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viernes, 2 de agosto de 2019

Une con flecha: Las conexiones Velázquez - Seprelad - Cartes


Tras la aparentemente diluida crisis política, existe un punto sobre el que hay que avanzar en las indagaciones: la conexión Hugo Velázquez - Seprelad – Horacio Cartes.
La ministra de la Secretaría de Prevención del Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad) hasta el miércoles 31 de julio a la mañana era María Epifanía González, madre del joven abogado José ("Joselo") Rodríguez González, el mismo que -según el expresidente de la Ande, Pedro Ferreira- operó como supuesto "asesor jurídico" del vicepresidente Hugo Velázquez para lograr que se saque del acta secreta firmado con Brasil sobre la compra de energía de Itaipú el ahora famoso Punto Seis, en contra de los intereses de Paraguay.
El padre de Joselo es Miguel Ángel Rodríguez Maidana, quien fue funcionario del Banco Nacional de Fomento hasta 2016, donde llegó a tener un cargo de gerente. Según confirmó este año a la prensa Carlos Pereira, ex titular del banco y actual ministro de la Secretaría de Técnica de Planificación de Desarrollo Económico y Social (STP), Rodríguez Maidana era gerente comercial cuando Darío Messer abrió cuentas en el BNF. Aunque el vicepresidente lo ha querido negar, hay muchas evidencias de conexiones políticas y de amistad entre su familia y la de Joselo Rodríguez. (Léanlo aquí)
Ese miércoles 31, cuando tras el reportaje de investigación publicado por el diario ABC Color estalló el escándalo que involucra a Velázquez y a Joselo, la madre del joven abogado renunció a su cargo como ministra de la Seprelad. En su lugar, el presidente Mario Abdo Benítez nombró como nuevo ministro al abogado y exfiscal Carlos Arregui, conocido por su trabajo investigativo sobre hechos de corrupción.
El nombramiento de Arregui provocó el enojo de los referentes del movimiento Honor Colorado, liderado por el expresidente Horacio Cartes y así lo hicieron saber en los medios de comunicación. ¿Por qué Cartes le tenía tanto miedo a Arregui?
A la tarde, cuando se supo que el "doleiro" y "hermano del alma" Darío Messer, principal buscado por el caso Lava Jato, había sido "coincidentemente" apresado en Brasil, el enojo creció en filas del cartismo. ¿Era una mano salvadora de Bolsonaro a Marito y a la vez un "apriete" a Cartes?
Fue en ese contexto cuando, en horas de la noche, el movimiento Honor Colorado, a través de un tuit del diputado Basilio Bachi Nuñez, anunció sorpresivamente que habían decidido apoyar la iniciativa de juicio político contra Marito y Velázquez, que hasta entonces estaba motorizado sin muchas chances por el PLRA y el Frente Guasu. La cantidad de votos que agregaba HC cambiaba drásticamente la situación y hacía que el juicio fuese una amenaza real. La suerte de Marito y Velázquez estaba sellada. (Léanlo aquí)
La noticia causó mucha sorpresa, porque Velázquez era considerado un hombre también cercano y funcional a Cartes -y eso se comprobó a la tarde, en Diputados, por la manera en que lo defendían los cartistas-. ¿Acaso había decidido Cartes sacrificar a su aliado, con tal de tumbar también a Marito? Sin embargo, el tercero en la línea de sucesión era el presidente del Congreso, el liberal disidente Blás Llano, también considerado aliado y funcional a Cartes. Sacrificaría un peón en el juego de ajedrez, pero conservaría una jugada ganadora.
Algo pasó en esa noche de intensa negociación, en que muchos no durmieron. El periodista Santiago González contó en la mañana del jueves a su colega Luis Bareiro ( y a toda la audiencia de Radio Monumental) que Carlos Arregui estaba en el set de Noticias Paraguay en la noche del miércoles, esperando ser entrevistado en el programa televisivo "Algo Anda Mal", cuando recibió una llamada telefónica y pidió disculpas para retirarse. "Me llaman urgente desde Mburuvicha Róga, están pidiendo mi cabeza", le confesó Arregui a Santi.
En la mañana del jueves, cuando ya todos esperaban que se inicie el proceso para el juicio político en la Cámara de Diputados, los legisladores cartistas dieron otra sorpresa. El presidente de Diputados, Pedro Alliana comunicó que, debido a que se había anulado el polémico acuerdo con Brasil, retiraban su apoyo al juicio político, lo cual lo volvía inviable. Varios de sus propios colegas de bancada se desayunaron con la novedad.
¿Fue la posible remoción de Carlos Arregui al frente de la Seprelad una pieza de negociación entre Marito y Cartes? La diputada liberal Celeste Amarilla cree que sí. (Léanlo aquí).
Durante gran parte del jueves, la pregunta estuvo flotando, hasta que fuentes de Palacio indicaron que Arregui sigue al frente de la Seprelad.
Esta relación de hechos introduce elementos a considerar y profundizar:
¿Era la ministra María Epifanía González una funcionaria que respondía al sector político interno del vicepresidente Velázquez? De ser así, ¿había alguna indicación para no avanzar en indagaciones sobre lavado de dinero y otras pistas que puedan ligar al expresidente con los negociados de su "hermano del alma" Darío Messer? ¿Por eso les enojó tanto que se saque a María Epifanía y se ponga en su lugar a Carlos Arregui? ¿Temen que Arregui avance en las investigaciones que su antecesora no realizó?
¿Será que Marito aceptó hacer rodar la cabeza de Arregui a cambio de la ayuda cartista para frenar el juicio político, pero al destaparse el caso en forma pública, decidió mantenerlo? ¿Hasta cuándo...? ¿Cómo influirá esto en el cartismo?
¿Qué hará Carlos Arregui desde la Seprelad ante esta situación...?
Como solemos decir.... pasen y busquen su mejor ubicación... ¡esto recién comienza! 
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Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

Joselo Rodriguez (a la derecha) con el hijo del vicepresidente Velázquez, Totelo (a laizquierda). 
El polémico decreto que nombra a Arregui en la Seprelad.



Las denuncias de Pedro Ferreira y la confirmación del propio presidente Abdo Benítez.

jueves, 19 de noviembre de 2015

El nuevo mapa político tras las elecciones municipales

Mario Ferreiro, la noche en que ganó las elecciones y se convirtió en nuevo intendente de Asunción.
Un ejercicio (algo tardío) de reflexión para tratar de entender lo que pasó en estas singulares y gratamente sorprendentes jornadas electorales.

Por Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

A las cinco en punto de la tarde de ese incierto domingo, cuando empezaban a cerrarse las mesas de votación, yo ya estaba convencido y resignado de que el zumbero intendente colorado Arnaldo Samaniego había ganado nuevamente las elecciones en Asunción, de que el derribador de techos de colegios Cárdenas ocuparía de nuevo el municipio de Lambaré, y de que gran parte de este infortunado Paraguay se iba a teñir inevitablemente de color rojo, como lo había presagiado funestamente el desbordado presidente Horacio Cartes.

-¿En serio…? ¿Todas las bocas de urnas coinciden…?
-¡Si, todas…! En algunas se han acortado las diferencias entre Arnaldo y Mario, pero en todas sigue ganando el tractor amarillo.

Auto-engañados por nuestras propias bocas de urnas, con la mayoría de mis colegas en la sala de Redacción nos preparábamos para escribir las inevitables crónicas que no hubiéramos querido, informando sobre el rekutu de varios impresentables intendentes, dispuestos a ver como se consolidaba un proyecto político de marcado tinte autoritario que pretende perpetuarse en el poder.

-Entonces, ¿no hemos aprendido nada?
-¿De nada sirvieron todas las investigaciones y denuncias periodísticas?
-Toda esa hermosa primavera estudiantil… ¿no nos contagió en nada con su valiente y crítica rebeldía?

En mi fuero interior ya estaba pensando en lo mucho que me iba a costar tener que tragarme varias de las columnas que había escrito y publicado durante las últimas semanas, en las que reflexionaba sobre “el despertar del elector”, sobre “la nueva conciencia ciudadana” y otras perlas parecidas.
Ya adivinaba las muchas burlas que me dedicarían en Twitter y en Facebook.

-¿Tanto nos equivocamos…?

Fue entonces cuando desde la página web del Tribunal Superior de Justicia Electoral y desde su eficaz aplicación para smartphones comenzaron a saltar los primeros resultados de las primeras mesas escrutadas.

-¡Ey, los perros…! ¡Aquí está ganando Mario…!
-¡Andaaa…! Seguramente son resultados parciales de alguna mesa invadida por votantes opositores. Verás que en seguida va a cambiar la tendencia.
-¡No, no cambia…! Ya son más del 30% de votos escrutados y sigue ganando Mario. ¡Y hay más de 10.000 votos de diferencia…!
-No puede ser… ¿qué carajos pasó…?

¿Qué carajos pasó…?
La pregunta seguiría resonando durante los minutos siguientes, en la medida en que los fríos números nos despertaban  de nuestro letargo de escepticismo e incredulidad.
No solo perdía Arnaldo en Asunción. También perdía Cárdenas en Lambaré. Y perdía Quintana en Fernando de la Mora. Y claro, como era previsible también caía el clan de los Gómez Verlangieri en Limpio. Los lastres colorados y liberales eran arrastrados por igual, merecidamente, por la oleada de voto castigo.
¿También Ferrer pierde en San Lorenzo?
No, no, Ferrer gana. Es que no todo puede ser maravilla.
Pero si estaba pasando también algo increíble: por primera vez estaba perdiendo el clan Núñez en Villa Hayes.
Y todavía más: el hijo de Calé Galaverna perdía en su propio feudo, en Ypacaraí.
-¿Qué carajos pasó…?

Muy entrada la noche, nos enteraríamos de otra novedad insólita: El imperio de los caudillos colorados de Itapúa también era derrocado en Encarnación, luego de 75 años de intendentes colorados ininterrumpidos, en dictadura y democracia.

-No puede ser. ¿Afara, Gneiting y Smalko pierden en su propio feudo?  
-Sí, les gana Luis Yd, candidato a intendente por una coalición ciudadana opositora, por apenas 11 votos de diferencia. Dicen que cortaron la luz en un colegio electoral e intentaron robar actas. Ahora hay un cordón humano protegiendo el local de conteo de votos.
-Y no solo eso, el vicepresidente Afara también pierde con su candidato colorado en su propio valle, María Auxiliadora, también en Itapúa. Le gana un ex intendente a quien él persiguió políticamente y le envió a la cárcel, al parecer injustamente, y a quien le hizo expulsar del Partido Colorado. El tipo se presentó otra vez a las elecciones con la chapa de otro partido, el de Desireé Masi, y ahora le ganó lejos. ¡Derrota total…!
-Un duro golpe para el proyecto de reelección o de sucesión presidencial.
-¿Vos decís…?

Esa noche del domingo, tras haber pasado por la Plaza de la Democracia, donde una multitud enfervorizada celebraba la victoria de Mario Ferreiro al son de canciones de los Beatles, empecé a escribir algunos apuntes en un bloc de la aplicación Evernote, en mi teléfono celular, y les seguí agregando notas durante los días siguientes.
¿Qué carajos pasó…? Era la pregunta que seguía repiqueteando en mi cabeza.
Desde las redes sociales, más de un lector o lectora me reclama cada tanto el “esperado análisis”.
No soy ko analista político, apenas un periodista que procura estar informado y que intenta hacer un constante análisis de reflexión, tratando de entender y ayudar a entender qué pasa.
En todos estos días leí varios análisis, desde los más interesantes hasta los más disparatados.
Así que, uno más, no creo que haga mucho daño.
Por lo tanto, aquí van mis apuntes desordenados acerca de una semana agitada pero esencial para el presente y el futuro de este calcinante territorio que casi nunca nos sorprende… aunque a veces sí.

#Viaje desde el voto comprado al voto consciente
Los resultados de las elecciones revelan que hay una positiva evolución en la conciencia del ciudadano elector.
Mucha gente ya no solo se va a votar, tradicionalmente arreada por punteros políticos a cambio de dinero, sino que ahora parece que sabe elegir, y lo hace con más conocimiento del gran poder que tiene con su voto.
Los politiqueros, tan acostumbrados a comprar y a arrear a las personas como si fueran vacas, ahora descubrieron dolorosamente que aun todo el dinero, las presiones y las amenazas, ya no son suficientes.
Cada vez son más los que en la soledad del cuarto oscuro, aunque hayan tomado tu dinero a cambio de su voto, igual te pasan la factura y votan por el que más les convence.
En una de esas, al sentirse tan abandonados… ¿será que estos politiqueros aprenderán también, en el futuro, a cautivar a sus electores con buenas propuestas, con dignidad, con honestidad, con buen gobierno…?

#El Mariscal de la Derrota
Aunque no fue candidato a ningún cargo electoral, uno de los grandes derrotados en estas elecciones es el actual presidente de la República, Horacio  Cartes.
Se auto-postuló personalmente como jefe de campaña ad hoc, asumió el liderazgo de todas las candidaturas coloradas, otorgó financiamiento incuantificable, apadrinó públicamente a los candidatos más cuestionados, anunció que iba a llenar el país de intendentes colorados y admitió que los comicios municipales serían un referéndum a su gestión (entendiéndose que serían el trampolín para su no declarado proyecto de reelección presidencial).
Los resultados están a la vista.

#El discurso fallido
El tono beligerante, ofensivo y despreciativo que Cartes utilizó durante toda la campaña no produjo el gran resultado que se esperaba.
Por el contrario, generó rechazos en muchos de sus propios electores y burlas en la prensa y en las redes sociales en internet.
Haber tratado de “haragán” al candidato asunceno Mario Ferreiro (cuando toda la opinión pública conoce su trayectoria de esforzada labor en los medios), acusar a un solitario y rebelde estudiante chileno de ser el principal “desestabilizador” de su Gobierno, o plantear que los políticos del Frente Guasu impulsaban un complot para derrocarlo, solo despertó burlas e indignación por el tono de liviandad, y por la irresponsabilidad de quien debería mantener un lenguaje de estadista.
Si Cartes esperaba que su discurso de barricada motive a los colorados a salir a votar masivamente… parece que no le sirvió de mucho.

#Stronismo recalentado
Como salidos del túnel del tiempo de las peores épocas de la dictadura stronista, los dirigentes colorados recurrieron a los esposos Antonio y Nika Debernardi para acusar públicamente al candidato Mario Ferreiro de ser “amigo de secuestradores” y de guerrilleros del EPP, con el argumento de que entre sus seguidores había dos personas que en el pasado estuvieron políticamente vinculadas con quienes luego formaron el grupo armado fuera de la Ley.
Aparentemente, no se dieron cuenta de que vivimos nuevos tiempos, en que la gente ya no cree en los cucos anti-comunistas, y que con sus denuncias de cacería de brujas solo proporcionaron una imagen negativa que al final sirvió de anti-propaganda contra el candidato al que querían apoyar. Más efecto boomerang.

#Religión manipulada (1)
Otro recurso muy cuestionado por la ciudadanía fue el de que los colorados hayan recurrido a un grupo de pastores evangélicos para que estos pidan públicamente el voto para Arnaldo Samaniego en Asunción, por ser “el único candidato que defiende los valores de la familia”, y que aconsejen no votar por Mario  Ferreiro, ni por Ricardo Meyer, porque supuestamente defienden el aborto y el matrimonio gay.
Además de ser una alevosa manipulación de la religión para fines políticos electorales, resultó una falsedad, porque los intendentes no deciden sobre legislaciones de carácter nacional.

#Religión manipulada (2)
También resultó patético y lamentable el rol al que se prestaron varios obispos de la Iglesia Católica paraguaya, al visitar al presidente Horacio Cartes en su residencia de Mburuvicha Roga, apenas tres días antes de las elecciones, y felicitarlo públicamente “por estar a favor de la vida y la familia”.
Aunque no invitaron a votar por ningún candidato en forma explícita, con su gesto imitaban el mismo gesto manipulador de los pastores evangélicos. 
En la conferencia de prensa, tras felicitar a Cartes, el presidente de la Conferencia Episcopal, Edmundo Valenzuela, alertó sobre “las ideologías que atacan a la vida y a la familia”, lo que se interpretó como una evidente crítica a la presunta postura de Ferreiro y Meyer sobre el aborto y el matrimonio gay.
La postura de los obispos fue entendida como un abierto respaldo a los candidatos colorados y una desaprobación a los candidatos de la oposición, lo cual generó gran molestia entre los propios fieles católicos.
Para equilibrar los tantos, la Conferencia de Religiosos y Religiosas del Paraguay (Conferpar) emitió un pronunciamiento más radical: “no podemos como cristianos votar por políticos corruptos, sin compromiso con los más necesitados”, que se entendió como una directa contestación a la postura de los obispos.

#Que se callen las bocas de urnas
Por primera vez, los sondeos de bocas de urna se equivocaron fiero.
En Asunción, prácticamente todos los resultados preliminares le dieron ganador al candidato colorado Arnaldo Samaniego, pero al final ganó el opositor Mario Ferreiro, por más de 20 mil votos. También hubo un error similar en la ciudad de Villeta.
Los datos equivocados generaron situaciones pintorescas, como las celebraciones anticipadas de Samaniego y su entorno, o las expresiones de soberbia en las redes sociales de varios referentes del coloradismo, como el diputado colorado Oscar Tuma, actitudes de las que luego tuvieron que arrepentirse.
Los realizadores de encuestas y sondeos quedaron aún más desacreditados de lo que ya estaban.
En próximas elecciones no será muy fácil confiar en las bocas de urnas.
  
#PLRA: el regreso… ¿con gloria?
Sumido en una fuerte crisis, tras haber propiciado el golpe parlamentario de 2012, que desalojó del poder al presidente Fernando Lugo y haber avalado la pésima gestión gubernamental de Federico Franco, con graves acusaciones de corrupción, el más antiguo partido político del país estaba considerado como una fuerza en agonía.
Sin embargo, en las elecciones municipales del domingo sorprendió por su buen desempeño, conquistando cerca de 80 intendencias y centenares de concejalías en todo el país.
Además de integrar la alianza victoriosa en Asunción, retiene 13 de 19 municipios en el Departamento Central, y 13 de 20 en Cordillera, donde por primera vez gana en la capital Caacupé. Proporcionalmente, sin embargo, se quedó con 14 intendencias menos que en el 2010.
Por más que esto no implica la expiación de las culpas del centenario partido, pareciera que los electores le han dado una nueva chance de rehabilitación, aunque también han castigado a sus candidatos más cuestionados, como ocurrió en Limpio con los Gómez Verlangieri y en otras ciudades.

#La crisis del Frente Guasu
Uno de los sectores más golpeados mediáticamente por el magro resultado obtenido en las elecciones, principalmente en la capital, es el izquierdista Frente Guasu, liderado por el ex presidente Fernando Lugo.
El sector político, que reclamaba ser la tercera fuerza electoral en la capital, solo pudo situar a su candidato a intendente, Ricardo Meyer, en un muy alejado tercer lugar, con el 4,54% de los votos.
Meyer, arquitecto de profesión, era considerado el mejor candidato en el aspecto técnico, por su gran conocimiento sobre urbanismo y por sus ideas progresistas, pero fue el que menos empatía logró con el electorado por una muy deficiente campaña, no solo en recursos, sino principalmente con muy poca creatividad, imaginación y carisma.
Al Frente Guasu tampoco le alcanzaron los votos para meter a un solo concejal en la Junta Municipal de Asunción.
A nivel nacional logró conquistar intendencias municipales en las ciudades de Carlos Antonio López (Itapúa), San Pablo y Lima (San Pedro) y numerosas concejalías en varias ciudades, en muchos casos logradas en alianzas con el partido liberal y con movimientos regionales. 
Fue muy cuestionada la no presentación de la mayoría de sus representantes para ejercer controles de las mesas electorales en Asunción, hecho que fue interpretado como una especie de complot contra Ferreiro, aunque sus directivos aseguraron que fue por falta de recursos.
La pregunta es cuánto incidirá este magro resultado de votos, principalmente en Asunción, en las chances electorales del Frente Guasu para el 2018.

#No se apuren: El coloradismo no está muerto
Aunque sufrió un fuerte golpe y perdió varios de sus más importantes bastiones, incluyendo a la capital Asunción, la gobernante Asociación Nacional Republicana (Partido Colorado) sigue siendo la fuerza política mayoritaria, ya que retiene 152 municipios, que componen el 62% del mapa electoral del país. Ganó 10 intendencias más que en 2010.
Aun así, el coloradismo fue derrotado en lugares en los que no se esperaba, como en Encarnación (luego de 75 años de intendentes exclusivamente colorados) o en Salto del Guairá, otra de las ciudades más importantes por su estrategia política y su gran poder económico.
Su más fuerte foco de resistencia actual es Ciudad del Este, la capital del Alto Paraná, en la Triple Frontera, donde la intendenta Sandra McLeod de Zacarías fue reelecta por más de 40 mil votos según los primeros cálculos, aunque luego se produjeron incidentes cuando la alianza opositora denunció supuestos casos de fraude, recusó a los magistrados electorales y el conteo de votos se paralizó durante varias horas, generándose incluso sucesos de violenta represión por parte de la policía. Los opositores al llamado “clan Zacarías” siguen movilizados (en momentos en que se escribe este ensayo) e insisten en anular los comicios y que se vote de nuevo.
Más allá de cómo se resuelvan los incidentes, la impresión que queda es el de un partido colorado golpeado por sus inesperadas derrotas, que mantiene aún un número grande de municipios, pero que deberá replantear sus estrategias si desea seguir contando con las preferencias de su electorado.

#La valoración del voto inclusivo
Un detalle muy significativo fue la habilitación, por primera vez, de mesas especiales para que voten ciudadanos y ciudadanas con discapacidad física.
Aunque hubo muchas críticas sobre carencias de rampas, de servicios de acceso y de personas preparadas para guiar a los electores con discapacidad, se lograron importantes avances en términos de políticas de inclusión.
Fue muy importante la labor del propio Tribunal de Justicia Electoral (TSJE) en este campo, como de las organizaciones civiles como la coalición #PYinclusivo, formada por la Fundación Saraki, Decidamos y Servidores del Paraguay, que ejercieron un control especial para el cumplimiento de este derecho.

#La eficacia del TSJE (a pesar de todo)
Aun en medio del escándalo ante denuncias de investigaciones periodísticas sobre funcionarios planilleros y roscas de corrupción, que se venían publicando desde semanas antes de las elecciones, la maquinaria del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) funcionó con mucha eficacia en la organización de los comicios y en la pronta difusión de los resultados.
Tanto la página web de la institución, como el uso de una aplicación especial para teléfonos celulares inteligentes, funcionaron con mucha eficacia para ir conociendo paso por paso y en tiempo real el conteo de los votos, por más que en algunos momentos colapsaron por la gran cantidad de usuarios.
La contundencia de los datos y sus respaldos documentales ayudaron en líneas generales a manejar los resultados con mucha transparencia, aunque luego surgieron incidentes puntuales.
La eficiencia operativa sin embargo no libra al TSJE de la necesidad de corregir el gran despilfarro de recursos, la concesión de rubros y salarios a amigos políticos sin cumplir funciones laborales, e instalar mecanismos de mayor transparencia sobre el uso del dinero público.

#La vigilancia ciudadana
Estas elecciones contaron, más que nunca antes, con la participación de organizaciones sociales y grupos ciudadanos dispuestos a ejercer un mayor control para evitar que se produzcan los clásicos casos de fraudes y otros delitos electorales.
A la experiencia pionera de organizaciones y programas como Decidamos y A quiénes elegimos, en esta ocasión se sumaron otras como Candidato Limpio, El Avizor y #PYinclusivo, que incluso habilitaron nuevas herramientas de tecnología digital, como sitios web y aplicaciones para reportar desde teléfonos móviles, tabletas y notebooks las irregularidades, para su difusión en tiempo real.
La gran participación de voluntarios, especialmente chicos y chicas jóvenes, lograron que los delincuentes políticos tenga mucho más cuidado.

#El valor de las alianzas
En muchas de las ciudades importantes, los candidatos del oficialismo colorado perdieron ante candidatos respaldados por amplias alianzas electorales, que incluyeron al partido liberal, a partidos y movimientos de izquierda, de centro y de derecha, como a grupos y movimientos ciudadanos que no asumían identidades ideológicas, sino simplemente el deseo de construir una ciudad mejor.
Aunque el fenómeno no es nuevo, sin embargo en esta ocasión de sintió con mucha más fuerza la capacidad de varios sectores de unirse por encima de las diferencias, encontrando los puntos en común. En estas elecciones, las alianzas ganaron en 15 localidades, 6 más que en el 2010.
Las experiencias más positivas fueron la de Encarnación, con la Alianza Encarnación al Frente, que tras la figura de un ex concejal del Partido Patria Querida, lograron derrocar al coloradismo luego de 75 años de permanecer en el poder; y la de Villa Hayes, en donde la concertación Alianza para el Cambio le ganó al candidato colorado Luis Alberto López, derrocando de este modo al hasta entonces imbatible y cuestionado Clan Núñez.
En otras localidades, como en la importante ciudad de San Lorenzo, las principales fuerzas opositoras no lograron unirse y dividieron en gran forma los votos no colorados, haciendo posible que el controvertido ex intendente Albino Ferrer sea nuevamente reelecto.
Una lección a aprender.

#Las figuras políticas emergentes
Otro mensaje claro que emerge de estas elecciones es que la ciudadanía aplaude a nuevas figuras conocidas, que apelan a formas diferentes de hacer política, con creatividad, con pocos recursos y con participación activa, frente a las gastadas figuras de los caudillos tradicionales, vinculados en muchos casos con la corrupción y al autoritarismo.
Celso Miranda, Kelembu, concejal en CDE.
Un caso resaltante fue el del arquitecto Tony Apuril, integrante del popular grupo humorístico Ab Ovo, quien prestando la chapa de una organización política sin mucha trascendencia, el Partido de la Juventud, hizo una campaña a pulmón, casi sin invertir en publicidad, recorriendo barrios en bicicleta o subiendo a los ómnibus del transporte público, hablando directamente con los vecinos, con un costo operativo que no sobrepasó los 25 millones de guaraníes. Logró ser elegido concejal municipal de Asunción, beneficiando además a otros dos integrantes de su lista.
Otro caso llamativo es el del candidato Celso Miranda, de Ciudad del Este, conocido por presentarse como un personaje humorístico llamado Kelembu, con ropas rotosas y remendadas, que representa simbólicamente a los pobladores más humildes, y que se burla con mucha eficacia de las autoridades en videos cómicos y en posteos en las redes sociales, quien también logró su elección.
Alguna voces críticas sostienen que estas nuevas figuras desnaturalizan la representación democrática al no emerger de un partido organizado y estructurado, al que deberían rendir cuenta, y que son más productos del impacto mediático y del desencanto de los electores, pero habrá que ver como se desempeñan en la gestión. Es un poco difícil que puedan resultar peores que muchos que sí provienen de partidos, pero que han tenido una más que lamentable actuación.

#Los narco-intendentes
A pesar de la trágica experiencia que representó el intendente colorado de Ypehú durante el anterior periodo de gobierno, Wilmar Neneco Acosta Marques, quien dirigía paralelamente una banda de narcotraficantes y sicarios, responsable presuntamente de casi una veintena de asesinatos –entre ellos el del periodista Pablo Medina-, el sistema electoral no ha hecho mucho esfuerzo para que otros candidatos vinculados al narcotráfico y al crimen organizado sean nuevamente electos como intendentes en varias ciudades y pueblos del Paraguay, especialmente en zonas fronterizas.
El caso más patente es el del intendente electo de Capitán Bado, Denilson Sánchez, alias “Chicharocito”, hermano del actualmente procesado y detenido en la cárcel de Tacumbú. Denilson tiene orden de captura, lo cual no impidió que resulte ganador por más de 1.000 votos.

#El nuevo mapa político
Se esperaba que el Paraguay sea “teñido de rojo” (más bien de colorado), pero no fue así.
En cambio, el nuevo mapa político pos electoral surge teñido de un efecto multicolor, pero principalmente de colores ciudadanos.
El resultado de estos comicios, de alguna manera, altera las pretensiones políticas de quienes apuntan a la elección presidencial del 2018.
En las filas del coloradismo, el presidente Horacio Cartes, quien -aunque no lo dice- pretende su reelección, esperaba emerger luego del domingo 15 de noviembre aureolado con una victoria aplastante, como lo había logrado en las elecciones internas y para la presidencia de la ANR.
Ahora, en cambio, Cartes carga con el peso de ser en gran parte el Mariscal de la Derrota, y no le será fácil remontar el árido terreno que le espera en busca de su reelección, para lo cual aún debe negociar reformas o enmiendas constitucionales.
No le será fácil. Ahora menos, aunque no imposible. 
Cartes sigue en carrera. Veremos hasta cuándo.
Juan Afara y Horacio Cartes.
El vicepresidente Juan Afara, uno de los nombres que siempre se mencionan como posible sucesor de Cartes (en caso de que él no pueda correr), también emerge de estas elecciones con la imagen de gran perdedor.
Afara era considerado como el heredero y constructor del gran Imperio Colorado del Sur, el principal cacique de un sistema de “dictadura perfecta” con fachada moderna en Encarnación y en todo Itapúa, junto con Luis Gneiting (actual gobernador de Itapúa), Juan Schmalko (ex intendente encarnaceno y actual director paraguayo de Yacyretá), entre otros más, pero todos ellos sin embargo sufrieron una inesperada derrota en su "ciudad modelo", cuando una coalición opositora y ciudadana les arrebató la intendencia de Encarnación luego de 75 años de poder colorado ininterrumpido -en dictaduras y en democracia-, en principio por escasos 11 votos, que luego aumentaron a 80 (recuperando votos que quisieron burlar).
Además, Afara perdió en su propia ciudad de origen, María Auxiliadora, Itapúa, en donde Víctor Casas, un candidato a quien él persiguió, mandó a la cárcel y expulsó del partido Colorado con métodos de señor feudal, regresó desde el más-allá-político, se postuló como candidato por un partido prestado (el PDP de Desireé Massi y Rafa Filizzola) y le propinó una paliza electoral a su candidato delfín, el colorado Hernán Rivas.
Fue la doble derrota del vice Afara y de su entorno de poder sureño. 
No les va a ser tan fácil remontar una buena imagen para el 2018.
Mientras, en las filas de la oposición, el panorama también varió un poco, de cara al 2018.
El hasta ahora mejor posicionado como pre-candidato presidencial, el que pretendía (y todavía pretende) protagonizar una versión guaraní de la película El regreso del Jedi (o del que te jedi), el ex presidente Fernando Lugo, también aparece inevitablemente salpicado por el oscuro aura de derrota electoral que carga encima su principal organización política, el Frente Guasu.
Aunque Lugo, con rápida reacción oportunista, acaba de renunciar a la presidencia del Frente, enfrenta un escenario mucho más árido para presentarse como el pretendido articulador de una nueva alianza para enfrentar con éxito a los colorados en el 2018, más aun cuando hay todavía rencores encendidos entre sus seguidores con respecto a juntarse con los liberales, a quienes consideran “golpistas” y “traidores” por haberlo desalojado del poder con el forzado juicio político de 2012.
Todo eso hasta puede ser cierto, pero también es cierto que nadie le gana a los colorados sin alianzas con los liberales. Y eso lo saben los popes del Frente Guasu, que dijeron que nunca se aliarían con los liberales para las elecciones municipales, al menos en Asunción, pero apenas cruzaron Calle Última se abrazaron formando varias alianzas con los mismos, intentando convencernos a todos de que los liberales del interior son de una raza diferente a los de la capital. ¿Creerán que nos chupamos el dedo?
Para más complicación, frente a la desgastada figura de Fernando Lugo se alza ahora la victoriosa figura de Mario Ferreiro, el mismo a quien él le motivó a renunciar a su entonces privilegiada carrera en los medios de comunicación para lanzarse a la arena política como su elegido sucesor para la presidencia de la República en el 2013, pero luego justo cambió el viento de la conveniencia política y Lugo lo dejó tirado a Mario en los recovecos de la historia. Mario tal vez no sea rencoroso, pero muchos de sus votantes no olvidan.
Además, la situación jurídica de Lugo de cara al 2018 tampoco está muy clara. ¿Está habilitado para ser candidato? ¿Acaso no le alcanza la disposición constitucional que prohíbe que los presidentes sean reelectos? ¿O es que en su caso no cuenta, porque lo echaron del poder? Las opiniones políticas y sobre todo jurídico-constitucionales están muy divididas. Así que dependerá principalmente de negociaciones políticas, la cuales tampoco serán fáciles.
El dilema es que, aparte de Fernando Lugo, por ahora, la oposición tampoco tiene a otra figura muy potable, capaz de aglutinar las preferencias electorales ciudadanas para una candidatura con reales posibilidades de éxito.
Salvo, talvez, Mario Ferreiro, ahora, después de su resonante victoria electoral.
Será por eso que ya hay quienes, muy triunfalistamente, proponen que Mario esté solo un par de años en la Muni y luego renuncie a la intendencia y se postule para la presidencia del 2018.
Sí, es cierto que hay políticos que lo hicieron en otros países, y hasta les salió bien. Pero también hay quienes dicen que hacer algo así sería estafar a los electores que te votaron para que seas intendente por cinco años, y no para que lo uses como un trampolín a la presidencia.
De todos modos, con atinado criterio, Mario ya dijo que no.
Para el 2018 no... pero para el 2023 si le encantaría competir para la presidencia….
Es decir, si es que hace una buena gestión y no sale quemado de la Municipalidad.
Ese es el plan, aparentemente.
Y mientras, ¿qué hacemos…?
Yo solo les digo una cosa: los siguientes meses van a ser más que divertidos…

martes, 26 de agosto de 2014

De periodistas, almuerzos presidenciales y confidencialidad


En estos últimos días estuve trabajando en el interior del país, un poco desconectado de las cosas que suceden en la capital, absorbido por cosas más terribles que ocurren en “el otro Paraguay”, y no me enteré de la noticia de que algunos destacados colegas periodistas habían sido invitados “en privado” a almorzar con el jefe de Estado, hasta que el colega Santiago González me llamó desde Radio Cardinal y me preguntó al aire qué opinaba sobre el tema.
Entre otras cosas, le respondí que los periodistas casi siempre somos tentados a ser seducidos por el poder, asunto con el que tenemos que tener mucho cuidado, y le recordé una frase que aprendí del maestro Daniel Santoro, que es un lema para los reporteros de investigación: “Hay que estar cerca del poder para obtener la información y lo suficientemente lejos para publicarla”.
Ahora que estoy de regreso a Asunción, he conocido más detalles de la famosa reunión, y en realidad lamento mucho que colegas con tanta trayectoria y profesionalismo, a quienes aprecio mucho, se hayan prestado a una reunión privada o secreta que, como mínimo, ha contribuido a aumentar la dosis de desconfianza que la ciudadanía tiene sobre sectores del periodismo y de la comunicación social.
Me parece poco sólido el argumento de que la reunión se hizo en privado, o se mantuvo en secreto, solo porque se deseaba obtener del presidente de la República alguna información que era valiosa, pero que el mandatario había pedido lo mantengan como “fuente anónima”, conocida en el ambiente periodístico como fuente “off the record” (fuera de grabación).
Aunque en Paraguay tenemos una valiosa conquista jurídica, en el sentido de que la Constitución Nacional (en su artículo  29) ampara a que los periodistas “no serán obligados a actuar contra los dictados de su conciencia, ni a revelar sus fuentes de información”, ello no nos salva de la exigencia ética de que debemos decirles a nuestros lectores o a nuestras audiencias de donde sacamos la noticia que les proveemos, simplemente porque es parte de la honestidad, de la transparencia, de la responsabilidad y de la credibilidad. Y si no lo podemos hacer, al menos contarles claramente por qué.
En momentos de confusión, es bueno releer a los maestros,  como el gurú de la ética periodística, el catedrático colombiano Javier Darío Restrepo, quien afirma que “con las normas de confidencialidad (como el llamado pacto “off the record”) se trata de proteger a las fuentes, cuando la reserva de sus nombres es una condición para conocer la verdad. En la práctica periodística, es un RECURSO EXCEPCIONAL, porque lo normal es que el lector conozca quién es la fuente de donde proceden esas informaciones”.
Restrepo sostiene que “también debe ser excepcional que el periodista acepte pactos de confidencialidad, y cuando estos se dan, debe ser bajo condiciones que no le impidan cumplir con la máxima de sus prioridades, que es el servicio del público. El hecho mismo de la confidencialidad se justifica en tanto en cuanto es una ayuda para prestar ese servicio”.
Es decir, generalmente la figura del “off the record”(el anonimato de quien provee la información) solo hay que aceptarla cuando la fuente tenga una información muy valiosa, cuya difusión es de utilidad pública, pero la identificación de esa fuente puede poner en riesgo su seguridad personal o profesional, caso que difícilmente puede aplicarse al presidente de un país. Y aún en caso de que aceptemos la información “off the record”, igual tenemos que re-confirmarla con otras fuentes que sí puedan ser identificables, antes de publicarla. El lector siempre debe saber de dónde obtenemos nuestra información, para que esta sea creíble. De lo contrario, podriamos inventar cualquier cosa, escudándonos en nuestras fuentes “off the record”.
Aunque nos llamen “el Cuarto Poder”, los periodistas no deberíamos asumir ese rol, sino el de ser un “contra-poder”, y siempre respondiendo a los intereses de la ciudadanía, nunca de los poderosos, ni siquiera de los patrones y empresarios que nos pagan el sueldo. No debería ser problema trabajar en medios de comunicación que son propiedad de los Zuccolillo, Vierci, Domínguez Dibb o Wasmosy, siempre y cuando no nos olvidemos de que nuestra fidelidad final es con la del público lector, tele-oyente o cibernauta.  Es un principio del verdadero periodismo.
Y desde ese principio de nuestra fidelidad con quienes nos leen, escuchan, miran o siguen, como profesionales comunicadores, no deberíamos aceptar almuerzos privados o secretos con el presidente de un país –o con alguna otra alta autoridad equivalente del poder-, a espaldas de nuestro público, porque  -por más que creamos que no estamos haciendo nada malo-, se podrían sentir traicionados.

Quizás por eso, siempre tengo presente la radical definición de periodismo que alguna vez hizo el gran autor de la demoledora novela 1984, George Orwell: “Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques… todo lo demás es relaciones públicas”.

lunes, 21 de mayo de 2012

El día en que 1.500 guerrilleros invadieron el Paraguay

La Columna Prestes, campamentada junto al hito de las Tres Fronteras, en Foz de Yguazú, frente a la costa Paraguaya.

En el país no hay registros históricos conocidos, pero obviamente ocurrió: el 27 de abril de 1925, durante el Gobierno de Eligio Ayala, cerca de 1.500 guerrilleros brasileños, componentes de la famosa Columna Prestes, invadieron el Paraguay, huyendo de las tropas gubernamentales, y se desplazaron por el territorio nacional durante 5 días. Ingresaron cruzando el río Paraná por Puerto Adela, a 80 kilómetros al sur de la actual Salto del Guairá, y casi se enfrentaron a tiros con los militares del destacamento militar paraguayo, hasta conseguir rendirlos. Fue una titánica odisea por los montes de lo que hoy es Canindeyú, arrastrando pesadas piezas de artillería con carretas y caballos, hasta cruzar de nuevo al Mato Grosso por donde hoy queda Corpus Christi. Esta es la historia de esa aventura armada, casi desconocida en nuestro medio.

#CrónicasDeLaMemoria

Andrés Colmán Gutiérrez - @andrescolman

El grito de alarma del centinela rompió la aparente tranquilidad del destacamento militar de Puerto Adela.
—¡Muchos hombres armados vienen cruzando el río en un barco, de hacia el Brasil…! —exclamó el guardia.
Era la mañana del lunes 27 de abril de 1925. Puerto Adela, último embarcadero de yerba mate y madera en el tramo navegable del río Paraná, antes de los Saltos del Guairá, era entonces una aldea perdida entre los montes del Alto Paraná, a unos 80 kilómetros al sur de la actual capital de Canindeyú.
Fue el lugar elegido por el general Miguel Costa Mendes y el capitán Luis Carlos Prestes, jefes del gran movimiento guerrillero brasileño, históricamente conocido como “Columna Prestes”, para atravesar la frontera con cerca de 1.500 hombres, caballos y armas, invadiendo temporalmente el Paraguay, en un intento por huir de las tropas gubernistas que los perseguían.
Aunque ya había otros antecedentes de revueltas, la guerrilla brasileña conocida inicialmente como “Tenentismo” se inició el 5 de julio de 1924, cuando un grupo de jóvenes tenientes del Ejército brasileño tomó por asalto varios cuarteles de São Paulo, en protesta contra los abusos de la “vieja República”, representada por el presidente Artur Da Silva Bernardes.
Con apoyo de la población civil, especialmente de inmigrantes europeos, los sublevados resistieron 22 días un intenso bombardeo aéreo y terrestre, hasta que abandonaron la capital para iniciar una “guerra móvil”, uniéndose meses después en Foz de Yguazú (frontera con Argentina y Paraguay) a otro grupo de guerrilleros de Río Grande do Sul, iniciando “la saga de la columna Prestes”, una larga marcha que los llevó a recorrer más de 36 mil kilómetros durante dos años, por 12 estados del Brasil, ocupando regiones con constantes enfrentamientos, además de adentrarse en territorios de Paraguay y Bolivia.

La “invasión pacífica” del Paraguay
A inicios de 1925, la Columna Prestes intentó cruzar el río Paraná hacia el Mato Grosso por la ciudad de Guaíra (frente a la actual Salto del Guairá), pero una movilización de tropas gubernamentales les cortó camino.
El domingo 26 de abril de 1925, en la ocupada ciudad fronteriza brasileña de Porto Mendes, el general Miguel Costa, del Comando de la Primera División Revolucionaria, redactó el Boletín Número 7, en el que resuelve “entrar en territorio extranjero, armado, y proseguir por allí la marcha en dirección al Mato Grosso”.
En la justificación, el líder revolucionario señala: “Ninguna otra salida existe para nuestra internación en territorio patrio, para proseguir la lucha que sustentamos desde hace meses por la causa de la libertad brasileña, más que la franja del territorio paraguayo”.
“Ninguna intención de hostilidad motiva, en esta hora solemnísima, a los defensores de la libertad brasileña, contra sus hermanos de la vecina República del Paraguay”, aclara en la resolución.
Las autoridades militares paraguayas, sin embargo, no aceptaron el cruce fronterizo de los guerrilleros como una pacífica visita, según relata el periodista y escritor brasileño Domingo Meirelles, en su libro A noite das grandes fogueiras: Uma historia de Coluna Prestes.
En la mañana del 27 de abril, a bordo de la embarcación Assis Brasil, que los revolucionarios habían construido en Foz de Yguazú, un primer grupo armado cruzó el río para tomar por asalto el vapor Bell, atracado en Puerto Adela, perteneciente a la flota fluvial del terrateniente Domingo Barthe, el cual pensaban utilizar también para cruzar el resto de las tropas y equipos, en varios viajes.
“El comandante de la guarnición paraguaya de Puerto Adela, un capitán petiso y gordito, percibe la intención de los rebeldes y ordena que sus hombres tomen posición de ataque contra los invasores”, narra Domingo Meirelles.
El líder guerrillero João Alberto, al frente del primer grupo de asalto, encara al jefe militar paraguayo, cuyo nombre no quedó registrado. “El oficial ordena a los gritos que los rebeldes vuelvan al lado brasileño. Aun con superioridad y armas, João Alberto reconoce que será extremadamente difícil conquistar Puerto Adela, debido a sus altas barrancas. Con 50 soldados apuntando sus armas para los invasores, el oficial paraguayo insiste en que se entreguen, hasta que, luego de algunos minutos de duda, decide negociar”, relata el autor brasileño.
Los guerrilleros explican que solo quieren subir por territorio paraguayo hasta Mato Grosso. “El alto comando estaba dispuesto a darle por escrito todas las garantías que exigiesen, liberándolo de cualquier responsabilidad por no resistirse a la invasión, ante la superioridad de las fuerzas rebeldes. La negociación se prolongó en un clima de gran tensión”, relata Meirelles.
Cuando el jefe guerrillero ya había decidido usar la fuerza para tratar de doblegar a los paraguayos, el capitán finalmente se rinde y accede a que los guerrilleros ingresen al Paraguay.

Odisea guerrillera por el Alto Paraná
“Las tropas llevan 72 horas para cruzar el río Paraná. El Bell y el Assis Brasil transportan día y noche cerca de 1.500 hombres, más de 60 caballos, barracas de campaña, víveres, municiones y todo el material bélico, que incluye una batería de artillería de 75 milímetros”, relata Domingo Meirelles.
La mayor dificultad para la travesía son los pesados cañones, que deben ser alzados desde los barcos hasta lo alto de la barranca de más de 100 metros de altura, atados con cabos de acero tirados por centenas de soldados.
Un grupo de militares paraguayos los escolta luego en una penosa y larga travesía de 125 kilómetros, hasta la frontera seca, en la zona donde hoy están las ciudades de Corpus Christi y Pindoty Porã.
“Los cañones, arrastrados por parejas de bueyes, a través de ríos y terrenos pantanosos, solo consiguen librarse de los atolladeros con la ayuda de animales del Escuadrón de Caballería. Son cinco días en que la columna revolucionaria se mueve por territorio paraguayo con extrema lentitud”, destaca Meirelles.

En la época, el Paraguay estaba gobernado por el presidente Eligio Ayala. La larga rebelión brasileña de la Columna Prestes estaba recién comenzando, y la leyenda de Luis Carlos Prestes, llamado “El Caballero de la Esperanza”, empezaba a escribirse.

Documento en que deciden invadir territorio paraguayo


La segunda hoja del documento contiene el texto de la nota que entregaron a autoridades paraguayas.