los que murieron asesinados por la opresión, por la dictadura, sigan con nosotros, en tanto sigan vivos en esta casa de la memoria.
La gente no muere nunca hasta que no se la olvida. Nosotros mantendremos la memoria para mantener su presencia y su ejemplo.
Por otra parte, también creo que sirve como punto de reflexión sobre circunstancias históricas que no deben formar parte de la historia de ningún pueblo, que no dignifican en absoluto, ni al pueblo ni a la especie humana, y que no nos van a ayudar jamás a encontrarnos ni como individuos ni como colectividad.
Gracias a todos los que trabajan en esto, porque su trabajo nos ayuda a seguir siendo más seres humanos. Muchas gracias.”


Si Lugo cayó por no detener al EPP, ¿que hay con Franco?

 
"Nunca, en la historia de este país, la Policía Nacional ha tenido tantas víctimas cobardemente asesinadas por los integrantes del EPP (Ejército del Pueblo Paraguayo) y, a pesar de ello, la conducta complaciente del presidente siguió inalterable...", decía el libelo acusatorio del juicio político express, por el cual se destituyó a Fernando Lugo, el pasado 22 de junio. La supuesta incapacidad -o la sugerida complicidad- del mandatario en detener los ataques del grupo armado fue una de las causas por las que lo echaron del poder.
El mismo día de asumir como nuevo presidente, en su primera conferencia de prensa, Federico Franco anunció que la persecución al grupo armado sería prioridad de su Gobierno. Y para marcar diferencias con su antecesor, repuso en las más altas funciones del Ministerio del Interior y la Policía a figuras caracterizadas en el combate al EPP, desplazadas en la última etapa de Lugo: el ministro Carmelo Caballero, el comandante policial Aldo Pastore y el subcomandante Carlos Altemburger.
Pero la anunciada tranquilidad no llegó al Norte. A tan solo seis días de jurar Franco, el EPP dio uno de sus más violentos golpes en Azotey, al atacar la Estancia Terrado, el 28 de junio, incendiar tres topadoras y asesinar al tractorista Osmi Oliveira, presentando el ataque como una guerra frontal contra los depredadores de bosques y los agroproductores que usan agrotóxicos.
Desde entonces, en solo dos meses y medio, se sucedieron 5 ataques armados, que costaron 3 víctimas fatales, siendo el más horrendo el del martes 4 de setiembre, en Azotey, en donde Eusebia Maíz, una humilde madre campesina, fue ajusticiada de un escopetazo, presuntamente por haber sido delatora a la Policía, con el macabro detalle de que luego le volaron completamente la cabeza con una bomba de gelamón, inaugurando una cruel metodología terrorista que hasta entonces no había sido utilizada por el EPP.
A pesar del fuerte despliegue de casi 200 agentes tácticos y de una alta inversión en armas de combate, equipos de comunicación y rastreo, móviles y helicópteros, la nueva fase de lucha contra el EPP desde el Gobierno de Federico Franco no ha producido, hasta ahora, ningún resultado concreto, que se haya podido difundir, en términos de capturas o desactivación de células.
Por el contrario, la acción del grupo armado ha provocado mayor retracción económica en la región, afectando incluso notablemente a la actual organización de la Expo Norte, la mayor vidriera comercial del sector ganadero y empresarial, uno de los que le habían bajado el pulgar a Lugo y apostado sus cartas por la subida de Federico.
¿Se mantendrá el respaldo, si la lucha contra el EPP sigue sin dar resultados?