jueves, 15 de enero de 2015

Narcoganadería: La historia del mafioso que fue socio de la Rural

La estancia de Moreira de Macedo, en la portada de ÚH.
El presidente de la Asociación Rural, Germán Ruiz, asegura que un socio de la organización tuvo vínculos con el narcotráfico y "se le sacó". Aunque no dio nombres, se trata de Arnaldo Moreira Macedo, quien llegó a ser una estrella de la ganadería en Concepción. ÚLTIMA HORA investigó el caso e ingresó clandestinamente a su lujosa estancia. Esta es la historia.


Por Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

-¡Vení, vení, entrevistale a este gran productor ganadero, que es el campeón de la Expo Concepción –le dijo un alto directivo de la Asociación Rural del Paraguay a Alejo Mendieta, entonces periodista radial de Radio Mburucuyá, de Pedro Juan Caballero, durante la realización de la Expo Amambay, en setiembre de 2005.
El periodista recuerda al próspero ganadero, cuyo nombre era Ronaldo Alves do Santos, como "un brasileño petiso, con un enorme sombrero, que se codeaba como un gran personaje con las autoridades de la Rural y con varias personalidades de la región. Todos lo trataban con mucha deferencia".
Mendieta le hizo una entrevista "en vivo" al exitoso ganadero, cuyo toro Brahman había ganado el premio de Gran Campeón de la muestra. El entonces secretario general de la regional de la ARP, doctor Ricardo Zacarías, le ayudó con el reportaje.
Con gran sorpresa, Alejo volvió a ver la foto de esa entrevista, publicada meses después en Última Hora, junto a la noticia de que aquel "ganadero exitoso" y socio de la ARP se llamaba en realidad Arnaldo Moreira de Macedo y acababa de ser detenido por la Policía, respondiendo a un pedido de la Justicia brasileña, que lo acusaba de ser "un pez gordo del narcotráfico internacional", que se había fugado tres veces de las cárceles brasileñas y vivía con identidad falsa en el Paraguay.
"Cuando lo entrevisté, él era presentado por los propios directivos de la Asociación Rural como la estrella de la Expo Amambay. No solo yo hablé con él, sino varios colegas de otras radios, de revistas y de la televisión lo entrevistaron también. Al enterarme luego de quién era, primero me quise reír, luego me quedé preocupado, porque es grave que un personaje así pueda entrar y moverse con tanta libertad, e incluso con el apoyo de nuestras autoridades, como lo hacía este señor", destacó el periodista.

El reportaje publicado por UH en julio de 2006, sobre el socio narco de la ARP.
La "narco-ganadería" se vuelve a poner de moda

La palabra "narcoganadería" y su nueva variante, la "narcocarne",  se han vuelto a poner de moda, luego de que una comisión bicameral del Congreso reveló que el ex intendente municipal de Ypejhú, Vilmar Neneco Acosta, -actualmente prófugo ante la acusación de haber ordenado el asesinato del periodista Pablo Medina-, estuvo haciendo gestiones para vender sus cabezas de ganado vacuno.
El senador Arnoldo Wiens, uno de los miembros de la comisión, reclamó el silencio de la principal organización de productores ganaderos del país, la Asociación Rural del Paraguay, ante este hecho.
"La ARP debe tomar distancia de la narcoganadería", exhortó el legislador. "Estoy seguro de que la sociedad paraguaya va a hacer un escrache a la narcocarne No queremos comer carne de vacuno de una estancia cómplice, o vinculada a estos ilícitos", insistió.
La acusación del legislador pronto obtuvo respuesta del actual presidente de la Rural, Germán Ruiz, negando que Neneco sea socio de la organización.
En una entrevista con la emisora 730 AM, Ruiz recordó que una sola vez, "hace cerca de cinco años", la Rural detectó que uno de sus asociados tenía vínculos con el narcotráfico, y que en su momento se decidió expulsarlo del gremio.
"Fue en el norte del país. Había un socio que se detectó que tenía complicidad (con el narcotráfico) y se le sacó de una filial", aseguró. Agregó que no se difundió la información, "por una cuestión de confidencialidad" y por ser "efectivos a la hora de actuar".
En realidad, el sonado caso de Arnaldo Moreira de Macedo sí fue difundido en su momento, en una serie de reportajes que Última Hora publicó a partir del 11 de julio de 2006, bajo el título: "Paraguay, un paraíso para los narcoganaderos".
Vale la pena recordar más detalles de aquella pintoresca historia...

Dos identidades falsas y mucho dinero

Arnaldo Moreira de Macedo había llegado al Paraguay en una primera incursión, en 1993, con un frondoso prontuario criminal, tras haberse fugado de una cárcel brasileña.
El 4 de octubre de 1993, Macedo obtuvo una cédula de identidad paraguaya con nombre falso, haciéndose pasar por Ronaldo Alves da Silva.
El prontuario para la expedición de dicha cédula estaba firmado por el comisario general Francisco Ramírez Arrechea, y aseguraba que Alves da Silva había nacido en Sanga Puitá, Mato Grosso do Sul, el 20 de octubre de 1954.
Posteriormente, en octubre de 2002, en un segundo ingreso al Paraguay, Macedo obtuvo una nueva cédula de identidad, esta vez a nombre de Ronaldo Alves dos Santos, supuestamente, nacido en Palmital, Brasil, el 23 de octubre de 1955. El documento había sido firmado por el subcomisario Eliseo Báez.
Con esta nueva identidad, Macedo realizó varias inversiones. Adquirió tierras y montó una lujosa estancia de 4.000 hectáreas en Puerto San Salvador, Concepción, a orillas del río Paraguay (cercana a la localidad de San Alfredo), a la que bautizó con el nombre de Estancia Virgen Serrana, con una imagen de la Virgen de Caacupé en la entrada, y en cuyo homenaje levantó una hermosa capilla.
Además, instaló una empresa de mejoramiento genético, denominada Giamex, una cabaña modelo y otras empresas. Poseía también una lujosa residencia en el condominio Las Piedras, en Luque, en donde fue finalmente detenido el 24 de junio de 2006, por efectivos de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), que le seguían la pista desde hace meses, en base a informes de la Policía Federal brasileña.
A Moreira de Macedo lo presentaban como un gran capo del narcotráfico, reemplazante de otro "padrino", el también brasileño Iván Méndez Mezquita, que había sido arrestado en noviembre de 2004, en su estancia de Alto Paraguay, cuando estaba dirigiendo un embarque de 265 kilos de cocaína.



La odisea de ingresar clandestinamente a la Estancia de Moreira de Macedo.
Excentricidades del capo narco-ganadero

Los relatos sobre las andanzas de Alves dos Santos (en realidad Moreira de Macedo), en la zona de Concepción, siempre protegido por un ejército de guardaespaldas, llegaron a hacerse legendarias.
Así lo relata un periodista de la región: "Una noche estábamos en la parrillada Toniño, en el centro de Concepción, cuando llegó este personaje, al que todos conocíamos como Alves dos Santos, rodeado de sus matones. Hizo cerrar el local y empezó a derrochar dinero en una gran farra, en que nos convidó a todos. Él era así, muy generoso, y por eso mucha gente le adulaba".
En julio de 2006, el autor de esta nota, en compañía de otros compañeros y del corresponsal de ÚH en Concepción, Justiniano Riveros, ingresamos con una camioneta sin logotipo al interior de la estancia Virgen Serrana.
La excusa que dimos fue que éramos técnicos en turismo, que estábamos haciendo un relevamiento de los antiguos puertos sobre el río Paraguay (el muelle de San Salvador es uno de ellos), para hacer una guía turística. Así logramos que nos abran los muchos portones del camino de acceso y pudimos llegar hasta el casco central del establecimiento, donde logramos obtener fotografías en forma subrepticia.
Así lo describíamos en el reportaje publicado entonces:

"Se trata de una lujosa mansión de dos plantas, con amplios ventanales de vidrio, rodeada por un verde y cuidadoso jardín. Desde allí se domina todo el paisaje, el remanso azul del río Paraguay, el viejo embarcadero donde alguna vez estuvo el puerto de San Salvador.
"Una torre metálica y antenas parabólicas revelan la presencia de alta tecnología en comunicación. Cerca hay una capilla con un campanario, viviendas y galpones, una pista de aviación. Informes de la Senad indican que desde esta misma estancia se habrían estado operando envíos de cocaína.

"Una mujer sale a recibirnos. Quiere saber quiénes somos, a qué venimos, quién nos dejó pasar. Al instante se acerca una camioneta con varios hombres armados. Uno se adelanta, dice ser el encargado. Las mismas preguntas, las mismas respuestas: Somos técnicos en turismo, queremos visitar el puerto. No nos cree mucho, pero nos deja pasar. Llegamos a la orilla del río, tomamos algunas fotos y nos despedimos con un gesto. Ellos están ansiosos de que desaparezcamos de allí. Nosotros también...".

La entrada a la estancia Virgen Serrana, del ex narco ganadero.

Tito: Un mundo fantástico convertido en cenizas

Hector "Tito" García y algunos de sus muñecos, con los que realizaba sus conocidos shows.

Vino al Paraguay solo para pagar su pasaje a Chile y se quedó por 36 años. En casi 2.000 funciones para niños, inventó un fantástico mundo de títeres y marionetas. Por intentar salvar a sus "hijos", casi muere quemado. Esta es la historia de Tito y su fantástico mundo, actualmente en cenizas, pero que despierta la solidaridad del ambiente artístico.

Por Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

-¡Mis muñecos...! -gritó desesperado, cuando vio que su taller empezaba a arder en llamas, en la tarde del viernes 9 de enero, en el barrio Marangatú, zona norte de Fernando de la Mora, y se metió apurado entre las llamas, tratando de salvar los títeres y marionetas, y las piezas de una escenografía que estaba construyendo por encargo.
Héctor Armando García Castromán, más conocido como Tito, creador del recordado programa televisivo "El Mundo Fantástico de Tito", resultó con 70% de quemaduras en gran parte del cuerpo, incluyendo el rostro, y tuvo que ser trasladado de urgencia al Hospital Central del Instituto de Previsión Social, donde se recupera, aún con un cuadro de gravedad.
La noticia causó conmoción en la sociedad paraguaya, sobre todo en quienes disfrutaron gran parte de su niñez con los shows de muñecos y marionetas del inolvidable autor chileno, radicado en Paraguay desde 1978, y especialmente en la comunidad artística, en donde consideran a Tito como un actor y productor siempre generoso y solidario con sus demás colegas.
"Algo hay que hacer para ayudar a Tito García. Además de ser un artista talentoso y gran trabajador, es un buen tipo, y no precisamente un potentado", planteó desde su muro de la red social Facebook en internet, el periodista Augusto Barreto. Inmediatamente, numerosas personas propusieron acciones solidarias y el Centro Paraguayo de Teatro (Cepate) convocó a sus asociados a una reunión urgente, en la tarde del sábado, para acordar iniciativas en favor del colega.
Ahora, ¿quién es Tito, el chileno-paraguayo que casi siempre ocultaba su rostro detrás de las grandes sonrisas de sus muñecos, o desde las bambalinas de un teatro de títeres y marionetas? Conozcamos un poco de su historia...

Cuando la tevé estaba en pañales...

Héctor Armando nació en un pueblo al sur de Chile, en 1946. Aunque la televisión ya había llegado al país, aún era un invento desconocido en su comunidad rural.
Cuando el niño tenía 8 años de edad, una compañía de teatro ambulante llegó hasta su escuela y ofreció una función con títeres.
"Ese día fue para mí como descubrir la magia. Quedé fascinado para siempre con los muñecos y apenas llegué a mi casa, empecé a fabricar mis propios muñecos, para hacer mi propio teatro de títeres. Mi abuela me ayudó, ella siempre fue mi cómplice", recuerda Tito, en una entrevista.
Aunque sus padres no estaban muy de acuerdo, tras terminar el colegio, Héctor ingresó a estudiar teatro en la Universidad de Chile y, junto con otros compañeros, formó el Conjunto Teatro Nacional de Marionetas, del cual él fue su director.
Un recorte de periódico de 1971 los muestra sonrientes, recorriendo el interior del país para dar una serie de funciones, poco antes del golpe militar que derrocaría al presidente socialista Salvador Allende, iniciando la dictadura del general Augusto Pinochet.
Un recorte de diario de 1971, cuando Tito integraba el Teatro Nacional de Marionetas, en Chile.
En 1978, el grupo dirigido por García realizó una gira internacional a Bolivia, donde fueron sorprendidos por el golpe militar que derrocó al presidente boliviano Hugo Banzer.
Como los actores chilenos tenían contratos de trabajo con la televisión oficial del Gobierno derrocado, sus integrantes recibieron la "sugerencia" de abandonar el país y decidieron ingresar al Brasil como turistas, con todos sus equipos.
"En Brasil empezamos a trabajar ilegalmente, ofreciendo espectáculos a los niños. Cuando se nos vencieron las visas de ingreso temporal, ya nos convertimos en inmigrantes ilegales. El problema es que teníamos con nosotros unos 500 kilos de equipaje de carga, principalmente los equipos de teatro, y no teníamos plata para volver a Chile, llevando todas nuestras cosas", contó Héctor.

"Unos días" en Paraguay... que fueron 36 años.

En una de las funciones que ofrecían en Brasil, Tito García conoció a un piloto paraguayo, en ese momento un alto directivo de la hoy desaparecida compañía estatal de aviación Líneas Aéreas Paraguayas (LAP).
El actor chileno le contó su problema al piloto y este le ofreció llevarlos a él y a sus compañeros a Chile, con todo el equipaje, a cambio de una parada por "unos días" en Asunción, en donde debían ofrecer algunas actuaciones.
Fue así, de una manera totalmente fortuita, como Héctor llegó al Paraguay en junio de 1978, y tras ver la calidad de su espectáculo, le plantearon que haga una serie de funciones, durante 20 días, en el Teatro Municipal de Asunción.
Buscando que el espectáculo tenga promoción en la televisión local, el actor llegó junto a los directivos del Canal 9 TV Cerro Corá.
"Me ofrecieron un espacio publicitario, pero a cambio de que grabe un programa para el canal", recuerda.
De ese modo, García empezó a diseñar un show televisivo con muñecos y marionetas, al cual bautizó como "El Mundo Fantástico de Tito".
"En principio, el programa tenía que emitirse en Canal 9 solamente durante diciembre de 1978, con lo cual iba a pagar todo el costo de la propaganda de nuestra actuación en el teatro, pero el espacio televisivo tuvo tanto éxito que me pidieron que continúe al año siguiente, y estuve en Canal 9 por 8 años, después me contrataron en el Canal 13, donde estuve por otros 7 años", narra.
Fue así como el breve paso "por unos días" que pensaba realizar por Asunción, se convirtió en una larga estadía que ya lleva más de 36 años.
"Paraguay es el lugar donde me he sentido más cómodo en mi vida, por la gran hospitalidad y generosidad de la gente", reconoció el artista.

El incendio en el taller de Tito, que consumió todos los elementos del "Mundo Fantástico".
La hora más terrible...

En estos 36 años, Tito García se volvió el maestro pionero y principal referente de todos los actores y productores de teatro de títeres y marionetas en Paraguay, así como en un experto constructor de escenografías para programas televisivos y obras de teatro, como para eventos y fiestas infantiles.
Desde su productora Mundo Fantástico diseñó, además, una serie de campañas educativas para niños y niñas, como "El Palacio Bucal" y "La tienda de Carlitos", conjuntamente con escuelas y colegios, mientras proseguía con sus shows infantiles, a los que denomina "Tatetito".
En los últimos años realizaba programas televisivos, como "Juguemos a aprender", para el canal educativo Arandu Rape, del Ministerio de Educación.
A pesar del éxito que ha tenido con sus producciones, Tito García no llegó a amasar fortuna. La foto de su precario taller incendiado, demuestran que seguía siendo principalmente un  trabajador humilde y un artista incansable, que supo construir un "mundo fantástico" que trajo alegría a muchos hogares, y que en la tarde del viernes -aparentemente debido a un cortocircuito en el sistema eléctrico- ardió en llamas, hiriéndolo de gravedad.
Esperemos que, con la ayuda solidaria de sus colegas artistas y de su público, Tito pueda recuperarse pronto y –como el Ave Fénix- pueda lograr reconstruir  su mundo fantástico de entre las cenizas.

martes, 13 de enero de 2015

La fotógrafa pilarense que logró "la imagen de la felicidad"




Karen Quintana es la autora de la celebrada foto que muestra a un veterano del Chaco y a su esposa, radiantes de felicidad, al recibir de regalo una vivienda en su cumpleaños número 100. La estudiante de comunicación relata la conmovedora historia humana que vivió detrás de esa imagen.

Por Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

"Yo ni siquiera tenía lugar desde donde sacar la foto. Llegué tarde y todos los otros colegas periodistas ya estaban ubicados dentro de la habitación, esperando que se desate la cinta de inauguración. Solo quedaba la cama vacía, así que me acosté allí, apunté la cámara y vi las sonrisas de oreja a oreja que iluminaban los rostros de la pareja de ancianos. Apreté el disparador. ¡Era la viva imagen de la felicidad...!".
Así resume Karen Fabiola Quintana el momento mágico que logró capturar con una fotografía, en la que aparecen el ex combatiente de la Guerra del Chaco, José Anacleto Escobar y su esposa, Cayetana Román, en el momento de ingresar a su nueva casa, que le fue regalada por la Gobernación de Ñeembucú, el pasado 5 de enero, el día en que el veterano cumplió 100 años de edad.
La foto fue distribuida a las redacciones de los medios de comunicación desde el Centro de Prensa de la Gobernación, publicada en la mayoría de los diarios impresos y sitios web de noticias, reproducida en un despacho internacional de la agencia EFE, multiplicada por medios internacionales y redes sociales en internet. El periodista Augusto Dos Santos, ex ministro de la Sicom, la calificó como "la mejor foto del inicio del año".
Hasta ahora no se había revelado el nombre del autor o de la autora de la foto. Bastó una comunicación a Pilar para saber que la imagen fue captada por Karen Fabiola, estudiante de periodismo y fotógrafa apasionada, funcionaria del Centro de Prensa de la Gobernación de Ñeembucú.
Cuando finalmente logramos contactar con ella, pudimos acceder no solamente a la versión de cómo se tomó la foto, sino también a la conmovedora historia humana que la fotógrafa pudo vivir, en el proceso de obtener la gráfica.

La casa original, en la que vivía el excombatiente pilarense.

Los últimos ex combatientes Chacoré

"Todo empezó en setiembre de 2014, cuando desde la Cámara de Diputados le encargaron al gobernador de Ñeembucú, Carlos Silva, hacer llegar unas distinciones especiales a los últimos ocho ex combatientes de la Guerra del Chaco que todavía estaban vivos, en todo el departamento de Ñeembucú", relata Karen.
Ella, como funcionaria del Centro de Prensa, es quien habitualmente acompaña al gobernador para documentar las actividades oficiales, tomando fotos y escribiendo reportes, y le tocó viajar en una gira que abarcó varias localidades del interior del departamento, como Mburicá, Laguna Itá, Isla Umbú, Mayor Martínez y finalmente, Pilar.
"Cuatro de los veteranos vivían en localidades remotas y los otros cuatro en barrios de la capital departamental. Encontramos que la mayoría vivían en buenas condiciones, hasta que llegamos a la casa del señor José Anacleto Escobar, en el barrio Obrero de Pilar, donde la situación que encontramos nos causó mucho dolor en el alma", cuenta.
El héroe del Chaco, entonces a punto de cumplir 100 años de edad, vivía con su esposa en una casa de ladrillos sin revocar, con piso de tierra, con un techo muy bajo y deteriorado, con paredes que transmitían mucho calor y humedad.
"Estaban almorzando un guiso blanco, muy pobre. Todo ese cuadro que encontramos nos conmovió demasiado. Entonces el gobernador se le acercó a la señora Cayetana, ya que don Anacleto tiene problemas de audición, y le preguntó si aceptaría que la Gobernación le ayude a construir una nueva casa. Ella le dijo que solo su marido podía decidir eso, entonces le hizo la misma pregunta en voz alta, para que pueda entender, y el veterano le miró desconfiado y le dijo en guaraní: 'Si ustedes van a hacer, está bien, porque yo no tengo ningún recurso'", recuerda Karen.
En seguida, el gobernador dio instrucciones a sus colaboradores para que busquen recursos y se dé inicio a la obra. La idea era que la casa pudiera estar terminada para la Navidad, pero hubo atrasos y finalmente se pudo hacer la entrega el día del cumpleaños de don Anacleto, que para mayor simbolismo cumplía un siglo de vida el 5 de enero.

Karen Quintana, la fotógrafa y estudiante de comunicación que obtuvo la ahora famosa foto, 
Sonrisas que trascendieron fronteras

"Desde el principio, el ex combatiente se mostró desconfiado, parecía que no creía mucho en las autoridades y en los políticos. Recién cuando empezó a ver que se levantaban las paredes, empezó a decir 'cierto ningo ra'e' (es verdad, había sido)", relata Karen.
La nueva casa fue construida en el terreno propio de la familia, al lado de la vivienda original, que se mantiene intacta. La construcción es de paredes de ladrillo y concreto, con pisos de cerámica, incluyendo un baño moderno y un sistema de aire acondicionado. La gobernación les proveyó además de una nueva cama y un ropero, entre otros equipamientos.

La nueva casa que le regalaron a don Anacleto, al cumplir 100 años de vida
"El día del cumpleaños se le hizo una verdadera fiesta a don Anacleto y a su esposa. Se les llevó una serenata con un conjunto musical, que entonó canciones patrióticas como 13 Tuyutí y Che la Reina. La pareja estaba radiante de felicidad, se les veía reír y llorar de alegría, en todo momento", cuenta la fotógrafa.
Ella tuvo que estar pendiente de varios momentos del acto y cuando llegó el momento de cortar la cinta, para que la pareja ingrese a su nueva casa, Karen se metió antes al interior, donde ya estaban varios otros fotógrafos y periodistas preparados con sus cámaras para documentar el momento.
Cuando ingresó, vio que sus colegas ya habían ocupado todos los mejores sitios desde donde tomar la foto. Fue entonces cuando vio que solo quedaba el lugar donde estaba la nueva cama de la pareja. Sin dudarlo, se descalzó, se acostó allí con su cámara apuntado hacia la puerta.
"Tras desatar la cinta, don Anacleto y doña Cayetana se dieron un beso, lo que llamamos 'un piquito', ante los aplausos y las risas de todos. Yo no pude fotografiar ese momento, por la posición incómoda en que estaba, pero sí pude captar el instante posterior, cuando los dos se miraron a la cara y se mataron de risa de su propia travesura y de su gran felicidad. Esa fue la escena que quedó inmortalizada y que al parecer gustó mucho a la gente", narra.
La foto se publicó en varios periódicos y sitios web del mundo, incluyendo el prestigioso diario estadounidense The New York Times.
Karen tiene 28 años de edad, es mamá de un niño precioso de dos años y se considera una "aficionada" del periodismo y la fotografía, que empezó haciendo locución en la legendaria emisora de Pilar, ZP 12 Radio Carlos Antonio López. Fue redactora de medios digitales y hoy comparte en el Centro de Prensa de la Gobernación con su jefe, Andrés Villalba y su compañera, Alejandra Acosta, mientras se prepara para cursar el segundo año de la carrera de Comunicación para el Desarrollo en la Universidad Nacional de Pilar.
"Hice cursos de fotografía, pero quiero seguir aprendiendo. Nunca creí que esa foto iba a tener tanta repercusión, incluso a nivel internacional. Tuve la suerte de poder captar un momento muy especial de dos personas que se aman, que han vivido con muchas privaciones y que ahora, en el final de sus vidas, se sienten felices por el regalo y el reconocimiento que reciben. Me gusta compartir esa felicidad", afirma.
De los ocho ex combatientes que quedaban vivos en Ñeembucú, uno de ellos ya ha fallecido recientemente. Otro de ellos, Antonio Veloso, de 99 años de edad, próximamente también recibirá de regalo por parte de la Gobernación de Ñeembucú de un sistema de aire acondicionado en su vivienda de Kambakuá, Isla Úmbu.
La foto, publicada en el diario The New York Times.