lunes, 16 de mayo de 2016

Plan Cóndor: Hace 39 años, el avión de la muerte volaba desde Asunción

El dictador argentino Jorge Videla y su par paraguayo Alfredo Stroessner, reunidos en 1977, en Asunción.
El 16 de mayo de 1977, mientras se apagaba el eco de las fiestas de la Independencia, un birreactor de la Armada Argentina partía desde Asunción llevando a 5 presos políticos, argentinos y uruguayos secuestrados en Paraguay, que luego fueron desaparecidos. El propio almirante Emilio Massera viajó en ese vuelo. Este 27 de mayo se conocerá en Buenos Aires la sentencia del juicio sobre el Plan Cóndor, que incluye a los 5 de Asunción.

Por Andrés Colmán Gutiérrez | @andrescolman

La brusca frenada de varios vehículos frente a la humilde pensión que funcionaba en el número 884 de la calle Fulgencio R. Moreno (actualmente Humaitá, en las inmediaciones de la escalinata Antequera), en el centro de Asunción, apenas llamó la atención de los vecinos.
Era el 29 de marzo de 1977. Paraguay sufría una de las más grandes escaladas represivas durante la larga dictadura militar del general Alfredo Stroessner, quien gobernó de 1954 a 1989.
A la mayoría de los pobladores les resultaba frecuente ver a vehículos policiales o particulares detenerse frente a las puertas de una casa o de un edificio, observar cómo bajaban rápidamente hombres vestidos de civil o con uniforme, con armas de fuego, a rodear el lugar y proceder a los famosos "operativos de captura de elementos subversivos".
Aquel 29 de marzo, sin embargo, había militares argentinos y uruguayos acompañando el procedimiento en la modesta pensión de la calle Fulgencio R. Moreno.
Hacía días que venían siguiendo las pistas de 3 ciudadanos argentinos (dos hombres y una mujer) y 2 uruguayos que se alojaban en esa pensión, huyendo de la represión en sus respectivos países, donde también gobernaban dictaduras (en Argentina, el general Jorge Rafael Videla; en Uruguay, Aparicio Méndez).
El operativo, en aquella pensión, concluyó con la captura de los argentinos Alejandro José Logoluso, Dora Marta Landi Gil y José Nell, y los uruguayos Nelson Santana Scotto y Gustavo Edison Insaurralde. Además fue arrestado el dueño de la pensión, un empresario de apellido Peña.
Los cinco extranjeros detenidos fueron llevados primero al Departamento de Vigilancia y Delitos de la Policía y luego al temible Departamento de Investigaciones, donde fueron sometidos a sesiones de tortura, de las que participaron los militares argentinos y uruguayos.
La siniestra Operación Cóndor o Plan Cóndor, como se llamó al sistema de cooperación entre las dictaduras del Cono Sur para la cacería transfronteriza y el intercambio ilegal de prisioneros políticos, se empezaba a aplicar sistemáticamente.

Aquí funcionaba una pensión en 1977, sobre Fulgencio R. Moreno, donde fueron secuestrados los hoy cinco desaparecidos.
Torturados mientras Videla y Stroessner se abrazaban

El dictador argentino Jorge Rafael Videla visitó oficialmente el Paraguay el 20 de abril de 1977. Fue recibido por su colega, el general Alfredo Stroessner, en el aeropuerto internacional, que en ese momento llevaba el nombre del tirano paraguayo.
Videla recibió varios homenajes, entre ellos el collar de la Orden del Mariscal Francisco Solano López, durante un acto en el Palacio de Gobierno.
En la mañana del 20, Stroessner y Videla encabezaron un desfile militar por la avenida Mariscal López, frente a Mburuvicha Róga, saludando al público desde un auto Chevrolet Caprice de color blanco, descapotable, el mismo que en 2013 utilizó de nuevo el presidente Horacio Cartes al asumir el cargo, provocando entonces mucha polémica.
Mientras Stressner y Videla se abrazaban y suscribían nuevos acuerdos de cooperación, entre ellos "para la lucha contra la subversión", según destacaba un cable de la agencia France-Presse, los cinco presos políticos argentinos y uruguayos seguían siendo sometidos a torturas en dependencias policiales, con la participación de los militares de ambos países vecinos.
Un "informe secreto" de un servicio de inteligencia de la Armada argentina ("Resumen de actividades ICIA – días 5/6 abril 1977"), obtenido en el Centro de Documentación y Archivo del Museo de la Justicia, más conocido como "Archivo del Terror", informa sobre la detención de los 3 argentinos y los 2 uruguayos en Asunción. El documento indica que "se toma contacto con la Jefatura del departamento II Inteligencia del Ejército (argentino), encontrándose presentes en la oportunidad personal del Servicio de Inteligencia de la República del Uruguay".
El informe da cuenta del resultado "de los interrogatorios" con la Policía paraguaya y sostiene que los dos uruguayos (Nelson Santana Scotto y Gustavo Edison Insaurralde) eran miembros del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), una organización política de orientación marxista, y que habían venido a Asunción buscando obtener documentos para luego viajar a otros países.
En cuanto al argentino Alejandro José Logoluso, el informe asegura que el mismo era militante de la Juventud Peronista, pero que "no pertenecería" a su brazo armado, la organización Montoneros.
Logoluso era concubino de Dora Marta Landi Gil, de quien indica "no posee ningún tipo de militancia en Montoneros o colaterales, estimándose también que se encontraría desvinculada a las anteriores actividades de su concubino". A pesar de esta observación, ella también fue "desaparecida".
En cuanto al otro argentino, José Nell, el informe destaca que era el padre de José Nell Tachi, un integrante del grupo armado Montoneros, y afirma que "vino a Asunción con una mujer joven para que obtenga su documentación y pueda dirigirse a Europa".
En 1977, Stroessner y Videla desfilaron en el auto descapotable que Horacio Cartes volvió a usar en 2013.
El avión de la muerte en Asunción

Los tres argentinos y los dos uruguayos permanecieron detenidos en Investigaciones, en Asunción, desde el 29 de marzo hasta el 16 de mayo de 1977, cuando un avión birreactor de la Armada Argentina vino a buscarlos.
La conocida dirigente social y política Guillermina Kannonikof recuerda haber conocido a la argentina Dora Marta Landi en Investigaciones, cuando ella fue traída por unos días desde el penal de Emboscada hasta el centro de detención y torturas en la capital. "Era ella, la recuerdo y la reconozco perfectamente", afirma Guillermina tras ver una foto de Dora Marta.
En el "Archivo del Terror" del Museo de la Justicia, en Asunción, hay otro documento clave que revela lo que pasó con los cincos presos políticos capturados en Asunción. Se trata de una nota oficial, con fecha 16 de mayo de 1977, enviada por el entonces director de Política y Afines de la Policía Nacional, comisario principal Alberto B. Cantero, a su jefe inmediato, el tristemente célebre jefe del Departamento de Investigaciones, Pastor Milciades Coronel.
La nota dice, textualmente:

"Tengo el honor de dirigirme a esa superioridad, con el objeto de elevar a su conocimiento que en el día de la fecha, siendo las 16.34 horas, en un avión bi-reactor de la Armada Argentina, con matrícula 5-7-30-0653, piloteado por el capitán de Corbeta José Abdala, viajaron con destino a la ciudad de Buenos Aires (R.A.), los siguientes detenidos: Gustavo Edilson Insaurralde (uruguayo), Nelson Rodolfo Santana Scotto (uruguayo), José Nell (argentino), Alejandro José Logoluso (argentino) y Dora Marta Landi Gil (argentina)".
“Las mencionadas personas fueron entregadas por conducto de esta dirección, en presencia del coronel D.E.M. don Benito Guanes y del capitán de fragata Lázaro Sosa, al teniente primero José Montenegro y Juan Manuel Berret, ambos del Servicio de Inteligencia del Ejército argentino (SIDE)”.

Esta nota, de carácter oficial, es una de las pruebas más contundentes de cómo funcionaba el Plan Cóndor.
Pero aunque los policías paraguayos dejaban constancia de sus crímenes en documentos oficiales, con absoluta impunidad, sus colegas represores argentinos eran más cuidadosos para ocultar sus huellas.
El periodista investigador Samuel Blixen, del semanario Brecha, de Uruguay, destaca que la matrícula del avión birreactor de la Armada Argentina que llegó hasta Asunción para llevarse a los 5 presos era en realidad 5-T-30, un aparato Hawker Siddeey HS-125 , que en 1977 estaba destinado exclusivamente al comandante de dicha Armada, el almirante Emilio Massera.
Informe de la entrega de los capturados a la Armada Argentina. Museo de la Justicia.
Massera voló con los 5 desaparecidos

Otro importante detalle que revela el periodista uruguayo Samuel Blixen es que el piloto de aquel avión de la muerte, que según la Policía paraguaya era el capitán de corbeta José Abdala, tenía en realidad un nombre falso.
Varios sobrevivientes de la represión dictatorial habían identificado que el supuesto José Abdala era en realidad el capitán de corbeta Luis D'Imperio, "quien en 1977 fue jefe del grupo operativo de la inteligencia naval" y dirigió varios vuelos de traslado de presos políticos desde países vecinos, que luego engrosaron las listas de desaparecidos. Estos vuelos pasaron a ser conocidos como "los vuelos de la muerte".
El periodista Blixen destaca que "el 15 de mayo de 1977, el capitán D'Imperio trasladó en el avión al propio Emilio Massera hasta la ciudad de Santa Fe, donde se desarrollaron los actos por el Día de la Armada. El avión dejó a Massera en Santa Fe, voló hasta Asunción, recogió a los cinco detenidos y volvió a Santa Fe, para que el almirante Massera pudiera retornar ese día 16 de mayo a Buenos Aires. Massera viajó con los desaparecidos".
No hay muchas pistas de lo que finalmente ocurrió con los cincos detenidos que fueron entregados por la dictadura paraguaya a su par argentina. Un dirigente de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), Gustavo Peidró, declaró ante la causa que investiga el Plan Cóndor que él coincidió con uno de los presos uruguayos, Gustavo Insaurralde, en el centro de detención clandestina conocido como Club Atlético, en Buenos Aires.
"Es el uruguayo que me contó que lo habían traído desde Asunción", declaró Peidró ante el juez de la causa, Rodolfo Canicova Corral.
Los detenidos-desaparecidos, conocidos como "los cinco de Asunción", están incluidos en el juicio sobre el Plan Cóndor, cuya sentencia se dará a conocer en Buenos Aires el próximo 27 de mayo.
El Tribunal Oral Federal 1 inició en marzo de 2013 el juicio oral al que llegaron solo 18 de los 33 acusados, entre ellos el ex presidente de facto Reynaldo Benito Antonio Bignone y Santiago Omar Riveros, en perjuicio de 25 víctimas. En ese marco se analizaron 171 casos y resultaron determinantes los documentos encontrados en el "Archivo del Terror" del Museo de la Justicia del Paraguay.

Quizás entonces, si se llega a hacer justicia, aquel siniestro vuelo del "avión de la muerte", que partió desde Asunción en mayo de 1977, por fin pueda acabar en paz.

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