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lunes, 3 de mayo de 2021

Así fue la caída de Fahd Jamil, el poderoso padrino de la frontera



Socio de presidentes y generales, dominó Amambay y Mato Grosso durante tres décadas. Perseguido por la Justicia brasileña y el PCC, se entregó a pasar sus últimos días en prisión.


Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

Octubre de 1978. A través de un desolado y polvoriento camino de tierra, cuatro camiones que transportaban 1.200 bolsas de café trataban de cruzar la frontera seca desde el Brasil al Paraguay, a unos 30 kilómetros de Ponta Porã (Mato Grosso do Sul) y Pedro Juan Caballero (Amambay).

Al doblar una curva, varias patrullas de la Policía Federal Brasileña les cerraron el camino, con armas apuntando desde todas las direcciones. Los pistoleros que acompañaban la carga decidieron rendirse ante la superioridad numérica.

La investigación, dirigida desde la Justicia federal, se encontró con muchos obstáculos de las autoridades regionales, pero en julio de 1980 derivó en la captura del dueño del cargamento: Fahd Jamil Georges, un poderoso empresario brasileño de ascendencia turca y siria, con varias propiedades en Brasil y Paraguay, a quien llamaban el Padrino, el Turco y el Rey de la Frontera.

CENSURA A LA PRENSA

De las fotos de aquel apresamiento solo quedó una, publicada por la popular revista brasileña Veja, con el título Rei na cadeia (Rey en la cárcel). En ella se ve a Fahd Jamil, con 39 años de edad, posando junto a otros cinco contrabandistas en una comisaría, en la ciudad de Curitiba, estado de Paraná.

Los diarios de Río y São Paulo fueron secuestrados antes de ser distribuidos en la región. “Los ejemplares de Veja, que traían la foto de Jamil preso, fueron interceptados en el camino del aeropuerto a Campo Grande”, narra la escritora Marisa Bittar.

Las señales de la Rede Globo y otros canales de televisión fueron cortadas antes de dar la noticia. “A los medios locales llegó un memo del subjefe de la Casa Civil del Gobierno estadual, recordando que se trataba de ‘la prisión de un amigo’ y que no se publique nada”, destaca Edivaldo Bitencourt, editor del sitio periodístico O Jacaré.

Jamil movió sus influencias y logró su libertad a pocas semanas. El gobernador de Mato Grosso do Sul, Pedro Pedrossian, lo recibió a la salida de la prisión y le pidió disculpas por no haber podido evitar que caiga preso. El Padrino prometió que nunca más volvería a pisar una cárcel, lo cual pudo cumplir hasta hace muy poco, cuando ya no pudo seguir escapando de su propia historia criminal.

IMPERIO DEL CRIMEN

Hijo de Jamil Georges y de Zine Georges, pareja de inmigrantes de ascendencia siria y turca que se establecieron en Ponta Porã, Brasil, frontera con Paraguay, en la década de los 30 del siglo pasado, Fahd Jamil Georges, conocido como Fuad en su círculo íntimo, tuvo otros siete hermanos. Uno de ellos, Gandi, llegó a ser diputado federal por Mato Grosso do Sul entre 1983 y 1991.

“Fuad ganó fama y poder en la región de Ponta Porã a partir de la década de 1970, cuando se convirtió en contrabandista de whisky y café: trajo la bebida de Paraguay a Brasil e hizo lo contrario con los granos. Durante las próximas dos décadas, aprovecharía su logística para comerciar armas”, destaca una investigación de Allan de Abreu, del diario Folha de São Paulo, publicado en 2020.

La Fundación InSight Crime, especializada en el estudio de la mafia, lo cataloga como “veterano narcotraficante”, indicando: “Jamil, quien en Paraguay se presentaba como un acaudalado terrateniente y criador de caballos, tenía entre sus amigos al ex dictador paraguayo Alfredo Stroessner y al ex presidente Andrés Rodríguez (1989-1993). También hacía negocios con el ex presidente Horacio Cartes (2013-2018), quien admitió haber recibido pagos de este”.

El entonces coronel Lino Oviedo, quien fuera jefe del destacamento de la Caballería en Amambay en los años 80, es mencionado como otro de sus amigos cercanos y socio comercial en los negocios ilícitos. También se cita que tuvo vínculos muy estrechos con el empresario y luego presidente Juan Carlos Wasmosy.


Fahd Yamil (derecha) con el general Andrés Rodríguez, en tiempos en que mantenían una estrecha relación.


LOS AJUSTICIAMIENTOS

Dueño de comercios, estancias y propiedades en el lado paraguayo, Jamil se volvió una de las personalidades más poderosas a ambos lados de la frontera. En Pedro Juan Caballero, el ostentoso Hotel Casino Amambay era su principal base de operaciones, visitado por actores de cine y televisión, modelos y deportistas famosos. Su fortificada mansión en Ponta Porã, a pocas cuadras de la avenida internacional, es una réplica de la legendaria mansión Graceland, del cantante Elvis Presley.

En los 80 era un secreto a voces que el Padrino controlaba el tráfico de drogas, principalmente el de cocaína, en connivencia con otro poderoso capo brasiguayo, João Morel, quien desde la región de Capitán Bado monopolizaba la marihuana.

Para afianzar su poder, según los expedientes de la Justicia de Campo Grande, Jamil disponía de una banda de sicarios, bajo órdenes directas de su hijo Daniel Alvares Georges, Danielito, y su sobrino Luiz Henriques Rodríguez Georges, alias Tulú, que asesinaban a quienes eran considerados como obstáculos para sus negocios, con violentos ajusticiamientos en los caminos desolados de la Frontera Seca.

Prácticamente nadie cuestionaba su imperio del crimen, hasta que un temerario periodista paraguayo llamado Santiago Leguizamón empezó a mencionarlo en sus reportes.

La mansión de Fadh Jamil en Ponta Porá, réplica de la mansión Graceland, de Elvis Presley.

JUSTICIA CÓMPLICE

Diversos indicios lo involucraron como autor moral del asesinato del periodista Santiago Leguizamón, ocurrido el 26 de abril de 1991, en Pedro Juan Caballero, pero el padrino Fahd Jamil Georges nunca fue procesado por ese crimen. Por el contrario, en lugar de intentar descubrir el crimen, la Justicia paraguaya se ocupó casi siempre de encubrir las fechorías del Rey de la frontera.

Los únicos jueces paraguayos que se atrevieron a dictar medidas judiciales contra Jamil fueron: el pionero Adalberto Fox, en plena dictadura, y el juez José Gabriel Valiente, en el 2005.

En la década de los 80, cuando era juez en Pedro Juan Caballero, Fox intentó enfrentar a los capos de la droga. “En esa época, el primero en la jerarquía del narcotráfico era Fahd Jamil Georges; el segundo era Joaquinzinho Da Mota; el tercero era Adilson Rosatti y el cuarto era João Morel. Yo los procesé y por eso fui destituido del cargo”, explicó a Última Hora.

El 9 de junio de 2005, luego de que el famoso juez brasileño Odilón de Oliveira se atrevió a condenar a Jamil Georges a más de 20 años de cárcel, por “tráfico internacional de drogas, evasión fiscal y lavado de dinero”, dictando una orden de captura internacional, el entonces juez de garantías de Pedro Juan Caballero, José Gabriel Valiente, dictó también una orden de prisión en territorio paraguayo, ante la presunción de que el capo se había refugiado en nuestro país.

“Tras ordenar la captura de Jamil, recibí muchas amenazas de muerte. Más de una vez fui llevado a Asunción, para protegerme”, explicó Valiente, quien actualmente es presidente de la Circunscripción Judicial de San Pedro. En intervenciones sobre el caso Leguizamón, el magistrado sostuvo que la estrecha conexión de Jamil con el ex presidente Andrés Rodríguez (un hijo de Jamil fue ahijado del general) y otras altas autoridades paraguayas influyó en que el narcotraficante no sea detenido en el país.

IDAS Y VUELTAS CON LA JUSTICIA

Tras permanecer dos años prófugo y mover su influencia desde la clandestinidad, Jamil consiguió en 2007 que el Superior Tribunal de Justicia lo absuelva de los cargos y le permita regresar a la vida pública, pero su inmenso poder en el crimen organizado comenzaba a declinar.

“El gran problema de Fahd fue aparecer involucrado en el asesinato de Santiago Leguizamón, debido a la gran repercusión que tuvo. Las denuncias lo afectaron mucho, sus adversarios aprovecharon eso y le robaron el mercado, especialmente los del PCC (Primer Comando da Capital) y el Comando Vermelho”, explicó el ex gobernador de Amambay y ex presidente del Congreso paraguayo Robert Acevedo, recientemente fallecido.

En el 2019, una nueva ofensiva de la Justicia brasileña, denominada Operación Omertá (con referencia al tradicional pacto de silencio de la mafia siciliana), lo fue arrinconando. Diversos testimonios ligaron a Jamil y su socio Jamil Name como jefes de un comando de exterminio. El Gaeco (Grupo de Actuación Especial de Combate al Crimen Organizado) consiguió probar que Jamil ordenó varios asesinatos en venganza por el ajusticiamiento de su hijo, Daniel Alvares Georges, secuestrado el 3 de mayo de 2011 al salir de un shopping de Campo Grande.

En junio del 2020, el juez Marcelo Ivo de Oliveira, de Campo Grande, dictó la orden de captura de Fahd Jamil y de su hijo, Flavio Correia Jamil Georges, Flavinho, por participar de una organización criminal con prácticas de homicidios, milicia armada, corrupción activa y pasiva, entre otros delitos. Más de 200 policías allanaron la mansión en Ponta Porã y varias propiedades, en su búsqueda.

Tras casi un año de huir de una intensa cacería, tanto por parte de la Policía como de sus rivales del PCC, Jamil finalmente decidió entregarse a las autoridades el pasado lunes 19 de abril, en un aeropuerto cercano a Campo Grande.

Con 79 años de edad y una deteriorada salud, el llamado Vito Corleone fronterizo, se mostró abatido y cansado.

Había asegurado que nunca más pisaría la cárcel. No le fue posible cumplir su promesa.


El padrino de la frontera (a la derecha) con su socio Jamil Name y un hijo de este, ambos ahora bajo la mira de la justicia brasileña


miércoles, 2 de septiembre de 2020

El bebé al que la dictadura le robó la historia

 

Emilio Cricera fue arrancado de su madre en 1966, entregado a quienes fingieron ser sus padres biológicos. Hoy demanda recuperar su verdadera identidad.


Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

(Fotos e imágenes: Desirée Esquivel - Apoyo en video: Codehupy).


Emilio Félix Cricera Evaly tenía 30 años de edad en 1996, cuando descubrió que él no era quien sus padres y sus documentos aseguraban. En realidad, tenía otro nombre, otros padres, otra identidad, otra historia.

Sucedió cuando, en su casa de Buenos Aires, halló unos papeles de quien creía era su papá biológico, Emilio Cricera, argentino, ya fallecido, en donde este le contaba cosas íntimas a un amigo. Con fecha de tres días antes del supuesto nacimiento de su hijo, no mencionó que su esposa, la paraguaya Celia Nilda Evaly, estaba a punto de dar a luz.

“Si mi papá estaba tan contento de tenerme como hijo único, ¿por qué no había contado nada a su amigo? Encaré a quien decía ser mi mamá, discutimos mucho y al final reconoció: “¡Vos no sos mi hijo!’”, narra Emilio, veinticuatro años después de aquel día en que sintió que el mundo se le vino abajo.

Celia Nilda se negó a darle más datos de su verdadera historia. “Me dijo muchas mentiras, que me habían traido del Brasil, hasta que ella falleció, llevándose mi secreto a la tumba”, narra.

“Viajé al Brasil, viví allá un tiempo, hasta que tomé contacto con unos primos, hijos de una hermana de mi madre apropiadora en el Paraguay, con quien ella estaba peleada, a la que considero mi madre del corazón, mi tata, quien me dijo: vos te llamás Jorge Luis y te llevaron siendo bebé del orfanato Santa Teresa”, agrega.

BÚSQUEDA. Emilio/Jorge Luis logró que la directora del actual Hogar Infantil Santa Teresita le permita acceder a los archivos. Sobre la avenida Eusebio Ayala (frente al local de la Justicia Electoral), allí funciona una guardería y es sede de los Centros de Bienestar de la Infancia y la Familia (Cebinfa). En épocas de la dictadura, el orfanato llegó a estar bajo la dirección de María Olivia Chelita Stroessner, hija adoptiva del general Alfredo Stroessner.

“Busqué datos durante días, revisando expedientes de todos los niños llamados Jorge Luis que ingresaron entre 1965 y 1968, hasta llegar casi a la certeza de que mi verdadero nombre era Jorge Luis Gómez Arena, y que mi madre fue María Olga Gómez, presa en la Comisaría Tercera, famoso lugar de detención y tortura de presos políticos, y luego en la Cárcel del Buen Pastor, donde se pierde su rastro, está desaparecida”, relata Emilio.

Su laberíntica búsqueda lo llevó al hogar familiar de los Gómez, en una humilde comunidad rural de Altos, Cordillera. “Cuando llegué y dije quién era, no lo quisieron creer. Según mi abuela, Laureana Isabel, les aseguraron que yo había muerto. Del paradero de mi mamá no sabían nada. Obtuve una muestra de ADN de mi abuela y el análisis comparativo con el mío reveló un 84% de compatibilidad”, indica.

APROPIACIÓN. Entre muchas dudas, Emilio hoy tiene certeza de que autoridades de la dictadura mintieron a su abuela (quien varias veces intentó rescatarlo del orfanato), asegurando que él había fallecido, cuando en realidad le “regalaron” siendo un bebé al matrimonio formado por el argentino Emilio Cricera y la paraguaya Celia Nilda Evaly. Cree que el nexo fue una mujer llamada Aurora Coronel.

Le crearon documentos (auténticos, pero de contenido falso) como una partida de nacimiento en que consignan su fecha de nacimiento el 12 de marzo de 1967 (cuando en realidad habría nacido el 11 de octubre de 1966).

De su madre sabe poco. Un informe policial de la Comisaría Tercera, firmada por el comisario Augusto Moreno, refiere que ella la abandonó en la vía pública, pero él considera que son mentiras. “Mi madre es una desaparecida, aunque no figure en las listas de las organizaciones de derechos humanos. Borraron todos sus registros. La policía allanó su casa en Altos y secuestró todas sus fotos y sus documentos. Ni siquiera tengo una imagen de cómo era ella, solamente un gran amor a su memoria”, indica.

Emilio/Jorge Luis presentó una denuncia oficial ante la Fiscalía, con patrocinio de la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy) por Desaparición Forzada de Personas y Múltiple Violación de Derechos Humanos.

“Sé que muchos creían que en el Paraguay no hay casos de apropiación de bebés durante la dictadura stronista, como las que se cuentan en organizaciones como H.I.J.O.S. o Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en la Argentina, pero existen. Soy el primero de ellos que sale a luz y seguramente hay más. La dictadura desapareció a mi mamá y me robó la identidad. La quiero recuperar”, destaca.


BUSCANDO A MAMÁ.
No solamente le cambiaron su identidad y lo entregaron a otra familia. Además, desaparecieron a su mamá, María Olga Gómez.

“A la hora 13 del 20 de octubre de 1966, llega una camioneta celular de la Policía, conduciendo a un oficial y agentes, quienes traen a un recién nacido, portador de la siguiente: Nota N° 237, señora directora del Hogar Infantil. ESD. Tengo el agrado de dirigirme a Ud., con el objeto de solicitar la internación en esa institución del menor Jorge Luis, quien fuera hallado en la vía pública…”

Así dice el informe de una asistente social sobre el “Caso N° 578, Jorge Luis”, que Emilio Félix Cricera Evaly pudo rescatar del archivo del Hogar Santa Teresita, de donde fue apropiado ilegalmente en 1967 y entregado al matrimonio del argentino Emilio Cricera y la paraguaya Celia Nilda Evaly, quienes obtuvieron una partida de nacimiento con un nuevo nombre, otra fecha de nacimiento y en donde ellos figuran como padres biológicos del bebé.

La nota de la entrega del bebé al Hogar Infantil Santa Teresa o Santa Teresita (que en épocas de la dictadura estuvo bajo la dirección de María Olivia Chelita Stroessner, hija adoptiva del general Stroessner) está firmada por el comisario Augusto Moreno, en ese entonces titular de la tristemente famosa Comisaría Tercera, uno de los más tenebrosos locales en donde eran detenidos y torturados los presos políticos, varios de ellos considerados desaparecidos.

ABANDONO. Según el relato del expediente, en la patrullera que llevó al bebé con apenas 8 días de nacido al hogar (sobre la avenida Eusebio Ayala, frente a la Justicia Electoral), también se hallaba la madre, María Olga Gómez, quien en esa época tendría 18 años, y que era trasladada a la Cárcel del Buen Pastor, tras haber estado presa en la Tercera con su hijo.

La asistente social cuenta que pudo hablar con la madre antes de que la lleven. Sostiene que la mujer admitió haber abandonado a su hijo en la entrada de una casa, por “estar desesperada”, ya que su “patrona” no admitía a empleadas con hijos y el padre del niño (marino de la Flota Mercante) la había abandonado. También admitió haber huido de su casa familiar en Altos. Pidió que le devuelvan a su hijo y no la lleven a la cárcel, pero no le hicieron caso.

VENGANZA. Emilio cree que muchas afirmaciones del informe son falsas, porque descubrió otros datos que hablan de una especie de venganza por parte de una persona poderosa en Altos contra su madre.

En su denuncia ante la Fiscalía de Derechos Humanos, revela que sus familiares contaron que “alguien de mucho poder económico en la ciudad de Altos estaba interesado en mi madre, y al no tener reciprocidad, fue quien mandó al proceder irregular de la Policía, ya que María Olga había venido a Asunción escondiéndose de quien le pretendía”.

Desde el Buen Pastor, María Olga se comunicó con su madre, Laureana Isabel Ojeda, para que recupere al bebé. “Mi abuela intentó por todos los medios y documentos comprobables de filiación recuperarme y llevarme con los míos, restitución que nunca se pudo dar, porque en el mes de agosto de 1967 fui ‘regalado’ a un matrimonio argentino-paraguayo residente en Buenos Aires”, destaca.

SIN PISTAS. A la abuela le dijeron en el hogar que el bebé había muerto, al igual que su hija María Olga. No entregaron los cuerpos. Debido al dolor, la anciana sufrió pérdida parcial de memoria, según los familiares.

“Me contaron que mientras mi madre estaba detenida, la Policía allanó la casa materna en Altos y se llevó todas las fotos y los documentos de María Olga”, agrega Emilio, quien desconoce las razones de la presunta desaparición, porque su madre no era una activista política conocida.

“Hoy reclamo que el Estado investigue y me diga qué pasó con mi mamá, de quien ni siquiera tengo una foto, porque se llevaron todo. En la Cárcel del Buen Pastor me dijeron que un incendio destruyó los registros de aquella época. Nadie más sabe nada”, dice.

Emilio ha decidido quedarse en el Paraguay. Desde hace más de un año vive en Luque. Ha intentado establecer una relación con su familia materna en Altos, pero siente que hay muchos recelos, miedos y silencios que superar. Confía en que será parte de un proceso.



miércoles, 27 de mayo de 2020

El padrastro de Juliette y la ultraderecha alemana


Reiner participó de campañas con el Rey Peter Fizek en Alemania, quien vino al Paraguay en misión diplomática. Más detalles sobre una peculiar relación política.

Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

¿Se conocía Reiner Helmut Oberüber, el padrastro de la desaparecida niña Juliette, con el líder del movimiento político alemán de ultraderecha, Peter Fitzek, autoproclamado Rey de Alemania, quien visitó el Paraguay en una supuesta misión diplomática?

No solamente se conocían, sino que ambos habían realizado juntos campañas a favor del Movimiento Ciudadanos del Reich (en alemán: Reichsbürgerbewegung), que rechaza al actual Estado de Alemania y reivindica al Reino de Prusia, anterior a la Primera Guerra Mundial, tal como lo prueban varias publicaciones del país europeo.

El periódico semanal paraguayo en alemán Wochenblatt divulgó el domingo en su sitio digital un video de la cuenta Neuzeit de YouTube (se puede ver en este enlace), en donde se observa a Reiner Oberüber compartiendo el escenario junto Peter Fitzek y varios otros dirigentes de la ultraderecha alemana. Según los datos, fue durante un congreso del sector político, realizado en la ciudad de Stuttgart, Alemania, el 29 de noviembre de 2014.

Allí, tanto Fitzek como Oberüber cuestionan la legitimidad del Estado moderno alemán y defienden el antiguo Reich y llaman a sus conciudadanos a unirse al movimiento.

EN PARAGUAY. El historial de Reiner Oberüber en Alemania indica que en 2014 fue desvinculado de la Sociedad Alemana de Asesoramiento sobre Políticas (Degepol) justamente por pertenecer a “Ciudadanos del Reich”, organización a la que se considera ilegal.

Tras este episodio, Reiner habría emprendido viajes como entrenador y orientador espiritual, hasta recalar en Paraguay, donde inició el proyecto inmobiliario de Monte Pacará, en Emboscada, buscando principalmente atraer a europeos y relacionándose con otros inmigrantes alemanes. Fue allí también donde conoció a Lilian Zapata, madre de la niña Juliette, con quien formó pareja.

LA HUELLA DEL REY. Coincidentemente, fue también Emboscada la región elegida por Peter Fitzek, el autoproclamado Rey de Alemania, para proponer un proyecto de reciclados junto a socios alemanes y paraguayos.

A pesar de ser una exótica celebridad política internacional, Fitzek realizó una visita al Paraguay en 2012, que pasó localmente desapercibido. Él lo presentó después como una “misión diplomática” para establecer relaciones entre su reino no reconocido y el Paraguay.

Aunque luego han sido borradas de su página en Internet, se han hallado fotos y reportes de su visita a través de Wayback machine, la base de datos que permite recuperar archivos perdidos en la red.

Allí aparecen más registros de la entrevista del Rey con el entonces presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Bogado; con el dirigente colorado Pompeyo Lugo, hermano del entonces presidente de la República, Fernando Lugo; también aparece en una foto con el ministro de la Corte Suprema de Justicia, César Garay Zuccolillo.

“En marzo de 2012, Peter, acompañado por el camarógrafo Martin, voló a Paraguay para establecer nuevas relaciones diplomáticas y ver una nueva tecnología para la generación de energía”, destaca el texto traducido del alemán.

COMPAÑEROS. En sus reuniones en nuestro país, el presunto Rey de Alemania estuvo acompañado del entonces joven abogado Carlos Vera Bordaberry, actual defensor del Pueblo adjunto, y del inmigrante alemán Andreas Pfeiffer, poblador de Cordillera, quienes secundaron su proyecto de instalar una planta recicladora para producir energía, en un terreno de Emboscada, justamente en la misma región actualmente bajo la lupa por la desaparición de Juliette, vinculado a su ex socio Oberüber.

En el proyecto, que finalmente no se llevó a cabo, Fitzek menciona al científico alemán Dieter Peter Petry, inventor de una tecnología denominada Reactor de Materia Orgánica (RMO), a quien presenta además como miembro de la Neudeutschland o Nueva Alemania, como se conoce a su reinado ilegal.

En los reportes, Fitzek menciona que estuvo en Paraguay en marzo de 2012, en junio de 2012 y en noviembre de 2013. Posteriormente, en 2014 fue detenido en Alemania y exhibió un registro de conductor adquirido en Paraguay, que según la justicia alemana era un documento falso.

El único medio que lo reportó en nuestro país fue el semanario en alemán Wochenblatt, en su edición del 25 de febrero de 2016. “La policía lo sorprendió conduciendo dos veces sin licencia en 2014. En la segunda reunión, mostró a los funcionarios la licencia de conducir paraguaya, que aparentemente fue confiscada”, destacó.

Referentes de la comunidad alemana en Paraguay sostienen que Oberüber continuó sosteniendo sus ideas políticas de extrema derecha entre inmigrantes europeos, con quienes se vinculó en relaciones comerciales y desde su proyecto inmobiliario de Monte Pacará, Emboscada, muy promocionado en el sitio web Paraguaypionnere.com, en idioma alemán, para atraer a inversionistas europeos, pero que al parecer por el momento ha sido dado de baja en la web.

Desde hace unos días, el sitio Paraguaypionnere.com no muestra ningún contenido y aparece con un cartel en alemán que explica que el mismo “está en mantenimiento”. También la cuenta “Paraguay-Pioniere” en YouTube, donde estaba alojado el material promocional del emprendimiento, ha sido vaciado de todo contenido.

Los referentes de la comunidad alemana en Paraguay que nos han proveído valiosos datos no descartan que exista relación con la hasta ahora inexplicable desaparición de la niña Juliette.
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(Publicado en el diario Última Hora de Asunción, edición del miércoles 27 de mayo de 2020. Esta versión en el blog tiene los agregados de más datos y fotos)


Leer la nota anterior: 


Reiner Oberüber, padrastro de Juliette y Peter Fitsek, haciendo campaña por la ultraderecha en Alemania
Peter Fitzek con el ministro de la Corte César Garay Zuccolillo y otras personas.
Peter Fitzek ingresando al edificio del Cabildo (Congreso), en Asunción, Paraguay.
El sitio web "Paraguay-Pionere,com", que promocionaba el emprendimiento inmobiliario de Monte Pacará, en Emboscada, en idioma alemán, ha sido desactivado en Internet. 
El "Rey" Peter Fitsek junto con Pompeyo Lugo y el actual defensor del pueblo adjunto, Carlos Vera Bordaberry.

Peter Fitzek, el autoproclamado "Rey de Alemania", con el entonces presidente de Diputados, Víctor Bogado.

martes, 26 de mayo de 2020

El capitán de un barco con piratas



Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

Un periodista brasileño contó en la revista Veja que había entrado a una tienda de Ciudad de Este a consultar precios de una notebook. El dueño mostró varios modelos a precios ventajosos, pero ninguno tenía marca visible. Cuando el colega rapai preguntó, el otro respondió con una ancha sonrisa: “No se preocupe, amigo. Usted elige de qué marca quiere y nosotros le colocamos en el acto”.

Creí que era una maliciosa leyenda antiparaguaya, pero en estos días vimos en un video a empleados de las empresas proveedoras de insumos médicos al Ministerio de Salud colocando las marcas a los productos traídos en un avión desde China, luego de haberlos desembarcado. Gran parte de los equipos supuestamente de alta seguridad fueron traídos sin marcas, despachados en Aduana y recién después se les colocaron las etiquetas. No es un invento. El video fue entregado a la Fiscalía y el irregular procedimiento es reconocido por el propio ministro Arnaldo Giuzzio, titular de la Comisión Especial de Control y Supervisión de Compras Covid.

Es una más de las tantas irregularidades en torno a las millonarias compras realizadas en carácter de emergencia para Salud ante la pandemia del Covid-19. La figura heroica del ministro de Salud, Julio Mazzoleni, y su buena gestión para contener al amenazante virus –presentado como el capitán de un barco que va venciendo las tormentas– se va desdibujando cada vez más, y por detrás la del propio presidente de la República, Mario Abdo Benítez.

Los buenos resultados sanitarios exhibidos con orgullo por el mandatario ante la 73ª Asamblea Mundial de la Salud, esta semana, palidecen frente al lapidario informe final de la Contraloría, que asegura que la adquisición de insumos y camas hospitalarias por parte de las empresas proveedoras Imedic SA y Eurotec SA, vinculadas al denominado clan Ferreira, estuvo viciada de irregularidades “en todas sus etapas”.

Ante la comprobación irrefutable, tras varios intentos por salvar al menos parte de las compras, Mazzoleni tuvo que tirar la toalla y comunicar que rescindía totalmente el contrato. No admite que hemos perdido 70 días en cuarentena esperando que compren buenos equipos de manera correcta para equipar los hospitales públicos ante un posible contagio masivo, lo cual no ha sucedido.

Tampoco quiere hacerse responsable de una denuncia criminal ante la Justicia contra los responsables de la estafa. “Ya lo hicieron los diputados”, se lavó higiénicamente las manos, a tono con las indicaciones sanitarias, en la misma actitud con la que aceptó renuncias y cambios de varios directivos de Salud, sin explicar motivos ni exigir castigos, cuando estalló el primer escándalo.

Aplaudido por la buena gestión sanitaria para contener la pandemia, pero cada vez más cuestionado (al igual que Marito) por no animarse a cortar de manera firme y clara la pandemia de la corrupción, el aplaudido capitán, al que muchos dedican poemas de Walt Whitman (“¡Oh captain! ¡My captain!”) como en la película La sociedad de los poetas muertos se está convirtiendo en el capitán de un barco tripulado por piratas muy vivos, que podría acabar arrastrado por otra tormenta más jodida, la de los miserables que no renuncian a robar el dinero del pueblo en medio del hambre y la necesidad.


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Publicado en la columna Al otro lado del silencio, sección Opinión, del diario Última Hora de Asunción, Paraguay. Edición del domingo 24 de mayo de 2020.

lunes, 25 de mayo de 2020

El Rey de Alemania que tenía un falso documento paraguayo



Peter Fitzek, de grupos de extrema derecha a los que se vincula al padrastro de Juliette, estuvo en Paraguay y se entrevistó con autoridades. Pretendía instalar una fábrica de reciclados.


Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

La búsqueda de pistas sobre la desaparición de la niña Juliette permiten hallar singulares historias, como la de un pintoresco personaje de la extrema derecha, Peter Fitzek, autoproclamado Rey de Alemania, quien estuvo casi desapercibido en Paraguay en 2012, se entrevistó con autoridades nacionales, propuso invertir en una fábrica de reciclados en Emboscada y adquirió un registro de conducir falso.

Al verificar los antecedentes de Reiner Helmut Oberüber, el padrastro de Juliette, actualmente imputado por la desaparición de la niña, resalta que en 2014 el mismo fue desvinculado de la Sociedad Alemana de Asesoramiento sobre Políticas (Degepol) por pertenecer a la organización de extrema derecha Ciudadanos del Reich (Reichsbürgerbewegung) que rechaza la legitimidad del Estado moderno alemán y reivindica al Reino de Prusia de antes de la Primera Guerra Mundial.

Este Reich tiene a su propio rey autoproclamado, el activista político alemán Peter Fitsek, quien habría conocido a Reiner en su país, y con quien se habría reencontrado en Paraguay con proyectos de negocios inmobiliarios para atraer a europeos.

VÍNCULOS. En el foro del periódico digital paraguayo en alemán Wochenblatt, el usuario Wolfang destaca que Peter Fitsek, “colega de (Reiner) Oberüber” estuvo en Paraguay en “una visita de Estado, queriendo establecer un nuevo reino”.

El diario digital San Lorenzo PY, en una publicación del 29 de junio de 2012 registra que Peter Fitsek, acompañado de Carlos Vera Bordaberry, Andreas Pfeiffer y Martin Schulz, mantuvo una entrevista con el entonces presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Bogado, a quien le presentaron “una propuesta que guarda relación con labores que desarrollan desde sus empresas en Alemania, basadas en el aprovechamiento de la basura para la generación de energía y otros productos aprovechables”.

La información agrega que “ya cuentan con un predio en la ciudad de Emboscada, en donde prevén instalar las obras tecnológicas que permitan cumplir con los objetivos trazados”. ¿Sería acaso en Monte Pacará, en Emboscada, donde Reiner Oberüber busca desarrollar un proyecto inmobiliario para extranjeros, de donde presumiblemente desapareció la niña Juliette?

NEONAZISMO. Sitios digitales de Alemania destacan la actividad política de Oberüber y Fitsek en la organización Ciudadanos del Reich, a la que analistas políticos consideran una vertiente del neonazismo.

Fitsek instauró en 2011 su reino en una propiedad de 9 hectáreas en Wittenberg, al sur de Berlín, llamado NeuDeutschland (Nueva Alemania), con unos 4.500 miembros, instaurando su propia moneda, un banco y seguridad social.

En 2017 el Rey fue condenado a tres años y medio de cárcel por negocios bancarios ilícitos. En 2014 fue detenido por conducir su automóvil sin licencia legal. En la ocasión mostró un registro de conductor de su reinado y otro del Paraguay que, según declaró, lo compró en Asunción.

El periódico alemán Welt reporta la crónica de su comparecencia ante el juez: “El ‘rey’ finalmente saca una licencia de su bolsillo… que afirma haber adquirido en Paraguay y que el experto ya había identificado como una falsificación total”.

UN REY EN PAPUAGUAY. En el blog Sonnenstaatland (Estado del Sol), Peter Fitzek publica un reporte en tono de broma acerca de su viaje a Papuaguay (como llama al Paraguay), con una foto frente al Palacio de los López.

Describe en alemán que visitó el país del 3 al 13 de noviembre de 2013 y compró la licencia de conducir por 50 ocken (moneda de su reino) en una tienda. Dice que aprendió a hacer ladrillos con bosta de cabras en una olería. Habla del proyecto de producir 40 millones de ladrillos por día en nuestro país.

Entre las fotos hay una en donde él aparece con su corona dibujada, saludando al actual ministro de Obras Públicas (entonces senador) Arnoldo Wiens, a quien le dibuja un casco de Vikingo.

La disparatada crónica del pretendido Rey alemán en tierras guaraníes podría tener relación con los intentos de negocios de tierras y supuestas inversiones, combinadas con operaciones políticas de extrema derecha, que se van configurando en torno al caso de la desaparición de la niña Juliette.
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(Publicado en el diario Última Hora de Asunción, edición del domingo 24 de mayo de 2020) 
Foto del “rey” alemán con el “vikingo” Wiens, actual ministro de Obras.
Rey en joda. En un blog, Peter Fitsek cuenta su visita al Paraguay o “Papuaguay”
Cuento de hadas. El día en que Fitsek juró como rey del supuestamente antiguo Reich.
El “rey” Fitsek en entrevista con Víctor Bogado, entonces presidente de Diputados, para una inversión en Emboscada.





miércoles, 1 de abril de 2020

Justicia para un soldado, veinticuatro años después



Este miércoles 1 de abril, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó al Paraguay a pagar alrededor de USD 37.000 por la muerte del soldado Vicente Ariel Noguera, quien falleció a los 17 años cuando realizaba el servicio militar, en enero de 1996. Fue uno de los casos emblemáticos entre los 157 jóvenes (cifra oficialmente aceptada por el Estado paraguayo) que murieron durante el Servicio Militar Obligatorio (SMO) y que pusieron en jaque a la estructura castrense.

Pueden leer la noticia en este enlace.

Me tocó hacer una investigación periodística junto al colega Arnaldo Alegre, actual director periodístico de Última Hora, que en su momento tuvo mucha resonancia. Ello hizo que María Noguera, la madre de Vicente Ariel, fundadora de la Asociación de Familiares de Víctimas del Servicio Militar (Afavisem), me pida comparecer como testigo en la causa ante la CIDH.

La sentencia se produce en un momento crítico por la pandemia del coronavirus y golpea aún más al Estado, pero es importante para afirmar que nunca más se deben permitir abusos como los que se cometían desde el poder militar en esa época, el mismo que sostuvo a la larga dictadura de Stroessner y que siguió vigente después. Era otro gobierno, es cierto (el de Juan Carlos Wasmosy), pero respondía al mismo Partido Colorado que sostuvo a la dictadura y cubrió con la impunidad, evitando que se haga justicia, y que sigue gobernando el país.

Ahora que llega esta sentencia desde la CIDH, que también sigue trabajando aun en medio de la crisis sanitaria global, les comparto lo que fue mi declaración a distancia, ya anticipando el estilo de presencia virtual. Es un aporte a la memoria y a la justicia, en homenaje a Vicente Ariel y a la lucha de su madre, como a todas las víctimas, 24 años después.

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DECLARACIÓN DE ANDRÉS COLMAN GUTIÉRREZ ANTE LA CIDH

1.-Diga el testigo: ¿Fue testigo presencial de los hechos?
-Si se refiere al hecho de la muerte del joven cimeforista Vicente Ariel Noguera, ocurrido el 10 de enero de 1996 en el cuartel del Tercer Cuerpo de Ejército, en Mariscal Estigarribia, Chaco Paraguayo, no fui testigo presencial de la muerte, pero si pude recabar mucha información posteriormente, en un trabajo de investigación periodística realizado para el diario Última Hora de Asunción, en una serie que publicamos con el colega Arnaldo Alegre (actualmente jefe de Redacción del diario) a partir del 7 de setiembre de 1996, luego de que la madre del joven, María Noguera, haya presentado una querella criminal por homicidio ante la Justicia paraguaya.

2.-Diga el testigo: ¿Cómo se enteró de los hechos y cuándo?
-Me enteré el mismo día en que se conoció la noticia, el 11 de enero de 1996, a través de un dato que llegó a nuestra Redacción. Me interesó particularmente, porque desde el equipo de investigación periodística del diario Última Hora veníamos haciendo un seguimiento a los numerosos casos de soldaditos muertos en los cuarteles, en muchos casos por situaciones de maltratos y abusos por parte de sus superiores.  Acudí a la casa de la familia Noguera y conversé con la madre. Ante los indicios de que se trató de un caso de muerte por maltrato violento, decidimos iniciar una investigación.

3.-Diga el testigo: ¿La señora María Noguera, en su carácter de víctima o querellante, le ofreció como testigo en el expediente judicial?
-En la querella criminal ante la Justicia paraguaya no fue así, aunque sé que nuestras publicaciones sobre el caso fueron tenidas en cuenta, al igual que las publicaciones de otros medios periodísticos. En el caso de la denuncia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos sí, la señora María Noguera me ha pedido que participe como testigo, a fin de ratificar los elementos que habíamos podido comprobar y que en su momento ya habíamos publicado en nuestra investigación.

4.-Diga el testigo: ¿Usted prestó declaración testifical en la causa penal que investigó la muerte de Vicente Ariel Noguera?
-No fui convocado como testigo en esa oportunidad, por tanto no presté declaración testifical. Sé que nuestras publicaciones periodísticas, al igual que las de otros medios de prensa, fueron tenidas en cuenta en el proceso.

5.-Diga el testigo: ¿Su investigación periodística acerca del caso fue publicada?
-Así fue. Se publicó a doble página, con una llamada en portada, con la volanta “Investigación: ¿Quién mató a Ariel Noguera?”, a partir del sábado 7 de setiembre de 1996, en la páginas 6 y 7 de la sección Política del diario Última Hora, continuando las entregas durante una semana hasta el jueves 12 de setiembre de 1996. En días posteriores publicamos más notas, ya en forma suelta, a medida en que surgían más reacciones sobre la serie de reportajes.

6.-En el marco de la investigación periodística, ¿Cuántas veces se constituyó en  el lugar de los hechos?
-Si se refiere como “lugar de los hechos” al cuartel del Tercer Cuerpo de Mariscal Estigarribia donde fue hallado muerto el soldado Ariel Noguera, estuve personalmente durante una jornada, pero otros miembros de nuestro equipo periodístico estuvieron en varias otras circunstancias, incluyendo visitas oficiales programadas por las Fuerzas Armadas. Sin embargo, permítanme apuntar que un trabajo de investigación periodística no se basa solo en visitas al lugar de los hechos, sino a indagaciones en varias otras esferas, conversaciones con ex-camaradas de la víctima, familiares, superiores, búsquedas de documentos, etc.

 7.-Diga el testigo: ¿Con cuántas personas pudo entrevistarse, que tuvieron conocimiento de los hechos?
-Pude conversar personalmente con al menos una veintena de ex camaradas del conscripto Ariel Noguera, además de oficiales superiores que aceptaron brindar datos en forma confidencial, pidiendo no ser identificados, porque tenían mucho miedo a posibles represalias de sus superiores. Además pudimos entrevistar a muchas otras personas relacionadas al caso: familiares, médicos, fiscales, policías, militares, como de acudir a diversas fuentes documentales. Fácilmente hemos entrevistado a más de 40 personas relacionadas al caso. Los principales acusados, el subteniente Fernando Mosqueda y el teniente primero Hernán Alcaraz, los dos oficiales que habrían sometido al cimeforista a castigos físicos, como sus superiores de las Fuerzas Armadas, se negaron sistemáticamente a ser entrevistados, a pesar de nuestros insistentes requerimientos. Tampoco el entonces comandante del Ejército, general Lino César Oviedo, aceptó dar una entrevista o brindar declaraciones sobre la muerte de Ariel Noguera.

8.-Diga el testigo: ¿Entre las personas que entrevistó se encontraban funcionarios públicos?
-Así es. Una de las personas que aceptó conversar con nosotros fue el propio fiscal general del Estado en ese entonces, el doctor Anibal Cabrera Verón, quien  ayudó a reabrir el caso cuando ya se consideraba cerrado judicialmente, logrando que se realice una nueva autopsia. Su intervención no impidió sin embargo que sectores de las Fuerzas Armadas, entre ellas el propio general Lino Oviedo, tengan éxito en bloquear las investigaciones y en evitar que se pueda descubrir la verdad sobre la muerte del cimeforista. También nos entrevistamos en su momento con el propio juez que llevaba adelante la investigación, José Waldir Servin Bernal, quien se mostró reacio a dar detalles del caso.  

9.-Diga el testigo: ¿Dentro de su investigación encontró algún indicio que ponga en duda la veracidad de contenido del informe de la autopsia dirigida por el doctor Martínez Yaryes, propuesto por la señora María Noguera?
-Así es. Tal como lo revelamos en un anexo del primer reportaje publicado el 7 de setiembre de 1996, bajo el título: “Categórico: El hanta virus no mató a Ariel”, reproducimos un informe de laboratorio que el propio doctor Martínez Yaryes había pedido, en donde el especialista Ralph Bryan, del Epidemiology Branch de Albuquerque, Nuevo México, Estados Unidos, concluye que el resultado del análisis inmunohistoquímico del paciente ha dado negativo con respecto al hantavirus. Es decir, el estudio de laboratorio que había encargado Martínez Yaryes desmintió que Noguera haya muerto por hantavirus, tal como el forense atribuyó en un primer momento. Me tocó entrevistar a Martínez Yaryes tras este informe, quien se mostró sorprendido por los resultados del laboratorio. “No he visto golpes (en la autopsia realizada) pero no descarto que una situación violenta pueda haber causado la muerte. De hecho, para mí, el caso sigue siendo muy extraño”, declaró, tal como lo publicamos en su momento en el diario.   

10.-Diga el testigo, ¿cómo era la consideración pública respecto del doctor Miguel Ángel Martínez Yaryes?
-El doctor Martínez Yaryes era un reconocido dirigente político opositor que mantuvo una lucha heroica contra la dictadura stronista, además de un destacado médico, pionero de la medicina forense en el Paraguay. Sin embargo, cuando le tocó realizar la autopsia del cimeforista Noguera se encontraba ya en avanzada edad y su primera conclusión, de que el cimeforista habría fallecido por la enfermedad del hantavirus, fue desmentida por el informe de laboratorio que el mismo encargó en los Estados Unidos, como por otros especialistas que aseveran que es muy difícil que un caso e hantavirus se de en esa región del Chaco.  

11.-Diga el testigo: ¿Realizó, en su carácter de periodista, cobertura a los actos públicos de reparación organizados por el Estado, vinculados al presente caso? En caso afirmativo, ¿podría indicar cuáles?
-No lo hice, porque los periodistas de investigación no hacemos cobertura informativa diaria. Si me enteré de estos actos por lo que se publicó en los medios y también leí que los familiares no están satisfechos con lo que hasta ahora hizo el Estado para reparar el hecho denunciado.

-Finalmente, si se me permite, quisiera ampliar esta declaración destacando que la investigación periodística sobre el caso Ariel Noguera la hicimos en un contexto más amplio, en el marco de una realidad socio-política de los años 90, a poco de haber sido derribada la dictadura del general Alfredo Stroessner, en que el militarismo seguía siendo muy fuerte en la sociedad paraguaya, época en que existían muchas denuncias de humildes familias campesinas sobre sus jóvenes hijos, muchos de ellos menores de edad, que eran prácticamente cazados por pelotones militares en el interior, movilizados a la fuerza para prestar el Servicio Militar Obligatorio (SMO) y acababan muertos por haber sido sometidos a castigos inhumanos o a prácticas de combate poco profesionales. Según el registro oficial reconocido por el Estado paraguayo, desde la caída de la dictadura (1989) un total de 157 jóvenes murieron durante el Servicio Militar Obligatorio. Muchas de estas muertes no fueron investigadas por la Justicia o los casos quedaron en el oparei, nombre que se da en el Paraguay a la palabra impunidad en lengua guaraní.
En el caso Noguera, nuestra investigación pudo constatar varias irregularidades, tal como lo publicamos en su momento:
-En su primer periodo de entrenamiento, cumplido en enero de 1995 en Villarrica, Vicente Ariel Noguera tuvo un altercado con un oficial, el subteniente Fernando Mosqueda, cuando al soldado se le cayó accidentalmente el fusil y golpeó en el rostro al oficial. Sus camaradas relataron que desde ese momento Mosqueda juró vengarse de Noguera.
-En el segundo periodo como cimeforista, en enero de 1996, Noguera debía prestar su servicio militar en Fortin Montanía, Chaco, pero para sorpresa suya cambiaron su destino al tercer cuerpo de Ejército, en Mariscal Estigarribia, donde también sorpresivamente se encontró de nuevo cara a cara con el subteniente Mosqueda.
-En Mariscal Estigarribia, Noguera tuvo otro altercado con otro oficial, el teniente primero Hernán Alcaraz, el 10 de enero, cuando el oficial lo reprendió en la formación, el soldado reaccionó y el oficial se cayó al suelo ante la vista de todos, situación en la que se sintió ridiculizado. Según los testimonios que recabamos de los camaradas, Alcaráz amenazó frente a varios testigos con castigar a Noguera y las palabras que pronunció fue: “Ni él no va a querer contar, como hombre, el castigo que va a recibir”.
-Aunque las versiones de los camaradas difieren, la relación de hechos concluye que ese 10 de enero Noguera fue incorporado al llamado “pelotón jabón” -un grupo a donde son conducidos los soldados bajo castigo- que dirigía el subteniente Alcaraz, donde permaneció durante dos horas sometido al “descuereo” (ejercicios físicos intensos). Lo vieron por última vez tras el ejercicio, en que lo llevaron a sentarse en un banco, en la guardia. A la madrugada encontraron su cuerpo muerto en una cama que no era la suya, a dos camas de la que le correspondía dentro de la cuadra. Llamativamente, también el teniente Alcaraz desapareció por largas horas, durante las mismas horas en que estaba desaparecido Noguera.
-Lo llamativo fue que, tras conocerse el caso, desde las altas esferas de las Fuerzas Armadas intentaron bloquear nuestra investigación y ocultar datos. El entonces comandante del Ejército, general Lino Oviedo, viajó a Mariscal Estigarribia, reunió a todos los excamaradas de Noguera y les ordenó: “Ustedes no digan nada, nosotros vamos a arreglar todo, porque esto se va a usar para desprestigiar a las Fuerzas Armadas”. Muchos de los ex camaradas se negaron a dar declaraciones y quienes accedieron lo hicieron con mucho miedo, en medio de medidas de seguridad y tras asegurarles que sus identidades serían mantenidas en reserva. Durante la etapa en que hicimos la investigación, la madre de Ariel Noguera fue víctima de ataques y presiones, llegaron a incendiar una carpintería de la familia y un auto chocó a uno de sus hijos.

En la esperanza de poder contribuir a este juicio, los saludo atentamente.

Andrés Colmán Gutiérrez
Periodista