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miércoles, 7 de abril de 2021

La historia de Vivian

La niña de remera celeste que aparece en la tapa de Última Hora y en las páginas de un reportaje que hicimos en la Navidad de 2006 (entonces ella tenía solo 11 años de edad), es Vivian Genes Meza, la reconocida dirigente estudiantil, actualmente presa con otros compañeros, acusados de la quema del local del Partido Colorado durante una manifestación de protesta contra el Gobierno, en un cuestionado proceso fiscal y judicial sin evidencias concretas demostradas, en donde al parecer se los ha tomado como chivos expiatorios por aparecer en el lugar en algunos videos y se los ha encarcelado rápidamente, mientras los grandes popes de la corrupción están libres e impunes.

En la Redacción de Última Hora conocemos a Vivi desde chiquita, porque su laboriosa mamá, Vivi Meza empezó a trabajar en el Departamento de Servicios y Limpieza desde abajo, hasta ser recepcionista por muchos años. Fue nuestra gran amiga y compañera, la que nos mimaba con el aromático cocido de las meriendas y resolvía muchos de nuestros reclamos cotidianos. Viajaba todos los días desde su humilde vivienda en Itauguá y muchas veces tenía que llevar a sus tres hijos, Martín, Vivian y Araceli, porque no tenía con quien dejarlos. El padre de los chicos fue a trabajar a España y Vivi tuvo que hacerse cargo. Muchas veces nos pedía prestado para el pasaje, ya que el sueldo no le alcanzaba. Cuando en la navidad de 2006 les propuse hacer este reportaje sobre la migración a España, se prestaron divinamente.

Sacrificadamente, los chicos crecieron con una visión crítica de la realidad y muchas ganas de superación. Araceli hoy estudia en Alemania, gracias al apoyo de la organización Gesellschaft Stauffen-Paraguay. Vivian también es becaria de la misma organización desde la escuela primaria y tuvo la oportunidad de viajar a estudiar en Alemania junto con su hermana, pero prefirió quedarse a estudiar y luchar por un país mejor en su patria.

A pesar de su juventud (tiene 25 años) ya tiene una intensa trayectoria estudiantil y gremial. Estudia Arquitectura en la FADA - UNA, es representante estudiantil de su facu, fue una de las que condujeron la lucha por el Arancel Cero. Quienes la conocemos, sabemos de sus valores solidarios y altruistas, como de su indoblegable espíritu rebelde en favor de un Paraguay sin corrupción y verdadera justicia.

Hoy Vivian está en la cárcel, al igual que otros compañeros, como víctimas propiciatorias de un sistema represivo y viciado, acusados del delito de protestar, con evidencias que no han podido aún ser demostradas. Desde la distancia, admirado de ver en lo que se ha convertido la niña de aquel reportaje ingenuo de la navidad del 2006, le envío un fuerte abrazo y toda la solidaridad.


El reportaje publicado en Última Hora en diciembre de 2006.

Vivian, durante las movilizaciones por el Arancel Cero en la Universidad.


Vivian, presa por disposición judicial y acusación fiscal.


Vivian, con su mamá Vivi, durante una visita en la comisaría.

jueves, 28 de enero de 2021

Conozcan la ruta “Opa rei”

 


Al gobernador de Cordillera, Hugo Fleitas.

Al intendente de Atyrá, Juan Carlos Matto.

Al intendente de Caacupé, Diego Riveros.

Autoridades del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).

Y a quienes más corresponda:

 

Desde hace casi un año, nos hicimos gratamente cordilleranos. Nos mudamos desde Asunción. Compramos un lote a cuotas y construimos una casita en un hermoso valle entre los cerros, en la fracción San Francisco, de Atyrá, límite entre la compañía Candia (Atyrá) y la compañía Cabañas (Caacupé), donde instalamos nuestro Ñe’e Raity – Espacio Creativo, un lugar desde donde trabajamos a distancia y desarrollamos nuevos proyectos periodísticos y culturales, donde próximamente inauguraremos una biblioteca callejera.

El lugar es un paraíso. Aquí se combina un nuevo loteamiento (en lo que fue parte de la estancia del famoso Francisco “Manito” Feliciano Duarte, durante la dictadura. El casco de la estancia, a donde concurría el dictador general Alfredo Stroessner para las famosas juergas entre amigos militares con niñas menores de edad, aún permanece en pie), con las viviendas de antiguos pobladores campesinos, principalmente chacras de agricultura familiar y pequeños tambos, en su mayoría gente muy buena y pacífica, con valores de profunda cultura rural paraguaya, que se han hecho nuestros mejores vecinos.

Aunque vivimos más cerca del centro de Caacupé (a apenas 15 minutos en auto) y pegados a la compañía Cabañas, pertenecemos administrativamente a Atyrá. Somos quizás el ultimo barrio de la ciudad más limpia del país, pero el Municipio casi no nos tenía en cuenta, hasta que hace poco conseguimos que por fin entren a recoger la basura. Un problema más que logramos solucionar.

Ahora solo nos quedan dos inconvenientes graves. Uno es el de la conexión de energía eléctrica muy precaria, que, a cada viento fuerte o lluvia o mucho calor, se corta (como bien saben los que nos siguen en las redes sociales). La potencia de los transformadores es insuficiente, muchos postes del tendido son de troncos de karanday y se están cayendo. Eso nos afecta mucho a quienes dependemos laboralmente de estar permanentemente conectados, ya que hacemos trabajo para medios y agencias internacionales, principalmente con sede en Estados Unidos y Europa. Pero con nuestros constantes reclamos e hinchar mucho desde las redes sociales a la ANDE, estamos logrando que se vaya solucionando (por las dudas, además, nos fuimos equipando con sistemas alternativos de luces y cargadores de baterías con energía solar).

El otro drama, que se ha agravado con las ultimas fuertes lluvias, es el pésimo estado del camino que nos conecta al resto del mundo. Vivimos a solo seis largas cuadras de la nueva ruta Caacupé-Atyrá por Compañía Candia, que se inauguró hace dos años. Una excelente obra del MOPC. Pero nuestra manera de conectar es una ruta vecinal de unos seis kilómetros de extensión, que une a esta nueva ruta con la vieja ruta Caacupé-Cabañas (el célebre Tapé Tuja de las peregrinaciones) y de allí a la Ruta PY2.

Esta ruta vecinal fue empedrada hace más de una década, pero cuando faltaban las seis cuadras para salir a la ruta Caacupé-Candia-Atyrá, aparentemente los fondos se le acabaron y las seis últimas cuadras (que son justamente las que nos conectan) sequedaron sin empedrar. Así que aquella estupenda obra de empedrado se quedó a medio camino en su último tramo, justamente frente al lugar donde vive una comunidad de inmigrantes inversores alemanes y suizos, donde la vía se convierte en un horrible trayecto de tierra, zanjas, piedras, que las últimas lluvias han vuelto mucho más intransitable. Los pobladores le llaman jocosamente a la obra “la Ruta Opa Rei” (se termina de balde).

Además, semanas antes de las últimas elecciones, la gobernación apareció a asfaltar superficialmente y a toda bala cerca de dos kilómetros de esta ruta vecinal, desde Cabañas, pero al parecer también se le acabó el dinero y el aslfalto quedó casi por la mitad. Así que, si hoy ustedes vienen a nuestro paraíso desde la ruta Cabañas Caacupé por la “Ruta Opa Rei”, vendrán por un buen tramo de asfalto, luego un empedrado muy deteriorado y finalmente por las seis cuadras s¿de un camino de tierra que hoy está totalmente intransitable.

Esta penosa situación no solo nos afecta a los pobladores del lugar, que hemos quedados medio aislados territorialmente, sino a numerosos sectores que estaban usando esta vía como un importante atajo para salir directamente desde Candia a la Ruta PY02, a la altura de Curusu Peregrino, sin tener que pasar por el centro de Caacupé. En nuestra zona hay dos fábricas de Yogur (Super Yo y Serranito), numerosos pequeños productores frutihortícolas y de leche, que tienen problemas para sacar sus productos.

Hoy nuestros vecinos acuden a nosoitrois. Me dicen que, como soy un escritor y periodista relativamente conocido, al igual que mi esposa y compañera Desirée, las autoridades nos hacen caso, como pasó con los reclamos por energía eléctrica, ya que ellos siempre habían reclamado pero su voz también se ha perdido en el Opa Rei. Ni creo sea realmente así, todos tenemos derecho a exigir lo que en justicia nos corresponde, pero si podemos colaborar en algo, nos sumamos a este reclamo colectivo.

Señores intendentes de Atyrá y de Caacupé, señor gobernador de Cordillera, señores del MOPC, respetuosamente les reitero el pedido que alguna vez ya les hemos hecho llegar en persona. Ayúdennos a reparar y mantener nuestra “Ruta del Opa Rei”. No será un favor personal, ni siquiera a nuestra comunidad, sino que beneficiarán a mucha gente para quienes esta vía puede dinamizar la comunicación vial para el departamento y otra gente del país.

Atentamente.


Andrés Colmán Gutiérrez

Desirée Esquivel


Ñe’e Raity, Cordillera, 29 de enero de 2021.



domingo, 4 de octubre de 2020

Los héroes del balde de plástico

Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

En las puertas del Apocalypse Now, cuando parecía que el mismo infierno se había desatado sobre la tierra, cuando los bomberos se sentían rebasados ante las murallas de fuego… ellos y ellas aparecieron.

Hombres y mujeres en su mayoría jóvenes, gente de barrio, pobladores emergiendo de la cuarentena. Traían en sus manos o sobre sus hombros algunos rústicos baldes de plástico con agua, recipientes reciclados que alguna vez fueron envases de pintura o de aceite, botellones, jarras, palanganas… Hormigas humanas movilizándose ante las exhalaciones de un gigantesco dragón, formando cadenas incansables para arrojar chorros sobre las hogueras ardientes.

¿Qué podrían hacer con tan precario y primitivo sistema, ante la apocalíptica dimensión del desastre? La efectividad no estaba quizás en los resultados tangibles, que fueron muchos e importantes, sino en el mensaje que brindaban: Ante la inercia y la manifiesta inutilidad gubernamental, surgía una impresionante respuesta de solidaridad ciudadana y de heroísmo cívico. 

Aparecieron en los incendios de Areguá, pero se extendieron por diversos puntos del país. Gente haciendo colectas para acercar alimentos y equipos a los bomberos. Gente ofreciendo sus casas a los voluntarios y el agua de sus piscinas para recargar los camiones tanques.

Podría quedarme con las imágenes del dantesco infierno que sufrimos esta semana, con un calor por encima de los 40 grados, cercados por las llamas y el humo tóxico, con cortes de energía eléctrica y de agua corriente de las inoperantes empresas estatales, con la vigente amenaza del Covid-19 y el dengue, con la crisis económica y el sistema de salud al borde del colapso, mientras legisladores, jueces, fiscales y políticos corruptos seguían celebrando el carnaval de la impunidad.

Podría reiterar las críticas tantas veces repetidas y avaladas en pruebas científicas de que la tétrica imagen de un Paraguay en llamas con casi 15.000 focos de incendios solo en esta semana y todo el desastre climático no ocurren por capricho de la naturaleza, sino que son la directa consecuencia de un modelo de supuesto desarrollo agroganadero que privilegia el lucro y destruye el ecosistema, algo que definitivamente no nos gusta, pero no por eso vamos a buscar otro planeta. No, señor Zavala, este es nuestro país y este es nuestro planeta. Quienes los amamos lo vamos a seguir defendiendo y buscando proteger.

Podría poner el acento en seguir denunciando lo que ya tantas veces hemos denunciado… pero hoy prefiero detenerme a reivindicar a estos héroes y a estas heroínas del balde de plástico, que nos han dado un fresco aliento de esperanza entre tanta sofocante y ardiente pesadilla.

Hace años me contaron la conmovedora historia del colibrí. Ante un gran incendio, mientras los demás animales huían en desbandada, el ave pequeña volaba al río más próximo, cargaba agua en su pico y en sus plumas y retornaba a dejar caer las gotas sobre el bosque en llamas. Al ver aquel esfuerzo aparentemente inútil, un león le preguntó qué estaba haciendo, en lugar de ponerse a salvo. El colibrí respondió: “Yo solo hago mi parte. Si todos hiciéramos lo mismo, hace rato hubiéramos apagado el incendio”.

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(Publicado originalmente en la columna Al otro lado del silencio, sección opinión del diario Última Hora, domingo 4 de octubre de 2020).

(Las conmovedoras imágenes que acompañan este texto son de Agustín Martínez, que supo estar allí y dar testimonio con sus fotografías. Lo pueden conocer mejor en este reportaje y seguirlo en su perfil de Facebook ).





lunes, 24 de agosto de 2020

Gracias, Leonardo DiCaprio

 


Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman


Estimado Leo: Te agradecemos infinitamente que hayas publicado en tu cuenta de Instagram la estupenda e impactante foto del colega Jorge Saenz sobre la terrible polución que sufre la Laguna Cerro, en la compañía Piquete Cué de Limpio. Gracias al escándalo y a la presión internacional que provocaste, después de cuatro meses de infructuosas denuncias locales, las autoridades del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) se animaron a cancelar la licencia ambiental que ellos habían otorgado y pedir el cierre definitivo de la industria impunemente contaminadora.

Sabemos que lo hiciste por tu motivación ecologista, convencido de que el cuidado de la naturaleza es fundamental para garantizar el futuro. Aunque haya quienes lo vean como una simple pose progresista, para quienes nos sentimos viviendo siempre un poco al borde del Apocalipsis, es una acción fundamental.

Te confieso que nos causa un poco de vergüenza ajena que tenga que intervenir un famoso actor de Hollywood para que nuestras autoridades nos hagan caso, pero así son las cosas por aquí, en este país mágico pero corrupto llamado Paraguay que alguna vez deberías venir a conocer personalmente, para conocer las bellezas naturales que aún quedan en pie y que con mucho esfuerzo algunos tratamos de proteger. A veces nos sentimos un poco como ese tenaz trampero Hugh Glass a quien encarnaste en la película El Renacido del mexicano Alejandro González Iñárritu, que te permitió lograr el ansiado Oscar: sobrevivientes de un paraíso continuamente agredido, en donde los gobernantes y las clases dominantes buscan imponer el lucro comercial al interés colectivo.

Es lo que ocurre, por ejemplo, con nuestro bello e inmenso Chaco, territorio que nuestros abuelos defendieron con sangre en una cruenta guerra en el siglo pasado. Es considerado el segundo ecosistema más importante de Sudamérica, pero está en peligro de convertirse en un desierto. La deforestación ya arrasó con una superficie del tamaño de Suiza, pero la impunidad sigue.

El caso en el que te tocó intervenir es uno más entre tantos, en el que los gobernantes facilitan abrir industrias con la ilusión de que nos traerán el progreso. “Usen y abusen del Paraguay”, había proclamado el anterior presidente a supuestos inversores extranjeros. Así se instaló en Limpio la empresa de curtiembre WalTrading SA. Obtuvo licencia ambiental y arrojó sus efluentes a la bella laguna Cerro, en el mismo ecosistema donde florecen las encantadoras plantas acuáticas conocidas en guaraní como yacaré yrupê (Victoria cruziana). Los vecinos alertaron sobre el violento cambio de color del agua y el olor pestilente, pero las autoridades solo enviaron fiscalizadores a observar y a hacer nada. Recién cuando tu posteo sacudió al mundo, reaccionaron y descubrieron que se estaba cometiendo un crimen ecológico.

Gracias, Leo. Vení cuando quieras, o cuando el Covid-19 te lo permita. En Paraguay te sentirás como en casa y hasta en ambientes similares al de algunas de tus más famosas películas. Aquí también tenemos a un capitán al que hemos aplaudido por conducir muy bien el barco médico gubernamental contra la pandemia, pero que en estos días se va hundiendo inevitablemente como el Titanic.

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Publicado en la columna Al otro lado del silencio, sección Opinión, del diario Última Hora de Asunción, Paraguay. Edición del domingo 23 de agosto de 2020.

lunes, 15 de junio de 2020

La democracia en cuarentena



Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

Es lo que ocurre cuando creemos estar al borde del Apocalipsis. Acabamos normalizando que el Estado intervenga, cierre fronteras, decrete cuarentenas, ponga barreras policiales y militares, nos prohíba salir de nuestras casas, use nuestro dinero para fondos de emergencia y meta en la cárcel a los rebeldes que osan desafiar las órdenes de la autoridad.

Así nos han acostumbrado tantas películas y novelas de terror biológico y dictaduras futuristas, o nuestra propia historia de largas tiranías y democracias corruptas. Ante el miedo global, la primordial reacción es la de los polluelos que buscan cobijo y protección bajo las alas de mamá gallina, aunque los que manejan el gallinero sean habitualmente déspotas y corruptos.

Cuando llegó la pandemia estábamos tan temerosos de que el fin del mundo nos agarre desprevenidos, sin cama reservada en algún desguarnecido hospital público, que acabamos aceptando de buen grado que el Gobierno decrete un estado de excepción sin ser un estado de excepción, apenas un paquete de medidas en base al Código Sanitario (Ley 836 de 1980) heredado de la dictadura stronista. Revalorizamos el rol del Estado y la importancia de la salud pública, fingiendo olvidar que por tanto tiempo el Estado paraguayo ha sido un Estado fallido, autoritario, corrupto e insensible ante las necesidades de una mayoría pobre y marginada.

Al ver que levantaban murallas a nuestro alrededor para hacernos sentir seguros, aplaudimos como héroes a quienes apenas meses atrás considerábamos villanos, sin darnos cuenta que esas mismas murallas que hoy supuestamente nos mantienen a salvo del temible virus, también nos han quitado nuestras libertades públicas, nuestras fuentes de ingreso, nuestro pan en la mesa y nuestros mejores sueños de un país con igualdad de derecho, justicia social y libertad compartida.

A casi 100 días de este estado de sitio que no es estado de sitio, seguimos sin indignarnos debidamente por los millonarios esquemas de delincuentes políticos y socios del poder para apropiarse del dinero público en nombre de salvarnos la vida. “Están haciendo bien su trabajo médico, no importa que nos roben”, es la consigna. O si la Policía dispara a matar contra una familia que decidió no pasar por una barrera de control, dirigimos el dedo acusador contra el papá irresponsable, por más que un ministro de la Corte nos explique que no ha cometido ningún delito, o que las barreras de control no tienen un respaldo constitucional. No nos interesa. Queremos que el Gran Hermano nos vigile siempre. Nos gusta agachar la cabeza y decir Sí Señor, Volvé mi General.

Afortunadamente existen personas como la activista social María Esther Roa y sus compañeros y compañeras, que no agachan la cabeza y salen a la calle a manifestarse, por más que no guarden la distancia sanitaria que a ellos se les exige, pero a tantos otros se les tolera, y sean imputados por un servil sistema de Justicia mientras tantos legisladores y políticos ladrones siguen libres e impunes. Mi solidaridad con María Esther y con quienes sufren la criminalización por defender los derechos civiles y oponerse a la corrupción. Más temprano que tarde, la democracia también saldrá de su cuarentena.

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Publicado en la columna Al otro lado del silencio, sección Opinión, del diario Última Hora de Asunción, Paraguay. Edición del domingo 14 de junio de 2020.


miércoles, 1 de abril de 2020

Justicia para un soldado, veinticuatro años después



Este miércoles 1 de abril, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó al Paraguay a pagar alrededor de USD 37.000 por la muerte del soldado Vicente Ariel Noguera, quien falleció a los 17 años cuando realizaba el servicio militar, en enero de 1996. Fue uno de los casos emblemáticos entre los 157 jóvenes (cifra oficialmente aceptada por el Estado paraguayo) que murieron durante el Servicio Militar Obligatorio (SMO) y que pusieron en jaque a la estructura castrense.

Pueden leer la noticia en este enlace.

Me tocó hacer una investigación periodística junto al colega Arnaldo Alegre, actual director periodístico de Última Hora, que en su momento tuvo mucha resonancia. Ello hizo que María Noguera, la madre de Vicente Ariel, fundadora de la Asociación de Familiares de Víctimas del Servicio Militar (Afavisem), me pida comparecer como testigo en la causa ante la CIDH.

La sentencia se produce en un momento crítico por la pandemia del coronavirus y golpea aún más al Estado, pero es importante para afirmar que nunca más se deben permitir abusos como los que se cometían desde el poder militar en esa época, el mismo que sostuvo a la larga dictadura de Stroessner y que siguió vigente después. Era otro gobierno, es cierto (el de Juan Carlos Wasmosy), pero respondía al mismo Partido Colorado que sostuvo a la dictadura y cubrió con la impunidad, evitando que se haga justicia, y que sigue gobernando el país.

Ahora que llega esta sentencia desde la CIDH, que también sigue trabajando aun en medio de la crisis sanitaria global, les comparto lo que fue mi declaración a distancia, ya anticipando el estilo de presencia virtual. Es un aporte a la memoria y a la justicia, en homenaje a Vicente Ariel y a la lucha de su madre, como a todas las víctimas, 24 años después.

***

DECLARACIÓN DE ANDRÉS COLMAN GUTIÉRREZ ANTE LA CIDH

1.-Diga el testigo: ¿Fue testigo presencial de los hechos?
-Si se refiere al hecho de la muerte del joven cimeforista Vicente Ariel Noguera, ocurrido el 10 de enero de 1996 en el cuartel del Tercer Cuerpo de Ejército, en Mariscal Estigarribia, Chaco Paraguayo, no fui testigo presencial de la muerte, pero si pude recabar mucha información posteriormente, en un trabajo de investigación periodística realizado para el diario Última Hora de Asunción, en una serie que publicamos con el colega Arnaldo Alegre (actualmente jefe de Redacción del diario) a partir del 7 de setiembre de 1996, luego de que la madre del joven, María Noguera, haya presentado una querella criminal por homicidio ante la Justicia paraguaya.

2.-Diga el testigo: ¿Cómo se enteró de los hechos y cuándo?
-Me enteré el mismo día en que se conoció la noticia, el 11 de enero de 1996, a través de un dato que llegó a nuestra Redacción. Me interesó particularmente, porque desde el equipo de investigación periodística del diario Última Hora veníamos haciendo un seguimiento a los numerosos casos de soldaditos muertos en los cuarteles, en muchos casos por situaciones de maltratos y abusos por parte de sus superiores.  Acudí a la casa de la familia Noguera y conversé con la madre. Ante los indicios de que se trató de un caso de muerte por maltrato violento, decidimos iniciar una investigación.

3.-Diga el testigo: ¿La señora María Noguera, en su carácter de víctima o querellante, le ofreció como testigo en el expediente judicial?
-En la querella criminal ante la Justicia paraguaya no fue así, aunque sé que nuestras publicaciones sobre el caso fueron tenidas en cuenta, al igual que las publicaciones de otros medios periodísticos. En el caso de la denuncia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos sí, la señora María Noguera me ha pedido que participe como testigo, a fin de ratificar los elementos que habíamos podido comprobar y que en su momento ya habíamos publicado en nuestra investigación.

4.-Diga el testigo: ¿Usted prestó declaración testifical en la causa penal que investigó la muerte de Vicente Ariel Noguera?
-No fui convocado como testigo en esa oportunidad, por tanto no presté declaración testifical. Sé que nuestras publicaciones periodísticas, al igual que las de otros medios de prensa, fueron tenidas en cuenta en el proceso.

5.-Diga el testigo: ¿Su investigación periodística acerca del caso fue publicada?
-Así fue. Se publicó a doble página, con una llamada en portada, con la volanta “Investigación: ¿Quién mató a Ariel Noguera?”, a partir del sábado 7 de setiembre de 1996, en la páginas 6 y 7 de la sección Política del diario Última Hora, continuando las entregas durante una semana hasta el jueves 12 de setiembre de 1996. En días posteriores publicamos más notas, ya en forma suelta, a medida en que surgían más reacciones sobre la serie de reportajes.

6.-En el marco de la investigación periodística, ¿Cuántas veces se constituyó en  el lugar de los hechos?
-Si se refiere como “lugar de los hechos” al cuartel del Tercer Cuerpo de Mariscal Estigarribia donde fue hallado muerto el soldado Ariel Noguera, estuve personalmente durante una jornada, pero otros miembros de nuestro equipo periodístico estuvieron en varias otras circunstancias, incluyendo visitas oficiales programadas por las Fuerzas Armadas. Sin embargo, permítanme apuntar que un trabajo de investigación periodística no se basa solo en visitas al lugar de los hechos, sino a indagaciones en varias otras esferas, conversaciones con ex-camaradas de la víctima, familiares, superiores, búsquedas de documentos, etc.

 7.-Diga el testigo: ¿Con cuántas personas pudo entrevistarse, que tuvieron conocimiento de los hechos?
-Pude conversar personalmente con al menos una veintena de ex camaradas del conscripto Ariel Noguera, además de oficiales superiores que aceptaron brindar datos en forma confidencial, pidiendo no ser identificados, porque tenían mucho miedo a posibles represalias de sus superiores. Además pudimos entrevistar a muchas otras personas relacionadas al caso: familiares, médicos, fiscales, policías, militares, como de acudir a diversas fuentes documentales. Fácilmente hemos entrevistado a más de 40 personas relacionadas al caso. Los principales acusados, el subteniente Fernando Mosqueda y el teniente primero Hernán Alcaraz, los dos oficiales que habrían sometido al cimeforista a castigos físicos, como sus superiores de las Fuerzas Armadas, se negaron sistemáticamente a ser entrevistados, a pesar de nuestros insistentes requerimientos. Tampoco el entonces comandante del Ejército, general Lino César Oviedo, aceptó dar una entrevista o brindar declaraciones sobre la muerte de Ariel Noguera.

8.-Diga el testigo: ¿Entre las personas que entrevistó se encontraban funcionarios públicos?
-Así es. Una de las personas que aceptó conversar con nosotros fue el propio fiscal general del Estado en ese entonces, el doctor Anibal Cabrera Verón, quien  ayudó a reabrir el caso cuando ya se consideraba cerrado judicialmente, logrando que se realice una nueva autopsia. Su intervención no impidió sin embargo que sectores de las Fuerzas Armadas, entre ellas el propio general Lino Oviedo, tengan éxito en bloquear las investigaciones y en evitar que se pueda descubrir la verdad sobre la muerte del cimeforista. También nos entrevistamos en su momento con el propio juez que llevaba adelante la investigación, José Waldir Servin Bernal, quien se mostró reacio a dar detalles del caso.  

9.-Diga el testigo: ¿Dentro de su investigación encontró algún indicio que ponga en duda la veracidad de contenido del informe de la autopsia dirigida por el doctor Martínez Yaryes, propuesto por la señora María Noguera?
-Así es. Tal como lo revelamos en un anexo del primer reportaje publicado el 7 de setiembre de 1996, bajo el título: “Categórico: El hanta virus no mató a Ariel”, reproducimos un informe de laboratorio que el propio doctor Martínez Yaryes había pedido, en donde el especialista Ralph Bryan, del Epidemiology Branch de Albuquerque, Nuevo México, Estados Unidos, concluye que el resultado del análisis inmunohistoquímico del paciente ha dado negativo con respecto al hantavirus. Es decir, el estudio de laboratorio que había encargado Martínez Yaryes desmintió que Noguera haya muerto por hantavirus, tal como el forense atribuyó en un primer momento. Me tocó entrevistar a Martínez Yaryes tras este informe, quien se mostró sorprendido por los resultados del laboratorio. “No he visto golpes (en la autopsia realizada) pero no descarto que una situación violenta pueda haber causado la muerte. De hecho, para mí, el caso sigue siendo muy extraño”, declaró, tal como lo publicamos en su momento en el diario.   

10.-Diga el testigo, ¿cómo era la consideración pública respecto del doctor Miguel Ángel Martínez Yaryes?
-El doctor Martínez Yaryes era un reconocido dirigente político opositor que mantuvo una lucha heroica contra la dictadura stronista, además de un destacado médico, pionero de la medicina forense en el Paraguay. Sin embargo, cuando le tocó realizar la autopsia del cimeforista Noguera se encontraba ya en avanzada edad y su primera conclusión, de que el cimeforista habría fallecido por la enfermedad del hantavirus, fue desmentida por el informe de laboratorio que el mismo encargó en los Estados Unidos, como por otros especialistas que aseveran que es muy difícil que un caso e hantavirus se de en esa región del Chaco.  

11.-Diga el testigo: ¿Realizó, en su carácter de periodista, cobertura a los actos públicos de reparación organizados por el Estado, vinculados al presente caso? En caso afirmativo, ¿podría indicar cuáles?
-No lo hice, porque los periodistas de investigación no hacemos cobertura informativa diaria. Si me enteré de estos actos por lo que se publicó en los medios y también leí que los familiares no están satisfechos con lo que hasta ahora hizo el Estado para reparar el hecho denunciado.

-Finalmente, si se me permite, quisiera ampliar esta declaración destacando que la investigación periodística sobre el caso Ariel Noguera la hicimos en un contexto más amplio, en el marco de una realidad socio-política de los años 90, a poco de haber sido derribada la dictadura del general Alfredo Stroessner, en que el militarismo seguía siendo muy fuerte en la sociedad paraguaya, época en que existían muchas denuncias de humildes familias campesinas sobre sus jóvenes hijos, muchos de ellos menores de edad, que eran prácticamente cazados por pelotones militares en el interior, movilizados a la fuerza para prestar el Servicio Militar Obligatorio (SMO) y acababan muertos por haber sido sometidos a castigos inhumanos o a prácticas de combate poco profesionales. Según el registro oficial reconocido por el Estado paraguayo, desde la caída de la dictadura (1989) un total de 157 jóvenes murieron durante el Servicio Militar Obligatorio. Muchas de estas muertes no fueron investigadas por la Justicia o los casos quedaron en el oparei, nombre que se da en el Paraguay a la palabra impunidad en lengua guaraní.
En el caso Noguera, nuestra investigación pudo constatar varias irregularidades, tal como lo publicamos en su momento:
-En su primer periodo de entrenamiento, cumplido en enero de 1995 en Villarrica, Vicente Ariel Noguera tuvo un altercado con un oficial, el subteniente Fernando Mosqueda, cuando al soldado se le cayó accidentalmente el fusil y golpeó en el rostro al oficial. Sus camaradas relataron que desde ese momento Mosqueda juró vengarse de Noguera.
-En el segundo periodo como cimeforista, en enero de 1996, Noguera debía prestar su servicio militar en Fortin Montanía, Chaco, pero para sorpresa suya cambiaron su destino al tercer cuerpo de Ejército, en Mariscal Estigarribia, donde también sorpresivamente se encontró de nuevo cara a cara con el subteniente Mosqueda.
-En Mariscal Estigarribia, Noguera tuvo otro altercado con otro oficial, el teniente primero Hernán Alcaraz, el 10 de enero, cuando el oficial lo reprendió en la formación, el soldado reaccionó y el oficial se cayó al suelo ante la vista de todos, situación en la que se sintió ridiculizado. Según los testimonios que recabamos de los camaradas, Alcaráz amenazó frente a varios testigos con castigar a Noguera y las palabras que pronunció fue: “Ni él no va a querer contar, como hombre, el castigo que va a recibir”.
-Aunque las versiones de los camaradas difieren, la relación de hechos concluye que ese 10 de enero Noguera fue incorporado al llamado “pelotón jabón” -un grupo a donde son conducidos los soldados bajo castigo- que dirigía el subteniente Alcaraz, donde permaneció durante dos horas sometido al “descuereo” (ejercicios físicos intensos). Lo vieron por última vez tras el ejercicio, en que lo llevaron a sentarse en un banco, en la guardia. A la madrugada encontraron su cuerpo muerto en una cama que no era la suya, a dos camas de la que le correspondía dentro de la cuadra. Llamativamente, también el teniente Alcaraz desapareció por largas horas, durante las mismas horas en que estaba desaparecido Noguera.
-Lo llamativo fue que, tras conocerse el caso, desde las altas esferas de las Fuerzas Armadas intentaron bloquear nuestra investigación y ocultar datos. El entonces comandante del Ejército, general Lino Oviedo, viajó a Mariscal Estigarribia, reunió a todos los excamaradas de Noguera y les ordenó: “Ustedes no digan nada, nosotros vamos a arreglar todo, porque esto se va a usar para desprestigiar a las Fuerzas Armadas”. Muchos de los ex camaradas se negaron a dar declaraciones y quienes accedieron lo hicieron con mucho miedo, en medio de medidas de seguridad y tras asegurarles que sus identidades serían mantenidas en reserva. Durante la etapa en que hicimos la investigación, la madre de Ariel Noguera fue víctima de ataques y presiones, llegaron a incendiar una carpintería de la familia y un auto chocó a uno de sus hijos.

En la esperanza de poder contribuir a este juicio, los saludo atentamente.

Andrés Colmán Gutiérrez
Periodista










lunes, 30 de diciembre de 2019

Otros pesebres en busca de otra sociedad



Andrés Colmán Gutiérrez – @andrescolman

 María duerme plácidamente sobre el lecho de paja, mientras José juega muy divertido con el bebé Jesús en su regazo. Este “pesebre alternativo” –al que muchos consideran un pesebre feminista–, se denomina “Dejemos dormir a mamá” y es un regalo que le hicieron al papa Francisco por su 83 cumpleaños, quien lo alabó con mucho entusiasmo durante su mensaje de Navidad: “¡Cuántos de ustedes deben turnarse en la noche entre marido y mujer por el niño, la niña, que llora, y llora, llora!”.
Esta reinterpretación simbólica de los roles del hombre y la mujer por parte del máximo líder de una de las más importantes instituciones religiosas del mundo, tradicionalmente calificada de excesivamente conservadora, esta vez utilizando incluso el lenguaje inclusivo de nombrar al niño y la niña por igual, tiene un efecto de mucha trascendencia: El mundo está cambiando y sus efectos renovadores han llegado hasta el pesebre de Belén y hasta los salones del Vaticano.
Mucho más radical ha resultado el mensaje de la Iglesia Metodista Unida de la ciudad de Claremont, en el Estado de California, Estados Unidos, que presentó a San José, la Virgen María y el Niño Jesús encerrados en celdas separadas y rodeadas con alambre de púas, a manera de protesta contra las políticas represivas del presidente Donald Trump contra las familias latinas migrantes, a cuyos miembros han separado y encarcelado por no contar con documentos de residencias en regla. Hace más de veinte siglos la sagrada familia también tuvo que emigrar a Egipto para huir de la persecución del rey Herodes.
En la Catedral de Palermo, Italia, el arzobispo Corrado Lorefice decidió celebrar la misa de Navidad con la imagen de un Niño Jesús de piel negra, que le ha sido donada por misioneros de Tanzania, África, como una reivindicación a las familias de migrantes que llegan huyendo de persecuciones y que generalmente reciben el rechazo de las autoridades europeas y de un gran sector de los propios pobladores.
El controversial artista callejero británico Bansky instaló en el Walled Off Hotel de la misma simbólica e histórica ciudad de Belén, donde nació Jesús, un artístico pesebre junto a una réplica del muro que divide a Cisjordania de Israel. Sobre la imagen de la sagrada familia hay una estrella, pero es negra y hueca, y ha sido formada por el disparo de un mortero que atravesó el muro. Jugando con los símbolos y con las palabras en inglés, Bansky sustituye a la tradicional “Star of Bethlehem” (estrella de Belén) por la “Scar of Bethlehem" (Cicatriz de Belén), buscando llamar la atención de que el escenario en donde se originó la Navidad hace más de veinte siglos es la que menos puede celebrar hoy una verdadera “noche de paz”, debido al conflicto bélico que se mantiene desde la ocupación israelí de los territorios reclamados por Palestina.
En el Paraguay, aunque la Navidad sigue teniendo una representación principalmente tradicional o folclórica en las celebraciones religiosas, es posible encontrar imágenes de José, María y Jesús con rasgos indígenas guaraníes en algunos pesebres expuestos por artesanos y artesanas de Areguá, junto a esculturas de animales en peligro de extinción, como el jaguarete o el guyra campana, destacando una reivindicación de los pueblos originarios y un llamado a la protección del medioambiente.
Más que la presunta distorsión de un símbolo religioso universal, como cuestionan algunos sectores conservadores, los “pesebres alternativos” revelan la evolución de la conciencia humana ante realidades injustas. En una perspectiva histórica, el Redentor que eligió nacer entre los más pobres marcó una ruptura ante viejas estructuras para plantear la esperanza de lo nuevo. Si en la Judea invadida por el Imperio Romano aquel pesebre de pastores tenía un mensaje contra el sistema, es válido que los de hoy expresen las demandas feministas, migrantes, ambientalistas, indigenistas o pacifistas, como una manera de anunciar que otros modelos de sociedad también son posibles.

El pesebre de la Iglesia Metodista Unida de Claremont, California.
El Niño Jesús negro en la Catedral de Palermo, Italia.
El pesebre del artista Bansky en un hotel de Belén, junto al muro que divide a Cisjordania de Israel.
Pesebre indígena guaraní en Areguá, Paraguay.


sábado, 16 de noviembre de 2019

Serrat, Sabina y una vieja guarania



Vuelven a cantar en Paraguay después de siete años. Historia de una relación esporádica y solidaria con los más literarios autores de la canción en español.

Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

“Uno aprende siempre la vieja guarania/ que el maestro Flores enseñó/ ningún escenario es tierra extraña/ y es un lujo volver a Asunción” proclamaba la voz desgarrada de Joaquín Sabina la noche del 17 de abril de 2011, durante su segundo concierto bajo una luna bohemia a orillas del río Paraguay, pero quien antes la aprendió a cantar en guaraní fue su primo El Nano, Joan Manuel Serrat, cuando incluyó en su disco Cansiones (2000) una peculiar versión de Che pykasumi, guarania con letra de Cecilio Valiente, música de Eladio Martínez y del propio creador del género musical, el maestro José Asunción Flores, en parte traducida y adaptada al español por Serrat con ayuda de nuestro querido poeta Rubén Bareiro Saguier.
Aquella fue la primera vez que el autor de Mediterráneo grabó en una lengua indígena, otorgando una dimensión más universal a la ancestral cultura paraguaya. “Elegí Che pykasumi como homenaje a un pueblo que supo mantener viva su propia lengua nativa, tal como lo hemos hecho los catalanes. Deseo coronar ese homenaje yendo a Asunción a cantar al pueblo paraguayo en su propia auténtica lengua”, le dijo El Nano a Bareiro Saguier, quien por entonces oficiaba de embajador paraguayo en Francia.
Serrat vino a Asunción y ofreció un recital en el estadio León Condou, entonando Che pykasumi con voz emocionada, deslumbrando al público con su casi correcta pronunciación de las vocales nasales y guturales del guaraní. Acabó de ganarse el corazón de los paraguayos, aunque la relación a distancia había empezado antes, quizás en los duros años de la dictadura stronista, cuando sus clásicas canciones circulaban clandestinamente entre las de Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés o Víctor Heredia, junto a los de artistas locales como Juglares, Sembrador, Vocal Dos, Pato Brítez, Ñamandú, Gente en Camino.
En 1990, tras la caída de la dictadura, los músicos Jorge Garbett y José Antonio Galeano, metidos a empresarios de espectáculos, se animaron a organizar el primer concierto de Joan Manuel en el país, una emotiva noche en el estadio del Club Olimpia. No les resultó buen negocio, pero aquel abrazo fundacional de Serrat con el público paraguayo quedó para la historia.
Serrat y Sabina cantarán juntos por segunda vez en Asunción en el concierto “No hay dos sin tres”, esta noche, en el Arena SND. Es la quinta visita de Serrat y la cuarta de Sabina. Buena oportunidad para repasar la esporádica y solidaria relación del Paraguay con los más literarios autores de la canción en español. 

Del Poble Sec a Úbeda

Aunque llevan pocas diferencias en edad (Serrat tiene 75, Sabina 70), El Nano ya sostenía una dilatada carrera artística cuando Martínez Sabina empezó a componer y a cantar. Joan Manuel editó su primer disco en 1965 (Una guitarra), Joaquín lo hizo recién en 1978 (Inventario).
Sabina considera a Serrat su ídolo y maestro. En los escenarios que comparten el catalán caricaturiza su rol de gurú para burlarse de su compañero, quien acepta ser un canalla aprendiz.
En el 2000, cuando Serrat vino a su segundo concierto en Paraguay, un periodista le preguntó: “¿Qué opina de los nuevos artistas como Joaquín Sabina, que siguen su estilo y son como sus hijos en lo musical?”.
El Nano respondió: “Si Sabina fuera hijo mío, hace rato lo hubiera metido en un reformatorio”.
Sus historias son parecidas pero diferentes. Durante la dictadura del generalísimo Francisco Franco en España, Serrat fue perseguido y se exilió en México en 1974, en donde permaneció hasta el final del franquismo. Fue su etapa más latinoamericana, de un fuerte compromiso con las luchas democráticas. Temas como Para la libertad, Cantares, Algo personal, se volvieron himnos de resistencia. Los procesos de restauración institucional en Argentina y Chile le deben una activa  militancia.
Sabina, aunque escribió poemas en su juventud, no soñaba con ser artista, apenas un ilustrado maestro de literatura. Relacionado con grupos de izquierda, en 1970 lanzó un cóctel molotov contra la sede de un banco y tuvo que salir del país. Viajó a Paris y luego a Londres, en donde empezó a cantar en las calles y en tugurios para sobrevivir, hasta conseguir volver.
Mientras Serrat era ya un estandarte de la canción social en Iberoamérica, Sabina asomaba como un artista posmoderno, provocador y algo rockero, ofreciendo conciertos en el sótano de un bar madrileño, La Mandrágora. Las letras de sus canciones ya llamaban la atención por su calidad literaria y su ironía crítica, su desencanto poético y su desenfado.
En la medida en que creció su fama de cantautor, su relación con Latinoamérica prendió en Argentina, México, Perú, Chile, Uruguay, en donde sus admiradas referencias literarias, poéticas, políticas y musicales hacia figuras como Evita, Borges, Cesar Vallejo, Gardel, José Alfredo Giménez, Chavela Vargas, Violeta Parra, Gabo, Charly García, conquistaban a una creciente legión de fans. Su adhesión a causas como las de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, y el eco solidario de sus canciones lo inscribieron tardíamente en los círculos de nuevas trovas o nuevos cancioneros, que para entonces ya sonaban con telarañas.

Las noches de Asunción

El tren de Sabina también llegó tarde al Paraguay. Su primer recital fue en el Club Sol de América, el 9 de julio de 1997, con un show acústico y minimalista. El músico canalla de chaleco multicolor y sombrero bombín se mostró sorprendido de que un público desconocido coreara de memoria sus canciones. “Tendremos que venir otra vez...”, anunció.
De aquel viaje quedaron rumores de andanzas en la madrugada asuncena, una visita al Karin Club donde quizás conoció a la Magdalena Guaraní. Son historias que alimentan una leyenda que ahora él lo niega todo.
Volvió a regalarnos su mes de abril en 2011, en el Yacht, cuando sorprendió con su poema a Asunción y a la guarania del maestro Flores. Un año después volvió, esta vez formando dúo con su primo El Nano, en aquel primer inolvidable concierto “Dos pájaros contracan”.
Serrat se involucró mucho más con la política y la historia paraguaya. En su tercera visita, en febrero de 2007, visitó el Museo de las Memorias, el otrora temible centro de detención y torturas conocido como La Técnica, abrazó a las víctimas de la dictadura y dejó un mensaje solidario a favor de la lucha por la democracia.
Serrat y Sabina son casi indiscutiblemente los más literarios autores de la canción en español. Como lo han hecho en inglés Bob Dylan o Leonard Cohen, en el mundo de la música pocos pueden alcanzar la excelencia en versos como “A tus atardeceres rojos/ se acostumbraron mis ojos/ como el recodo al camino” (Mediterráneo, Serrat) o “Desafiando el oleaje/ sin timón ni timonel/ por mis sueños va/ ligero de equipaje/ sobre un cascarón de nuez/ mi corazón de viaje/ luciendo los tatuajes/ de un pasado bucanero/ de un velero al abordaje/ de un no te quiero querer” (Peces de ciudad, Sabina).
En 2007 unieron sus historias, sus canciones, su creatividad, su humor y su desparpajo en una primera gira por España y Latinoamérica. Decían que era un matrimonio con fecha de caducidad, pero el éxito los obligó a replicar. En la segunda gira incluyeron al Paraguay. En esta “No hay dos sin tres” otra vez están aquí. 
Artistas inmensos, autores de canciones que marcaron épocas, será un lujo escucharlos. En sus anteriores actuaciones, Serrat siempre cantó la vieja guarania y Sabina lo acompañó respetuosamente con una copa de champagne. Ningún mejor símbolo de retribución a un público que  ama sus canciones y que admira tanta creatividad y compromiso solidario.
En Asunción siempre hay una calle melancolía y en el Paraguay también nacimos en el Mediterráneo.   
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(Publicado en la sección de “El Correo Semanal” del diario Última Hora, Asunción, edición del sábado 16 de noviembre de 2019).


Joan Manuel Serrar en su visita al Museo de las Memorias, en 2007.