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miércoles, 27 de mayo de 2020

El padrastro de Juliette y la ultraderecha alemana


Reiner participó de campañas con el Rey Peter Fizek en Alemania, quien vino al Paraguay en misión diplomática. Más detalles sobre una peculiar relación política.

Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

¿Se conocía Reiner Helmut Oberüber, el padrastro de la desaparecida niña Juliette, con el líder del movimiento político alemán de ultraderecha, Peter Fitzek, autoproclamado Rey de Alemania, quien visitó el Paraguay en una supuesta misión diplomática?

No solamente se conocían, sino que ambos habían realizado juntos campañas a favor del Movimiento Ciudadanos del Reich (en alemán: Reichsbürgerbewegung), que rechaza al actual Estado de Alemania y reivindica al Reino de Prusia, anterior a la Primera Guerra Mundial, tal como lo prueban varias publicaciones del país europeo.

El periódico semanal paraguayo en alemán Wochenblatt divulgó el domingo en su sitio digital un video de la cuenta Neuzeit de YouTube (se puede ver en este enlace), en donde se observa a Reiner Oberüber compartiendo el escenario junto Peter Fitzek y varios otros dirigentes de la ultraderecha alemana. Según los datos, fue durante un congreso del sector político, realizado en la ciudad de Stuttgart, Alemania, el 29 de noviembre de 2014.

Allí, tanto Fitzek como Oberüber cuestionan la legitimidad del Estado moderno alemán y defienden el antiguo Reich y llaman a sus conciudadanos a unirse al movimiento.

EN PARAGUAY. El historial de Reiner Oberüber en Alemania indica que en 2014 fue desvinculado de la Sociedad Alemana de Asesoramiento sobre Políticas (Degepol) justamente por pertenecer a “Ciudadanos del Reich”, organización a la que se considera ilegal.

Tras este episodio, Reiner habría emprendido viajes como entrenador y orientador espiritual, hasta recalar en Paraguay, donde inició el proyecto inmobiliario de Monte Pacará, en Emboscada, buscando principalmente atraer a europeos y relacionándose con otros inmigrantes alemanes. Fue allí también donde conoció a Lilian Zapata, madre de la niña Juliette, con quien formó pareja.

LA HUELLA DEL REY. Coincidentemente, fue también Emboscada la región elegida por Peter Fitzek, el autoproclamado Rey de Alemania, para proponer un proyecto de reciclados junto a socios alemanes y paraguayos.

A pesar de ser una exótica celebridad política internacional, Fitzek realizó una visita al Paraguay en 2012, que pasó localmente desapercibido. Él lo presentó después como una “misión diplomática” para establecer relaciones entre su reino no reconocido y el Paraguay.

Aunque luego han sido borradas de su página en Internet, se han hallado fotos y reportes de su visita a través de Wayback machine, la base de datos que permite recuperar archivos perdidos en la red.

Allí aparecen más registros de la entrevista del Rey con el entonces presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Bogado; con el dirigente colorado Pompeyo Lugo, hermano del entonces presidente de la República, Fernando Lugo; también aparece en una foto con el ministro de la Corte Suprema de Justicia, César Garay Zuccolillo.

“En marzo de 2012, Peter, acompañado por el camarógrafo Martin, voló a Paraguay para establecer nuevas relaciones diplomáticas y ver una nueva tecnología para la generación de energía”, destaca el texto traducido del alemán.

COMPAÑEROS. En sus reuniones en nuestro país, el presunto Rey de Alemania estuvo acompañado del entonces joven abogado Carlos Vera Bordaberry, actual defensor del Pueblo adjunto, y del inmigrante alemán Andreas Pfeiffer, poblador de Cordillera, quienes secundaron su proyecto de instalar una planta recicladora para producir energía, en un terreno de Emboscada, justamente en la misma región actualmente bajo la lupa por la desaparición de Juliette, vinculado a su ex socio Oberüber.

En el proyecto, que finalmente no se llevó a cabo, Fitzek menciona al científico alemán Dieter Peter Petry, inventor de una tecnología denominada Reactor de Materia Orgánica (RMO), a quien presenta además como miembro de la Neudeutschland o Nueva Alemania, como se conoce a su reinado ilegal.

En los reportes, Fitzek menciona que estuvo en Paraguay en marzo de 2012, en junio de 2012 y en noviembre de 2013. Posteriormente, en 2014 fue detenido en Alemania y exhibió un registro de conductor adquirido en Paraguay, que según la justicia alemana era un documento falso.

El único medio que lo reportó en nuestro país fue el semanario en alemán Wochenblatt, en su edición del 25 de febrero de 2016. “La policía lo sorprendió conduciendo dos veces sin licencia en 2014. En la segunda reunión, mostró a los funcionarios la licencia de conducir paraguaya, que aparentemente fue confiscada”, destacó.

Referentes de la comunidad alemana en Paraguay sostienen que Oberüber continuó sosteniendo sus ideas políticas de extrema derecha entre inmigrantes europeos, con quienes se vinculó en relaciones comerciales y desde su proyecto inmobiliario de Monte Pacará, Emboscada, muy promocionado en el sitio web Paraguaypionnere.com, en idioma alemán, para atraer a inversionistas europeos, pero que al parecer por el momento ha sido dado de baja en la web.

Desde hace unos días, el sitio Paraguaypionnere.com no muestra ningún contenido y aparece con un cartel en alemán que explica que el mismo “está en mantenimiento”. También la cuenta “Paraguay-Pioniere” en YouTube, donde estaba alojado el material promocional del emprendimiento, ha sido vaciado de todo contenido.

Los referentes de la comunidad alemana en Paraguay que nos han proveído valiosos datos no descartan que exista relación con la hasta ahora inexplicable desaparición de la niña Juliette.
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(Publicado en el diario Última Hora de Asunción, edición del miércoles 27 de mayo de 2020. Esta versión en el blog tiene los agregados de más datos y fotos)


Leer la nota anterior: 


Reiner Oberüber, padrastro de Juliette y Peter Fitsek, haciendo campaña por la ultraderecha en Alemania
Peter Fitzek con el ministro de la Corte César Garay Zuccolillo y otras personas.
Peter Fitzek ingresando al edificio del Cabildo (Congreso), en Asunción, Paraguay.
El sitio web "Paraguay-Pionere,com", que promocionaba el emprendimiento inmobiliario de Monte Pacará, en Emboscada, en idioma alemán, ha sido desactivado en Internet. 
El "Rey" Peter Fitsek junto con Pompeyo Lugo y el actual defensor del pueblo adjunto, Carlos Vera Bordaberry.

Peter Fitzek, el autoproclamado "Rey de Alemania", con el entonces presidente de Diputados, Víctor Bogado.

lunes, 25 de mayo de 2020

El Rey de Alemania que tenía un falso documento paraguayo



Peter Fitzek, de grupos de extrema derecha a los que se vincula al padrastro de Juliette, estuvo en Paraguay y se entrevistó con autoridades. Pretendía instalar una fábrica de reciclados.


Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

La búsqueda de pistas sobre la desaparición de la niña Juliette permiten hallar singulares historias, como la de un pintoresco personaje de la extrema derecha, Peter Fitzek, autoproclamado Rey de Alemania, quien estuvo casi desapercibido en Paraguay en 2012, se entrevistó con autoridades nacionales, propuso invertir en una fábrica de reciclados en Emboscada y adquirió un registro de conducir falso.

Al verificar los antecedentes de Reiner Helmut Oberüber, el padrastro de Juliette, actualmente imputado por la desaparición de la niña, resalta que en 2014 el mismo fue desvinculado de la Sociedad Alemana de Asesoramiento sobre Políticas (Degepol) por pertenecer a la organización de extrema derecha Ciudadanos del Reich (Reichsbürgerbewegung) que rechaza la legitimidad del Estado moderno alemán y reivindica al Reino de Prusia de antes de la Primera Guerra Mundial.

Este Reich tiene a su propio rey autoproclamado, el activista político alemán Peter Fitsek, quien habría conocido a Reiner en su país, y con quien se habría reencontrado en Paraguay con proyectos de negocios inmobiliarios para atraer a europeos.

VÍNCULOS. En el foro del periódico digital paraguayo en alemán Wochenblatt, el usuario Wolfang destaca que Peter Fitsek, “colega de (Reiner) Oberüber” estuvo en Paraguay en “una visita de Estado, queriendo establecer un nuevo reino”.

El diario digital San Lorenzo PY, en una publicación del 29 de junio de 2012 registra que Peter Fitsek, acompañado de Carlos Vera Bordaberry, Andreas Pfeiffer y Martin Schulz, mantuvo una entrevista con el entonces presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Bogado, a quien le presentaron “una propuesta que guarda relación con labores que desarrollan desde sus empresas en Alemania, basadas en el aprovechamiento de la basura para la generación de energía y otros productos aprovechables”.

La información agrega que “ya cuentan con un predio en la ciudad de Emboscada, en donde prevén instalar las obras tecnológicas que permitan cumplir con los objetivos trazados”. ¿Sería acaso en Monte Pacará, en Emboscada, donde Reiner Oberüber busca desarrollar un proyecto inmobiliario para extranjeros, de donde presumiblemente desapareció la niña Juliette?

NEONAZISMO. Sitios digitales de Alemania destacan la actividad política de Oberüber y Fitsek en la organización Ciudadanos del Reich, a la que analistas políticos consideran una vertiente del neonazismo.

Fitsek instauró en 2011 su reino en una propiedad de 9 hectáreas en Wittenberg, al sur de Berlín, llamado NeuDeutschland (Nueva Alemania), con unos 4.500 miembros, instaurando su propia moneda, un banco y seguridad social.

En 2017 el Rey fue condenado a tres años y medio de cárcel por negocios bancarios ilícitos. En 2014 fue detenido por conducir su automóvil sin licencia legal. En la ocasión mostró un registro de conductor de su reinado y otro del Paraguay que, según declaró, lo compró en Asunción.

El periódico alemán Welt reporta la crónica de su comparecencia ante el juez: “El ‘rey’ finalmente saca una licencia de su bolsillo… que afirma haber adquirido en Paraguay y que el experto ya había identificado como una falsificación total”.

UN REY EN PAPUAGUAY. En el blog Sonnenstaatland (Estado del Sol), Peter Fitzek publica un reporte en tono de broma acerca de su viaje a Papuaguay (como llama al Paraguay), con una foto frente al Palacio de los López.

Describe en alemán que visitó el país del 3 al 13 de noviembre de 2013 y compró la licencia de conducir por 50 ocken (moneda de su reino) en una tienda. Dice que aprendió a hacer ladrillos con bosta de cabras en una olería. Habla del proyecto de producir 40 millones de ladrillos por día en nuestro país.

Entre las fotos hay una en donde él aparece con su corona dibujada, saludando al actual ministro de Obras Públicas (entonces senador) Arnoldo Wiens, a quien le dibuja un casco de Vikingo.

La disparatada crónica del pretendido Rey alemán en tierras guaraníes podría tener relación con los intentos de negocios de tierras y supuestas inversiones, combinadas con operaciones políticas de extrema derecha, que se van configurando en torno al caso de la desaparición de la niña Juliette.
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(Publicado en el diario Última Hora de Asunción, edición del domingo 24 de mayo de 2020) 
Foto del “rey” alemán con el “vikingo” Wiens, actual ministro de Obras.
Rey en joda. En un blog, Peter Fitsek cuenta su visita al Paraguay o “Papuaguay”
Cuento de hadas. El día en que Fitsek juró como rey del supuestamente antiguo Reich.
El “rey” Fitsek en entrevista con Víctor Bogado, entonces presidente de Diputados, para una inversión en Emboscada.





martes, 20 de agosto de 2019

¡Chake los terroristas...!



El reciente decreto del Gobierno paraguayo en el que reconoce a Isis y a Al Qaeda como “organización terrorista global” y a Hamas y Hezbolá como “organización terrorista internacional”, además de convalidar el libreto que viene repitiendo el Informe anual del Departamento de Estado de los Estados Unidos desde hace más de una década, sosteniendo que existirían bases de algunas de estas organizaciones infiltradas en el seno de las comunidades árabes migrantes en la Triple Frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina (sin que se haya exhibido hasta ahora pruebas convincentes, más que algún envío de remesas de dinero), es una evidente concesión por parte del presidente Mario Abdo Benítez a su actual nuevo protector, el expresidente Horacio Cartes, para favorecer a sus relaciones políticas y comerciales con el Estado de Israel.
Se produce de este modo el inicio de un brusco viraje en la política exterior del actual Gobierno, que había empezado anulando la mudanza de la embajada paraguaya de Tel Aviv a Jesuralén, dispuesta por Cartes en sus últimos meses de Gobierno (con clara intromisión paraguaya en el conflicto palestino-israelí), que había provocado el enojo y el retiro de la Embajada de Israel en Asunción, y había abierto nuevas relaciones diplomáticas con países del mundo árabe.
Acerca de este tema, habíamos escrito en setiembre de 2018 el artículo “Adiós, Israel; hola Palestina” en Última Hora. (Lo puedes leer aquí). 
Más allá de la percepción que cada uno tenga acerca de cuál de las medidas (la de Cartes primero, la de Marito después, la de Marito ahora) sea la más correcta para el país, lo que ahora queda en evidencia es que Cartes ya ha empezado a cobrar por su actual apoyo a Marito para salvarlo del juicio político, lo cual demuestra que el argumento de que ese generoso apoyo a su hasta hace poco principal adversario político es solo "por la patria" y a cambio de nada... es una soberana mentira.
La comprensión de los conflictos en el Medio Oriente resulta compleja para quienes manejamos distintas percepciones políticas, culturales y religiosas desde la distancia. Algunas de las organizaciones de violencia armada que actores políticos gobernantes de Estados Unidos e Israel consideran abiertamente como organizaciones terroristas, son vistas sin embargo por ciudadanos palestinos –el caso de Hamas- y libaneses –el caso de Hizbolá-, como movimientos armados de resistencia ante lo que consideran una invasión de sus antiguos territorios, y desde ese punto de vista, muchas familias islámicas migrantes consideran incluso un “deber patriótico” contribuir a estas causas, enviando remesas de dinero. Ignorar este sentimiento que anida en algunos miembros de las colectividades árabes establecidas en la zona de la Triple Frontera es ver solo una parte del problema, principalmente cuando se ignoran enormes operaciones de tráfico ilegal (narcotráfico, tráfico de armas, tráfico de personas, mega-lavado de dinero, contrabando de cigarrillos y productos electrónicos) por parte del crimen organizado transfronterizo que tienen consecuencias mucho más directas en la realidad social, política y económica de nuestros países.
Probablemente en los próximos meses veremos que todos los avances de contactos con países del mundo árabe que había iniciado el entonces canciller Luis Castiglioni, van a empezar a cortarse nuevamente y se reanudarán los lazos con Israel. Son opciones diplomáticas, solo que los referentes del actual Gobierno tendrán que asumirlos, con sus inevitables consecuencias. Esperemos que una de ellas no sea el aumento de la estigmatización y criminalización de las comunidades islámicas migrantes que habitan en el Este del país, mientras no existan pruebas concretas de que hayan cometido algún delito.

P.D.: El abogado José Alejandro Sánchez agrega: “La Organización de Naciones Unidas ubica al movimiento palestino Hamas como Parte Beligerante en un conflicto colonial (Resolución Consejo de Seguridad 2334/2016) Es un estatus legal internacional, no mi opinión. En cuanto a Hezbolá, este partido político armado del Líbano representa actualmente al 55% del parlamento libanés (en su alianza con los cristianos católicos maronitas) Ambos movimientos políticos armados son aliados tanto de Turquía como de Siria e Irán, así que en este punto puede haber consecuencias económicas para el recientemente abierto mercado turco a la carne paraguaya”.




martes, 14 de marzo de 2017

¿Amor por los animales o xenofobia…?




Ya había ocurrido algo similar en la noche del domingo 10 de junio de 2012, cuando varias personas que se presentaban como miembros de un grupo dedicado al rescate de animales en situación de riesgo, atropellaron el domicilio de Hoon Ki Baek, un ciudadano migrante de origen coreano, dueño de una despensa sobre la calle Herminio Giménez, casi Irrazábal, en la zona del Mercado 4, en un violento, arbitrario e ilegal “operativo” para rescatar a tres perros que estaban en el patio, acusando que el comerciante los tenía cautivos, con la intención de “faenarlos para luego comerlos”.
Aquel fue un espectáculo bochornoso, en que los “rescatistas de animales”, con mucha pasión y adrenalina encima, presentaron primero una denuncia en la Comisaría 3ª Metropolitana, exigiendo que los policías vayan a allanar el local del coreano y liberar a los perros.
Cuando los agentes les explicaron que no podían actuar en una propiedad privada sin una orden judicial, los “rescatistas” decidieron actuar por su propia cuenta y acompañados por algunos periodistas que cubren los sucesos policiales nocturnos, llegaron hasta la casa del coreano, exigieron a gritos que se abra la puerta, y al no obtener respuestas de los dueños de la casa, tumbaron a golpes uno de los portones e ingresaron al patio, donde estaban tres perros atados, a quienes procedieron a liberar.
Las cámaras de televisión registraron las airadas acusaciones de una chica, llamada Anahí, que encaraba al hijo del dueño, reprochándole: “¡Comés perro, hijo de puta! ¡Sos una mierda de persona, andá a tu país a comer perro! ¡A tu papá hay que ponerle encadenado en el piso durante cuatro días, sin agua y sin comida!”. Y la mayoría de las personas que se habían unido al grupo repetían con tono acusatorio: “¡Coreanos de mierda…!”.
Tras el incidente, divulgado ampliamente por la prensa, hubo intervención fiscal y policial, incuso intervención diplomática. Hubo lo que no había habido hasta entonces: oportunidad de diálogo. Y entonces se aclararon muchas cosas: los tres perros eran mascotas de la familia coreana desde hacía tiempo y nunca habían estado contemplados en ninguna hipotética dieta gastronómica.
Simplemente alguien los había visto atados en el patio, había visto a los coreanos, se había acordado de la leyenda urbana “los coreanos comen perros” y había hecho sus propias suposiciones.
Sung Baek, la nieta del dueño, ella de nacionalidad paraguaya aunque de ascendencia oriental, explicó: “Hay muchos prejuicios acerca de que los coreanos comen perros. Eso ocurría durante la guerra en Corea, por la precariedad, pero ya no es así, y menos en Paraguay. Estos animales eran mascotas que estaban bajo cuidado, y esta gente entró a atropellar nuestra propiedad…”.
Elena Gómez, una de las vecinas que había apoyado al grupo rescatista, se acercó a pedir disculpas a la familia coreana. “Nos movilizamos por una denuncia, fue una denuncia que no estaba sustentada en nada. Nos dijeron que había pruebas, pero nunca nos las presentaron y sucedió el hecho lamentable”, explicó la mujer.
La fiscala Sonia Mora acabó imputando por “perturbación de la paz pública y hurto agravado” a cuatro de los integrantes del grupo rescatista de animales y los perros “rescatados” tuvieron que ser devueltos a sus dueños.


LA HISTORIA SE REPITE…

Aquel suceso de hace cinco años quedó como un lamentable episodio de xenofobia contra una comunidad oriental asentada desde hace varios años en el Paraguay, con hijos y nietos paraguayos, pero que se siguen sintiendo discriminados por algunos habitantes del país que los acogió generosamente, quizás solo por tener rasgos, piel, idioma y cultura diferentes.
Pero como en el Paraguay nos cuesta mucho aprender de nuestros propios errores, o nos cuesta vencer nuestros prejuicios, en estos días ha vuelto a ocurrir algo muy parecido.
Esta vez, incluso, han sido algunos concejales municipales de Asunción, de quienes uno espera un mínimo de seriedad, quienes rápida e irresponsablemente dieron alas a una supuesta denuncia de un grupo de rescate denominado “Narices Frías”, que según afirmaban, habrían rescatado a un perro que estaba a punto de ser echado a una olla de agua hirviendo, para ser cocinado en un exclusivo restaurante chino del coqueto barrio Villa Morra.
No había más pruebas que una foto del perro atado y sentado, que supuestamente había sido “pelado”, pero a los concejales José Alvarenga y Rodrigo Buongermini les bastó para anunciar que iban a presentar una minuta “para fiscalizar y verificar todos los restaurantes de gastronomía oriental”.
¿De pronto, todos los restaurantes orientales se han vuelto “sospechosos” de cocinar perros…?
¿Qué atribuciones puede tener la Junta Municipal de Asunción para iniciar una especie de “cacería de brujas” contra locales gastronómicos orientales, cuando no controlan tantos puestos de comida paraguaya insalubre, tantos edificios que siguen sin sistemas de prevención de incendios, tantas carencias mucho más graves…?
Lamentablemente, también varios medios de comunicación publicaron la noticia, tomando como base y principal fuente a la versión de los concejales, sin confirmar si la información era real, dando por hecho que el perro iba a ser comido y servido en el restaurante…
Sin embargo, una foto difundida en Facebook por el dueño del perro demostró que el mismo ya estaba “pelado” desde mucho antes, y que solo se había extraviado.
Ahora la mujer que realmente encontró al perro, llamado Rubio, asegura que este no fué rescatado de ningún restaurant, sino de la vía pública, y que tras contactar con gente de la organización "Narices Frías", por estar el animal rapado, surgió la versión de que los perros son preparados así por los orientales para ser cocinados: (Léanlo aquí
Es decir, nuevamente fue solo una especulación. No un hecho comprobado.
Esta nueva versión hace que se considere aún mucho más irresponsables las intervenciones de los concejales municipales, difundidas por los medios de comunicación, ya que al asumir que lo que simplemente se presumía o se especulaba, era real, despertó toda una corriente de discriminación, prejuicios y xenofobia.
Ante las muchas versiones que corrían, el conocido y concurrido restaurante especializado en comida china Shangri-la emitió un comunicado, negando absolutamente la versión.
“Respetamos la cultura paraguaya de la cual somos parte y repudiamos cualquier tipo de maltrato animal. Lamentamos estas falsas acusaciones que denotan xenofobia, que no se compadece con la cultura paraguaya de hospitalidad y solidaridad”, sostiene la versión del directorio del local gastronómico.
Y así acaba otro bochornoso caso que denota una lamentable actitud de xenofobia… que debe mover a reflexión a mucha gente: incluyendo directamente a varios medios y periodistas.

¿Será que esta vez aprenderemos la lección…?


sábado, 4 de febrero de 2017

Paraguay, el paraíso perdido



Por Andrés Colmán Gutiérrez

“…ese Paraguay que el diccionario Larousse, de acuerdo con Le Bottín, califica de Paraíso Terrestre, pero bien sé que no he terminado de buscarlo, que lo buscaré siempre, que buscaré siempre esa ruta perdida, borrada de la memoria de los hombres”.

Esto escribía el novelista francés Georges Bernanos, en un artículo aparecido en la revista Sur, en Buenos Aires, en 1938.
Augusto Roa Bastos asegura que el autor de Los grandes cementerios bajo la luna, quien vivió un tiempo en Brasil, estuvo en el Paraguay buscando su propia “ruta perdida”, “borrada de la memoria de los hombres”.
Otras grandes figuras de la historia o de la intelectualidad universal también anduvieron por el Paraguay buscando su propia Isla de la Utopía: Aimé Bonpland, José Gervasio Artigas, Rafael Barrett, Viriato Díaz Pérez, Guido Boggiani, Josefina Plá, Branislava Susnik…
Pero las experiencias más fascinantes fueron las de grupos humanos que se embarcaron en verdadera odiseas, soñando con encontrar en este rincón del corazón sudamericano su aldea utópica, su paraíso terrenal.

***

Existen sobre todo dos experiencias históricas que se desarrollaron casi en la misma época, al final de la Guerra de la Triple Alianza, marcada por utopías de signos ideológicos muy distintos, pero con características muy similares y con parecidos resultados.

** La primera experiencia utópica es la de Nueva Germania, en el actual Departamento de San Pedro, hasta donde llegó en agosto de 1887 una expedición de unas 15 familias alemanas, lideradas por el docente y escritor antisemita Bernhard Förster, junto con su esposa Elisabeth Förster-Nietzsche, hermana del gran filósofo alemán Friedrich Wilhelm Nietzsche. El sueño de la pareja era crear la primera comunidad puramente aria fuera de Alemania, no contaminada por la influencia judía, para demostrar la supremacía blanca, un proyecto considerado pre-nazi, que se anticipaba a los del propio Adolf Hitler.
La experiencia no pudo cuajar, por varias razones: la dureza de la naturaleza que encontraron, los rigores del clima, la resistencia de la mayoría de los demás colonos a cumplir las prohibiciones de Förster de integrarse con los nativos, el despotismo del principal líder… Elizabeth regresó a Alemania y Bernhard acabó suicidándose en San Bernardino. Los demás colonos acabaron integrándose con los paraguayos…

** La segunda experiencia utópica es la de Nueva Australia, en la zona de la actual Nueva Londres, muy cerca de Coronel Oviedo, Departamento de Caaguazú, hasta donde llegó en octubre de 1893 (apenas 6 años después de la llegada de los alemanes a Nueva Germania), una expedición de 220 australianos y algunos británicos, liderados por el periodista y dirigente laborista William Lane, que viajaron hasta Montevideo en el buque Royal Tar, de donde siguieron por otros medios hasta el Paraguay. El sueño de Lane y sus seguidores era crear la primera comunidad puramente socialista en América Latina, una sociedad igualitaria de propiedad en común.
La experiencia no pudo cuajar, por varias razones: la dureza de la naturaleza que encontraron, los rigores del clima, la resistencia de la mayoría de los demás colonos a cumplir las prohibiciones de Lane de integrarse con los nativos, el despotismo del principal líder… Finalmente, tras varios conflictos, Lane y un grupo de 64 personas se separaron y formaron otra comunidad, Colonia Cosme, en Caazapá. En el segundo grupo de pioneros que llegó a Cosme estaba la poetisa Mary Cameron, quien se casó en Paraguay con unos de los colonos, de apellido Gilmore, y tras regresar a Australia se volvió una de las mayores escritoras de dicha nación, toda una celebridad conocida como Dame Mary Gilmore, cuyo rostro está estampado por los billetes de diez dólares australianos. De los descendientes de ese grupo inmigrante surgieron grandes intelectuales paraguayos, como el antropólogo León Cadogan y el escritor de cómics Robin Wood.

Entrada a Nueva Australia, en el distrito de Nueva Londres, Caaguazú.

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En estos días, aprovechando nuestras vacaciones en el diario, estuvimos recorriendo de nuevo lo que quedó de aquellos proyectos utópicos (tan diferentes, pero tan iguales) en Nueva Germania y en las actuales Nueva Australia/Nueva Londres, recabando datos para un proyecto periodístico en libro que se titulará Los perseguidores del Paraíso, que además unirá en un mismo hilo conductor el mito guaraní de la búsqueda del Yvy Maraney (la Tierra sin Mal), el proyecto del entonces agitador social y botánico suizo Moisés Santiago Bertoni, junto a su propia familia y otras 40 familias de agricultores suizos, que el 3 de marzo de 1884 (antes que los alemanes y australianos) se embarcaron en el vapor “Nord América”, impulsado por dos de los mayores pensadores del socialismo anarquista, Elisée Reclús y Piotr Kropotkin, para establecer la primera colonia anarquista en América Latina, en unas tierras obtenidas en Santa Ana, en la actual pronvicia de Misiones Argentina.
La dureza de la naturaleza, los rigores del clima y el continuo ataque de bandoleros frustraron también ese proyecto y Bertoni se quedó solo con su familia, se refugió en Paraguay y acabó transformando su utopía en una gesta científica y familiar en la Colonia Guillermo Tell, en la actual Puerto Bertoni, a orillas del río Paraná, al sur de Ciudad del Este.

***

También incluiremos la odisea de los colonos menonitas que llegaron como refugiados al Paraguay en 1927, tras huir del régimen soviético y se establecieron en el entonces inhóspito Chaco Central, donde establecieron una verdadera isla utópica, con sistemas de trabajo, producción y convivencia basados en sus ideas religiosas, que durante varias décadas permanecieron cerradas al resto del país. Aunque actualmente se han integrado mucho más, han perdido parte de su esencia utópica, pero han logrado un gran potencial económico y productivo.

***

Finalmente, en un plano más cercano en la historia, contaremos la historia de la colonia San Isidro de Jejuí, fundada bajo inspiración de las Ligas Agrarias Cristianas, en los años 70, en plena época de la dictadura stronista. La comunidad tenía el proyecto utópico de “vivir como hermanos” y producir en común, compartir la propiedad colectiva de la tierra y poner en práctica la caridad cristiana, en la línea de la Teología de la Liberación y de las Comunidades Eclesiales de Base (CEBs). Fue asaltada por un escuadrón militar el 8 de febrero de 1975, los pobladores fueron apresados y torturados, y las tierras entregadas a un primo del dictador. Cuatro décadas después, los propietarios recuperaron su tierra y retomaron el truncado proyecto social.

***

Primeros colonos en Nueva Germania.
La idea de este libro en gestación es establecer un contraste entre lo que fue y lo que es.
Buscar qué quedó de todo aquello, ¿qué ha muerto y qué permanece vivo en la memoria de quienes descienden de los protagonistas?
De alguna manera quizás podamos descubrir o demostrar juntos que las utopías pueden ser también de distintos colores y pensamientos: pre-nazis, socialistas, anarquistas, protestantes, cristianas, políticas, religiosas… pero siempre resultan movilizadoras.
Las utopías pueden estar equivocadas, pueden fracasar, pueden transformarse por el contraste entre teoría y realidad, pueden reinventarse… pero siempre son necesarias, y son las que nos construyen y sostienen a lo largo del tiempo, de la geografía y de la historia.
Y este Paraguay nuestro, aún con todos los signos del infortunio y la desesperanza, ha sido y sigue siendo un territorio fértil para la construcción de las muchas “Islas de la Utopía”, a través de esa “ruta perdida”, “borrada de la memoria de los hombres”, que decía Bernanos, pero que sin embargo sigue aquí… aún en estos tiempos que parecen tan confusos o retardatarios.
Así que… Los perseguidores del Paraíso estará muy pronto con ustedes, también acompañado con algunos documentales en video que Desireé Esquivel me está ayudando a componer.

¡Nos vemos…!

miércoles, 16 de marzo de 2016

Un comisario analfabeto inició la represión contra colonos de Fram

Foto de la época del almacén de la familia Semeniuk, pioneros víctima de la represión.
El 14 de marzo de 1955, el comisario Abraham Benítez se alarmó porque inmigrantes eslavos de Fram entonaban el himno paraguayo con el himno ruso. Inició así la primera gran represión stronista contra unos 400 colonos, acusados de ser "espías soviéticos comunistas", con un violento ataque militar al poblado, episodio que se mantuvo en silencio durante décadas. Entre las "peligrosas evidencias de subversión" figuraba la novela "La madre", del escritor Máximo Gorki, en ruso.

#CrónicasDeLaMemoria


Por Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman


En la noche del sábado 14 de marzo de 1955, los pobladores pioneros de la colonia Fram, en Itapúa, se aprestaban a disfrutar de una "vestavka" (fiesta comunitaria) en el Club de los Inmigrantes, sobre la entonces única calle principal, réplica de las típicas calles de aldeas de Ucrania.
Se cumplían 6 meses de que el general Alfredo Stroessner había asumido por primera vez la presidencia de la República (el 15 de agosto de 1954) tras unas elecciones sin oposición y todo presagiaba un clima tranquilo, ya que muchos de los colonos inmigrantes apoyaban al nuevo mandatario, a quien reconocían como uno de los suyos, por provenir de una familia de inmigrantes alemanes que se había radicado también en Itapúa.
"El salón estaba listo. Las paredes pintadas y decoradas con palmeras, cortinas de frente con colores azul y amarillo, y los bancos y sillas esperaban que fuera las 20 horas para abrir la función. En un rincón estaba el bar, con algunas botellas de caña, vino y cerveza, que serían vendidos durante la fiesta", describe el sociólogo e historiador Roberto Zub Kuryolowick, también descendiente de una de las familias migrantes de origen ucraniano, quien investigó a fondo el episodio de la represión y lo relata en su libro Ataque a Fram: Los colonos eslavos en el Paraguay durante la Guerra Fría.
Pero había cierta tensión entre los inmigrantes, producido por los ecos políticos que llegaban desde el exterior sobre la llamada Guerra Fría, que enfrentaban a los países socialistas o comunistas (especialmente la Unión Soviética) con países capitalistas (especialmente Estados Unidos).
Desde hacía algunas semanas, varios colonos sentían que el comisario de Policía destacado en la comunidad, Abraham Benítez, los mantenía bajo vigilancia y que sus cartas y encomiendas que llegaban desde Europa eran previamente abiertas y revisadas en la pequeña oficina local del correo.
La noche de la fiesta, el 14 de marzo, el comisario Benítez se hizo presente en el local del Club de Inmigrantes, vigilando atentamente todo lo que sucedía, y ya le llamó la atención que junto a la bandera paraguaya había una bandera soviética, con los símbolos de la hoz y el martillo.
"El comisario era famoso porque no sabía leer ni escribir y cuando alguien necesitaba un permiso para vender una vaca o hacer un baile, su esposa escribía una esquela", relata Roberto Zub.
Mijal, uno de los dirigentes de la comunidad, quien inició la velada presentando a los músicos y luego invitó a ponerse de pie para entonar el himno nacional paraguayo. A continuación, los colonos entonaron el himno ruso, lo cual despertó aún más la alarma del comisario Benítez, ya que para él se trataba de "un himno comunista".
A continuación, Mijail pronunció un discurso. "Era difícil entenderlo. Tartamudeaba con el idioma español, pero siguió hablando para que el comisario entendiera. Lo medular lo dijo en ucraniano, haciendo un llamado a ser patriotas, a no olvidar sus raíces, su idioma y aprovechar la primavera política que eran las libertades que ofreció el Paraguay, para mantenerse unidos", narra Zub.
Luego hubo música, con dos violines, una mandolina, un bajo y una trompeta ejecutada por colonos aficionados. Una sinfonía de Chaikovski, luego la obertura de Romeo y Julieta y música folklórica ucraniana. Parejas de jóvenes inmigrantes iniciaron el baile.
"La velada tomó fuerza y subió los ánimos, hasta del comisario, que pese a su analfabetismo, estaba extasiado al ver las danzas y no dejó de aplaudir. Era su primera experiencia con los colonos eslavos y la primera vez que veía danzar a jóvenes al son de esos extraños instrumentos", destaca Zub.

Tras la fiesta, los primeros apresamientos

Al día siguiente, domingo 15 de marzo, la colonia Fram amaneció con un aire relativamente tranquilo.
Tras la misa en la iglesia local, algunos colonos pasaron por la oficina del correo a retirar sus cartas y encomiendas.
Muchos de ellos recibían una revista editada en idioma ruso, Novedades de la Unión Soviética, que les llegaba desde la embajada soviética en Buenos Aires, tras haberse suscrito por interés de conocer noticias de sus países de origen. Al salir del correo se encontraron con el comisario Abraham Benítez y un par de soldados armados con fusiles, que les pedía revisar las cartas y encomiendas.
Como el comisario no sabía leer, le pedía a uno de los soldados que le diga en qué idioma estaban escritas las cartas y las revistas. Cuando el soldado le dijo "está en ruso", el comisario encaró a su portador, un colono llamado Ananii, y le dijo: "¡Usted está detenido!".
Otros cuatro colonos, Teofán, Stepan, Constantin y Eugenii, también sorprendidos con las revistas rusas en su poder, acabaron igualmente detenidos y fueron llevados hasta un galpón que hacía las veces de cárcel de la Comisaría local.
"Los cinco primeros colonos que fueron encarcelados eran custodiados por soldados jóvenes, que hacían su servicio militar obligatorio y eran hijos de colonos polacos", señala Roberto Zub. Al poco rato, los familiares de los detenidos y muchos pobladores solidarios se juntaron frente al sitio donde estaban presos los cinco y empezaron a exigir su liberación, ya que no habían cometido ningún delito.
Desde el Gobierno empezó a presentarse el caso como "una intensa agitación" movida por "colonos comunistas", según publicó posteriormente el diario Patria, vocero del Partido Colorado. El tumulto convocó a unas 400 personas, según el periódico oficialista.
"Se intentó atropellar la alcaldía local, imponiendo la libertad de los detenidos... Esto molestó a la autoridad, hecho que se hizo saber al delegado de Gobierno de Itapúa, Ángel Zarza, quien al día siguiente intervino con la fuerza militar", destaca el diario Patria.
Roberto Zub enfatiza en que "de un sencillo incidente con las revistas soviéticas se crearon las condiciones para la intervención del ejército, la represión y el ataque armado a las y los colonos. La del sábado 14 de marzo fue también la última velada y la última fiesta, ya que todas las actividades grupales fueron prohibidas debido al Estado de Sitio que se promulgó reiteradamente y que duró más de 35 años. Así se desató una persecución que desmovilizó el arte, la cultura y la expresión teatral de los colonos, silenciándolos, haciéndolos sumisos y obedientes al régimen, internalizando el miedo de tal modo que aún en democracia no pudo ser superado".
La ficha policial de Vladimiro Kucher, uno de los colonos detenidos.

El aporte de una laboriosa inmigración europea

A partir de 1880, los gobiernos paraguayos se habían abierto al ingreso de la inmigración extranjera y cerca de unos 20.000 eslavos (checos, eslovacos, ucranianos, rusos blancos y polacos) fueron llegando al país, especialmente a principios del siglo XX, creando colonias agrícolas en la región de Itapúa.
Roberto Zub Kurylowicz es hijo de Máximo Zub, ucraniano, y Bárbara Kurylowicz, bielorusa. Sus padres llegaron al país en 1930. Roberto nació en Carmen del Paraná, en enero de 1952. Su primera lengua fue la rusa y ya en edad escolar aprendió el castellano.
Tras haber vivido y trabajado varios años en Nicaragua, Roberto se estableció en Encarnación, donde dirige un centro de investigación sociológica y se dedica al cultivo y la producción de arroz. Es uno de los intelectuales que más han trabajado el tema de la migración europea al Paraguay y se dispuso a rescatar la historia de la infame represión stronista contra los colonos de Fram, cuyos efectos sufrió en la familia, siendo aún muy niño.
"Esta terrible situación permaneció injustamente silenciada por varias décadas. La propia Comisión de Verdad y Justicia, que rescató los crímenes de la dictadura stronista, no tuvo en cuenta el ataque a Fram desde el principio, cuando en realidad fue el primer gran hecho represivo del Gobierno de Stroessner, cometido a apenas 6 meses de haberse instaurado", destaca.
El investigador apunta que los colonos pioneros de Fram eran polacos, bielorrusos o ucranianos, sin embargo, para la fanática ignorancia anticomunista de muchos miembros del régimen stronista, como el analfabeto comisario Abraham Benitez, todos eran simplemente "rusos", por lo tanto "comunistas", hecho que "denotaba una peligrosa, deliberada y perversa connotación política".
Asegura que entre los colonos sí existía un pequeño núcleo de simpatizantes del gobierno soviético, cuya expresión mayor se daba en los clubes, por medio del arte, la música y el teatro.
"Estos, más que militantes o dirigentes contrarios al régimen de Stroessner, eran colonos fanatizados por la propaganda que recibían de sus países. Los periódicos que recibían expresaban los logros científicos, sociales, industriales, económicos y, sobre todo, estaban extasiados con la carrera espacial que logró la URSS con su modelo económico y social. Sin embargo, el simple reconocimiento del desarrollo de la URSS creó confusión e hizo que fueran catalogados de comunistas y, como tales, perseguidos, discriminados y con las libertades restringidas", señala.

Así informaba el diario El País, en manos stronistas, sobre la represión en Fram.
El ataque militar a Fram

En la mañana del lunes 16 de marzo de 1955, mientras los cinco colonos detenidos por recibir revistas en idioma ruso seguían detenidos, el resto de los pobladores se aprestaba a iniciar una ardua jornada laboral, ya que se encontraban en plena zafra de algodón. "La penumbra aún estaba en el horizonte cuando repentinamente se oyó una serie de ráfagas de fusiles automáticos, seguidas de gritos: '¡Ataquen! ¡Ataquen! ¡Ataquen a esos perros comunistas!", relata Roberto Zub. Se iniciaba el ataque combinado de fuerzas de la Marina y la Policía.
"Por la única calle del pueblo marchaban más de 70 militares fuertemente armados, seguidos de cuatro camiones de color verde olivo", agrega Zub. Un comandante de apellido Narváez era el que dirigía la operación, con la colaboración del comisario Benítez. Bajo sus indicaciones, las tropas iban ingresando a las casas particulares, a los boliches y a los almacenes, procediendo a revisar todo.
Así lo relata Zub: "El primer boliche al que llegaron fue el de Jaritón Panaciuk. Golpearon la puerta, esperaron unos segundos y cuando iban a usar la violencia para romper la puerta, el dueño, asustado, les abrió. '¡Sos un gringo comunista de mierda, un bolchevique que quiere disfrazarse de colono!' le gritó Narváez, mientras diez marinos apuntaron las armas y con gritos y violencia imponían terror. Estaban dispuestos a todo, aún a matar".
El relato de lo ocurrido sigue, con igual dramatismo: "Un soldado, con la culata de su fusil usado ya en la Guerra del Chaco, le propinó un golpe. Jaritón cayó al suelo gimiendo de dolor. Su esposa percibió la barbárica escena y quedó horrorizada. Quería salir huyendo en dirección al vecino, pero no logró más que gritar desde el patio: '¡Pomoch, pomoch, daitie pomoch! (¡Ayúdenme, ayúdenme, por favor, ayúdenme!)', cuando un soldado la detuvo. Tomándola por la cabellera, la tiró al suelo, puso la áspera bota sobre su cara y la arrastró adentro".
Mientras se procedía a la revisión de las pertenencias de la familia Panaciuk, el comandante gritó de pronto: "¡Encontramos, encontramos...! ¡Aquí está la prueba, aquí tienen. Es un libro comunista!". Se trataba de un libro escrito en idioma ruso, una edición antigua de la novela Math (Madre) del escritor Máximo Gorki, una de las grandes obras de la literatura universal, que perteneció a Simón Panaciuk, el padre de Jaritón.
Relata Roberto Zub: "Simón era un asiduo lector de novelas y quería que sus hijos, Ivan y Constantino, tuvieran la pasión de los autores y la literatura de sus ancestros. Incautaron también Ucrainskii Kalendar (Almanaque ucraniano) del año 1948, con un artículo de Lavrichenko sobre la vida en Paraguay y el libro Naródnaia Historia (Historia Universal), entre otros. El delito estaba a la vista, el comandante tenía suficientes pruebas para demostrar y acusar al colono. Lamentablemente, Jaritón no fue advertido que para emigrar al Paraguay se prohibía llevar libros y tener la habilidad de leer y escribir".

Una larga historia de miedo y de silencio

Tras la revisión de todas las casas de la colonia, los militares se llevaron detenidos a unos 100 colonos a Encarnación, bajo orden del delegado de Gobierno, José Zarza, y la intervención de agentes anticomunistas del Ministerio del Interior, entre ellos los ex militares rusos zaristas Jorge Bultlerov e Ivan Belaieff.
"Sorprendente insurrección de colonos comunistas en la zona de Itapúa", titulaba el diario Patria, vocero del Partido Colorado. Por su parte, el diario El País, dirigido por Bacón Duarte Prado y Angel Peralta Arellano, proclamaba: "¡Otra vez el chantaje comunista en acción!".
Desde entonces, los colonos de Fram se sometieron al poder dictatorial y no hubo ninguna oposición.
Sostiene Roberto Zub: "A pesar de que este hecho haya sido trágico y estremecedor para la población eslava, al parecer fue el secreto mejor guardado y jamás investigado por la historiografía nacional. Hubo silencio por más de 50 años, por el terror irracional que se impuso".

La dictadura del general Alfredo Stroessner recién comenzaba. Los colonos de Fram habían tenido una terrible muestra de todo lo que iba a significar.